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Feliz cumpleaños a mí y un regalo para ti

¿¿Has considerado revisar tus ciclos de vida para estar atento cuando te viene un cambio de curso??

Pues te cuento que deberías, porque allí hay muchísima información. Dentro de mis tiempos de contemplación, esto de ir marcha atrás en el tiempo y ver cómo los ciclos de mi cuerpo y de mi espíritu funcionan, la verdad me ha dado mucha luz y a veces hasta paz en momentos de crisis. Ahora se me hace fácil notar como me van avisando y preparando con tiempo que algo grande viene, algo inesperado y trascendental. A veces parece bueno a simple vista y termina siéndolo menos. A veces menos bueno se convierte en un regalo, y a veces tragedias o al menos que así las sentimos en el momento y se vuelven en el episodio más trascendental de nuestra vida.

Así he ido sintiendo este año 47, como una compilación de una serie de eventos que me están preparando para algo diferente… Como pasó en mis 7, en mis 17, en mis 27, en mis 37 y como se han develado ante mis ojos estos 47 que estoy por cerrar, pero ahora de manera consciente; un año puente, donde una curva energética viene formándose para cambiar el camino de mi vida, un final y un comienzo… un cierre y una apertura… ¡Buaaaaa! y de pronto retrocedo en el tiempo a mis 8, a mis años 8.

Los 8… Pues sí, los 8 han sido años que dejan huella… uno tras otros, pasando por cada década sin excepción.  Al indagar en ellos, mi sorpresa ha sido grande.

Según mi mamá a los 8 meses me bautizaron, por lo que podemos decir que mi camino espiritual comenzó en mis primeros 8 de ya encarnada. Me cuenta que hubo una mega celebración con políticos, bohemios, familia y más, y que hasta el sarao terminó publicado en la prensa, así que al lado de mi camino a Dios también comenzó mi vida farandulera. Podríamos decir entonces que ese mes 8 anunciaba lo que vendría en el transcurso de las décadas y si estuviéramos en medio de una película de realismo mágico, este sería un gran comienzo.

A los 8 años, un 2 de octubre de 1982, un disparo inesperado se llevó mi inocencia, y parte de mi sonrisa… A veces pienso que de alguna manera ella fue mi primer amor. El amor con sus mil caras, no necesariamente del que siempre nos planteamos. Una mujer tan bella como dulce que en un año cambió mi vida para siempre. Me trajo a mi padre, me hizo conocer el amor a alguien que no fuera mi familia, y me dejó el corazón roto con su repentino adiós. Dicen que no fui la misma después de aquello… Y hoy, después de mucho trabajo en mí, sé que no lo fui. Siempre pensé que mi sentimiento de abandono venía de mi padre, pero la verdad es que vino de mi madrastra y su repentino arranque que le arrebato la vida y parte de la mía… y por su puesto la de muchos otros, como suele pasar cuando alguien decide partir antes de lo esperado y por sus propios medios. Este abandono lo siguió años después la también la insospechada despedida del hombre que por 6 años había tomado el puesto de mi padre. ¡Y zaz, con un Bag mi herida se abrió!, y el miedo a que todos se esfumaran se hizo real. Aún la siento conmigo a veces y su breve paso por mi vida dejó una gran huella que se sellaría pactos emocionales en mí durante el primer año ocho de tantos ochos que vendrían.

A los 18 años me fui. Finalmente, después de tanto quererlo me fui del país que me vio nacer. Yo creo que soñé con irme lejos siempre, sin razón ni motivo porque mi vida allí era bonita, pero simplemente así era. Unos días antes de mi cumpleaños, en algún momento de agosto del 1992, a punto de cumplir esos esperados 18, me monté en un avión rumbo a USA a vivir un año de intercambio, lo que no sabía es que realmente volaba a la que me acogería como mi nueva patria por 3 décadas. Sin saberlo entonces, ese viaje significaba el principio de mi desarraigo y el comienzo de mi lección de desapego. O quizá viéndolo hoy mientras escribo esto, era una lección más de ello; primero ella, luego él, ahora mi patria, mi lengua, mi cultura, mi país, mi gran primer amor, mis amigos, mi familia mis calles, mi casa. Jamás volví a vivir en Venezuela por más de 6 meses después de esa partida… Y atrás dejé parte de mí.

A los 28 años, un 16 de agosto del 2003, llegó el día más feliz de mi vida, y le di el ¡SÍ! rotundo al amor, casándome con quien pensé pasaría el resto de mis vueltas al sol. No he sentido más amor en un sólo momento, en sólo un día -o 5, porque fue una de esas bodas eternas a lo Monsoon Wedding– como lo sentí el día de mi boda… nunca antes y aún nunca después lloré tanto de felicidad. Fue como si cada momento de esos 28 años me hubiesen preparado para esta cúspide gloriosa donde el amor ganaba la batalla, contra todo pronóstico. Y por un día así fue, ganó a lo grande, a lo lindo, y mis 28 que se habían llenado de vueltas después de rupturas, mudanzas a casas conjuntas, viajes, amigos, familia y preparativos de boda llenos de ilusión, esperanza y celebración, culminaban con broche de oro en la más hermosa ceremonia; sin saber entonces que con ella culminaba también la etapa de Ileanna Susanita, para darle espacio al nacimiento de Mafalda, a la que India inminentemente llamaba a su encuentro.

A los 38 años, un miércoles 5 de diciembre 2012 en la ciudad de Sevilla en el Teatro Quintero, estrenamos mi Opera Prima “De Par en Par”, y con ella comenzaba un camino profesional diferente, dejando a un lado lo que pensé seria mi carrera hasta el día de mi muerte. Así, por fuerza de la vida, sin habérmelo propuesto, como suelen llegar las mejores cosas que me han pasado, la actuación se montó en el asiento trasero y comencé a explorar otro lado profesional de mí que aún no había brillado: la producción y creación, o lo que se llama en la juerga la producción creativa.

Escribir y producir mi primera obra de teatro, engendró un camino que me ha llevado a crear un sinfín de cosas, momentos y experiencias que movilizan, informan y transforman al individuo.  Ese proyecto lo manifestó el dolor que yo necesitaba exorcizar fuera de mí, nació de mi propia angustia y mi propio sentido de pérdida que me llevó a conectar con otros de una manera que jamás había experimentado. En ese momento enterraba a un amor, de esos de locura profunda, que te cambian hasta la respiración y que eres proporcionalmente dichosa e infeliz en iguales partes cuando finalmente lo acabas. Así que la pena la curaba de la mejor manera que tenía entonces, por medio del arte. Por primera vez sentía que era yo la que tomaba las riendas de mi vida, de mi sanación, de mi carrera, de mi camino y me adueñaba de mi voz. No salió todo derecho en medio de ese ahincó intrépido que tenemos cuando por primera vez sentimos que tomamos el volante, fueron pasos torpes, infantiles, contrariados, y hasta improvisados, pero estaban finalmente encaminados hacia el lugar correcto, el cual no tenía ni idea cual era, pero que años después me traería a este hoy que hoy vivo. Viendo de nuevo esta línea de tiempo me impresiona que cumpliendo mis 37 en India también, y también sin saberlo nacía Lilith’s, otro puente energético, y este paso que ese diciembre tomaba era la llave para que encarnara en un futuro.

Y bueno, todoooo esto paso por el tiempo para decirles que ¡VERGACION vienen mi 48’s! …. No sé si estar emocionada o cagada porque sé que algo está en camino a cambiarlo todo, a comenzar una nueva versión de mí. Y dentro de esa nueva versión quiero que nazca una que ande menos sola todoooo el tiempo, una que se divierta un poco más con los demás, y para ello he decidido hacer algo que poco hago si me dejan a mi decidirlo, ¡Celebrar mi Cumpleaños! Desde niña nunca me gusto porque me daba miedo que nadie llegará… y aún me da. Pero esta vez pienso tener eso que en Venezuela llamamos la octavita… Celebrar mi cumple por toda una semana, y pues no puedo dejar de incluir una celebración ¡CONTIGO MI TRIBU! Y toda mi gente y amigos y familia que están muy lejos de mí.

Así que te invito a mi fiesta por zoom el día 4 de septiembre a las 5:00 PM hora Madrid, 11:00 AM hora Miami, 10:00 AM hora México/Bogotá/Lima/Panamá. MI fiesta será algo parecido a una meditación de amor y alegría y mucho agradecimiento. Así que te espero para que al menos me digas hola. Además, será la única reunión que tendremos hasta diciembre porque octubre estaré en India y noviembre en Bali de vuelta en el rodeo.

Que, por cierto, si sueñas con Bali aún quedan dos cupos, y uno puede ser todo tuyo.

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Conoce el secreto de nuestras experiencias con propósito

Este tipo de viajes tienen la finalidad de centrar todos tus esfuerzos y tus sentidos hacia tu interior; conectar contigo misma a un nivel en que no lo haces cotidianamente, porque el dia a dia te hace perder el foco de lo importante que es esa relación. Y aunque cada viaje será diferente, muchos se asemejan en el tipo de actividades que comparten. ¿Quieres saber cuáles son? Sigue leyendo este artículo:

 

-Yoga y Meditación: Una parte fundamental de los viajes con propósito es encontrarse a sí mismo, y eso es difícil de lograr si no callamos los ruidos que no nos dejan escucharnos. Una manera de hacerlo es a través del yoga y la meditación, porque nos dan la oportunidad de enfocarnos, aprender a lidiar con los múltiples ruidos, pero volverlos personajes de segunda y no protagonistas de la serie de nuestra vida. Aprender a respirar y concentrarnos en nuestro cuerpo desde el interior, nos enseña y permite unirnos a este mundo sin perder nuestra esencia.

 

-Autoconocimiento: Tomar las riendas de nuestra vida es una tarea ardua, y más si no sabemos hacia dónde queremos ir. En estos wellness retreat podrás empezar por conocerte, amarte y trazar el plan de vida que quieres para ti, a través de actividades guiadas y conscientes, cuya finalidad es trabajar en ti misma.

 

-Terapias Alternativas: Hay heridas que son difíciles de sanar, que necesitan un poco más de trabajo y esfuerzo;  pueden ser físicas o emocionales, pero en ambos casos se necesitará más que un masajito o un rato de meditación. Las terapias alternativas son un instrumento de sanación, aunque al principio te pueda parecer absurdo; pero si abres tu mente a ellas encontrarás una muy grata sorpresa. Terapias con danza, instrumentos, sonidos, aromas, trabajo energético, viajes al pasado, hacer las paces con tus ancestros y mucho más, te ayudará a encontrar el alivio que buscas.

 

-Actividades al aire libre: Una caminata de 10 minutos, hacer senderismo por horas, conectarse con la naturaleza mientras se hacen actividades que aumenten la respiración y el ritmo cardíaco, es muy purificador. Hay algo especial en la coneccion con la naturaleza, el verde de la vegetación, la brisa del mar, el azul de cielo, la grama entre tus pies; todo eso te conecta con la fuerza universal, y cuando te conectas a ella, es mucho más fácil integrarte a la tuya propia. Algunas  actividades que te invitaran a hacerlo son: Snorkel, buceo, rafting, kitesurf, ciclismo, senderismo, montañismo, camping y muchas cosas más que te ayudarán a que respires aire puro y revitalizador.

 

-La alimentación: En este tipo de viajes con propósito o retiros para mujeres, la alimentación se enfoca en desintoxicarse, tanto de la comida chatarra como de los pensamientos tóxicos y los malos hábitos; así que la comida cumple un papel esencial para lograrlo. Dependiendo del tipo de programa del viaje, puede ser que la comida sea orgánica, vegetariana y hasta vegana, por ejemplo. Pero también usamos la alimentación como una manera de consentirnos, permitiéndonos aprender que el placer también puede ser una gran herramienta para concentrarnos en el presente.

 

-Spa: Y hablando de consentirnos y saborear el placer, para la mayoría eso no puede estar completo sin días de ¡Spa! En estos viajes incluimos sesiones de masajes, limpiezas, scrubs, aromaterapia, baños de flores y muchos otros tratamientos que te harán sentir una nueva piel por dentro y por fuera. Claro está que cada país es diferente, y lo que experimentes en Bali con sus bellos lugares al aire libre llenos de flores y masajes delicados, no será igual que en Marruecos y la rudeza del “Hamman” donde la piel te quedará como nueva, o en India donde el aceite absorbido por tu piel es parte de una preparación para tus tratamientos ayurvédicos, y no solo de una terapia de relajación.

 

-Diversión: Conocer gente y expandir la mente es parte fundamental de estos viajes, por lo que una o algunas tardes de diversión, en un ambiente relax, con música y unos drinks también forman parte del plan. Verás que no necesitas estar con la gente de siempre, en el lugar de costumbre y con los éxitos de tu juventud para disfrutar una velada inolvidable. Descubrirás que eres mucho más adaptable de lo que creías, y experimentarás que hay mil maneras de divertirse que no conocías.

 

-Romper barreras / vencer miedos: Desde el momento en que decides decir “Si” y emprender un viaje con propósito estás venciendo el primer obstáculo; de ahí en adelante, todo se va haciendo cada vez más fácil y tus miedos y prejuicios se van haciendo cada vez más pequeños. ¿Alguna vez soñaste con bucear, montar una moto, acampar en el desierto, ir a una fiesta hippy, o intentar algo nuevo? Estos viajes son el momento ideal para hacer todo lo que por miedo, no te permites intentar.

 

-Vivir como local: Un turista vive una realidad diferente que la de las personas que viven en el lugar; es por eso que para entender y adaptarse a la cultura del país que se visita, es necesario vivir como local. Empezando por usar el vestuario, los medios de transporte,tratar de alojarse en el mismo tipo de vivienda y por supuesto, cumplir los ritos y las tradiciones con respeto hacia la cultura y la religión.

 

-Viajar: Claro que no vas a ir a un destino fabuloso y vivir todas estas experiencias sin conocer un poco más. Los retreats a diferencia de los viajes con propósito, no se enfocan en conocer el país que te da la bienvenida; algunos tendrán algún paseo incluido, pero incluso así, asegúrate de destinar unos días adicionales posteriores a tu women’s retreat para descubrir el lugar por el que volaste tantas horas y así disfrutar la nueva y rejuvenecida versión de ti misma. Si es un Viaje con Propósito generalmente el viaje en sí es parte de la terapia, así que tendrás muchas historias viajeras para contar.

 

-Dejarse Llevar: Generalmente en estos viajes te tocará soltar el control de tu vida, y dejarlo en la mano de un desconocido… ¡Hazlo! No sabes lo liberador que puede ser. Además deberás aprender a dejar de un lado tus expectativas, porque desde el clima hasta con qué compañera te tocó la habitación estará totalmente fuera de tu control.

 

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Sin importar tu religión, estado civil, preferencia sexual y/o rol familiar, si tienes más de 25 años y buscas darle un nuevo propósito a tu vida o recuperar la chispa que crees pérdida, invertir en un women’s retreat o un viaje con propósito te rendirá frutos a largo plazo. Puedes empezar por algo pequeño cerca de ti o atreverte a cruzar el océano y vivir una experiencia inolvidable.

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10 Tips para tu viaje a Marruecos

Marruecos es un país con gran riqueza cultural, lleno de costumbres y tradiciones árabes, africanas, mediterráneas y musulmanas. Hay mucho que aprender antes de tu viaje, y como turista es nuestra obligación estar al pendiente de lo que se debe ó no hacer, como muestra de educación y respeto hacia la anfitriona. Sin embargo, tan gentiles y cordiales que aunque no sepas qué hacer, te harán sentir bienvenido, especialmente fuera de los lugares turísticos.

Las mujeres debemos estar aún más conscientes de que vamos no sólo a un país diferente al nuestro, sino a uno en donde nuestro gremio aún no ha conseguido muchas de las libertades de las que nosotras disfrutamos gracias a la lucha de nuestras madres, abuelas y tatarabuelas. Nosotras no hacemos este viaje con el propósito de comenzar una movida feminista, ni a cambiarle la vida a nadie, porque honestamente la gran mayoría no parece querer ni necesitar ese cambio.

Nosotras vamos a entender un poco más de una cultura tan diferente a la sociedad que somos hoy, y tan parecida a lo que fuimos hace menos de un siglo. Te dejo esta lista de 10 Tips para tu viaje a Marruecos para que no te encuentres en cero al llegar y puedas disfrutar mejor.

 

1. Aprende algo de Francés: En Marruecos el idioma oficial es el árabe y aunque hay gran influencia española y puedas encontrarte con mucha gente que hable esa lengua, especialmente en el norte del país por su cercanía con España; lo mejor que puedes hacer es aprender algo de Francés. El Francés es la lengua del comercio y en la mayoría de las ciudades del sur la enseñanza básica incluye francés y la superior es en este idioma.

 

2. Toma el reto de ser una más: cúbrete la cabeza con una jihad y usa una chilaba. Jihad es el pañuelo con el que tradicionalmente las mujeres musulmanas se cubren la cabeza, y tú le puedes dar tu propio fashion estament, y la chilaba es un vestido o túnica con capucha, que particularmente me encanta. Hay chilabas modernas, tradicionales, y otras muy elegantes. ¿Por qué hacerlo? Primero te sentirás más cómoda y llamarás menos la atención, y cuando lo hagas recibirás a cambio respeto y elogios porque tu misma tomaste la batuta al comenzar honrando la cultura local.

Segundo, la chilaba es muy fresca, la tela es muy cómoda, querrás comprarte todas. Y tercero, para qué salir de casa e ir tan lejos y hacer lo que siempre hacemos? sólo caminando en los zapatos del otro podremos comenzar a entenderlos desde el alma; date la oportunidad de llevarte a casa algo más que una alfombra de los muchos mercados de Marruecos.

 

3. Para wifi o internet: es mejor comprar una tarjeta telefónica para tu Smart phone porque el internet de los móviles es más rápido que el de los lugares y los wifi. Si quieres ahorrarte tiempo y no caer en la desesperación al subir o bajar archivos, navegar en la web para buscar información, hacer reservaciones de actividades, escribir un correo electrónico, etc, es mucho mejor hacerlo a través del internet de tu Smart phone.

 

4. Los guías: esto es todo un tema que requiere dinero y dedicación. Marruecos no es un lugar fácil para moverse sola, -recalco, no es imposible ó peligroso, simplemente no es fácil- sobre todo si no estás acostumbrada. Si puedes darte el lujo y tu presupuesto lo permite, busca un guía confiable que te ayude a moverte en el país; será genial y definitivamente estarás más tranquila recorriendo todo al lado de un hombre que conoce los lugares y el entorno; sinembargo, los guías en Marruecos tienen mala fama, y no es en vano.

Hay que tener mucho cuidado con quién viajas porque ellos ven en las occidentales solo dos cosas: dinero y sexo. No digo que no hay historias de amor verdadero, pero yo dejaría las historias de las mil y una noches para la vuelta a casa. Además, hay que tener mucho cuidado con quién viajamos. Trata de ser amable pero firme, muchos toman los juegos ó la amabilidad como una invitación. Ten por seguro que si viajas con un guía estarás pagando un poco más, pero si consigues uno recomendado te ahorrarás muchos dolores de cabeza.

TripAdvisor e Instagram son dos plataformas en las que puedes revisar para conseguir un guía recomendado y seguro,  especialmente para mujeres que viajan solas. No te detengas de ir a este lugar por miedo, no hay necesidad, simplemente hazlo con conciencia. Otra sugerencia es que te quedes en Airb&b cuyas anfitrionas sean mujeres, con ellas podrás rápidamente integrarte al país, y te podrán guiar  en que hacer y que no, e incuso con quien viajar.

 

5. Revisa el calendario: Por experiencia propia te digo que revises cuidadosamente el calendario y te asegures de que tu viaje no caiga en celebraciones importantes como el Ramadán, si no quieres pasar días en tu hotel sin nada que hacer, que comer, ó sin poder movilizarte por el país. Si tu viaje coincide con esas celebraciones prepárate con provisiones y un plan B. No tiene nada de malo quedarse un par de días en el hotel, siempre y cuando esté dentro de tus planes, se ajuste a tu calendario de viaje y estés prevenida.

 

6. Si no sabes aún, aprende a manejar un auto manual: en la mayoría de los países fuera de USA los autos son de cambios manuales. Te ahorrarás mucho dinero en transporte si puedes alquilar un coche para desplazarte fácil y económicamente, ya que no son costosos y te permites libertad de movimiento. Las carreteras son muy buenas y el tráfico es casi inexistente – lo que no es igual en las ciudades más grandes-.

 

7. La gastronomía marroquí es muy básica: la comida no es lo que uno pensaría, de hecho es bastante simple por la falta de mezcla con la culinaria internacional. No te hagas muchas expectativas ó te vas a llevar una gran desilusión. Lo que normalmente se come es cuscús con vegetales, carnes, pescados y frutos secos; o tajín, que es un estofado por lo general preparado con pollo, vegetales ó cordero, mi favorito es el de pollo al limón. Claro que en las ciudades más grandes como Casablanca hay una amplia variedad de lugares gastronómicos, pero quizá no sea en las grandes ciudades donde mayormente prefieras pasar tú tiempo.

 

8. Hay dos desiertos para visitar, Zagora y Merzouga: Esta fue la pregunta eterna de mi viaje, y dependiendo a quien le preguntara tenía una respuesta diferente, así que solo te puedo decir lo que he visto y escuchado de otras personas que han hecho ambos, y que mi experiencia en Merzouga fue hermosa. El desierto de Zagora  es al parecer más turístico porque se encuentra más cerca de Marrakech y puedes hacer una excursión de dos días y una noche. Las dunas son más pequeñas, y para llegarles tendrás que tomar un 4×4 por dos horas y entrarte en el desierto, porque si sólo lo haces en camello lo más probable es que llegues a un campamento en medio de la nada, pero sin las bellas dunas con las que sueñas.

El desierto de Merzouga se encuentra a más de 500 kms de Marrakech, pero las dunas llegan a medir 150 mts de altura y son realmente impresionantes, e incluso en el patio del hotel ya puedes rodar en ellas. Aunque ambos forman parte del Sahara, su localización geográfica hace que sean diferentes entre sí, pero las noches estrelladas en uno u otro son un espectáculo que no te puedes perder. Es mi deber advertirte que montar camello es súper incómodo, así que piensa en ello antes de reservar cinco días en el desierto paseando en uno. Ir al desierto es toda una experiencia, desde llegarle hasta lo que sientes en él si te permites conectarte con su voz y energía nostálgica, anciana y melancólica.

Asegurate que la noche que pases en el campamento nómada te escapes de todos y te acuestes a ver el cielo bordado de estrellas, mientras escuchas atentamente el susurro del desierto. En la mañana despiértate temprano para que no te pierdas el amanecer. Compra un pañuelo o turbante de los que te recomiende tu guia, lo vas a necesitar, en especial si te encuentras con una tormenta de arena… si, ¡ya lo viví!. No es lo mas barato de tu viaje a Marruecos, de hecho la mayor parte de tu budget se irá en esta aventura, pero vale su peso en oro.

 

9. La mejor época para viajar a Marruecos: el verano en Marruecos, especialmente en Marrakech es rudo. El calor es muy intenso, la probabilidad de que llueva es casi nula y las tormentas de arena pueden suceder en cualquier momento. Si viajas en verano prepárate para vivir un calor por encima de 40 C (100F). Los mejores meses para viajar son marzo, abril, octubre y noviembre (primavera y otoño) porque aunque sientas un poco de calor durante el día, las noches serán frescas.

 

10. Baño Árabe: Ir a hamman marroquí es una experiencia cultural que no puedes dejar de vivir. Es fácil encontrar baños árabes públicos en cualquier ciudad, son el lugar de encuentro semanal con amigos, y generalmente el único sitio donde el marroquí común puede tomar un baño de agua caliente.  En los hammams públicos tendrás la oportunidad de convivir con las mujeres locales, y sus hijos y muy seguramente llamarás la atención. Infórmate bien de las reglas de etiqueta en estos lugares porque derrochar el agua y la desnudez total puede ser ofensiva y aunque estés tomando un baño en algunos  debes hacerlo con la ropa interior puesta, usa la regla aquí “ donde fueras haz lo que vieres”.

Mi experiencia fue que las mujeres son muy libres allí;  Es su lugar de encuentro, de confidencias y de relax, se bañan mutuamente y se refriegan la piel con exfoliantes. Los niños tienden a ir con sus madres, pero son increíblemente bien portados, nada de niños pegando gritos y jugando a las espadas. Sólo se sientan con sus madres y hasta la ayudan a tomar su baño. Al hammam público debes ir preparada con tus productos de belleza, y por un muy bajo precio $5 quizá, puedes contratar a una mujer que te de el baño tradicional. Es una experiencia interesante ver cómo todo se convierte en libertad dentro del hammam.

En los hammams privados ó de lujo, que son más parecidos a un spa tradicional,  puedes encontrar otros servicios como masajes, mascarillas, tratamientos con cristales de sal marina, etc. La decoración y el entorno serán de muy bien ver y tendrás un poco más de privacidad que en el público. También puedes reservar un hammam para hacer una salida privada y especial con tu grupo de amigas. Son dos experiencias diferentes y las dos vale la pena vivir.

 

Bonus:

El té Marroquí: Es considerado una bebida de cortesía y hospitalidad hacia los huéspedes, por lo que si alguien te invita a tomar el té no debes rechazar la invitación porque es considerado como una falta de educación. Por lo general es preparado por el hombre de la casa ó el anfitrión y nadie más que él debe ser quien toque la tetera. Se dice que el té debe servirse tres veces;  el primer vaso es “amargo como la vida”, el segundo “fuerte como el amor” y el tercero “dulce como la muerte”. El cambio de sabor se debe a que el azúcar se añade al principio y no en cada vaso, como suele ser habitual, por lo tanto, a medida que se va sirviendo, más se aprecia el azúcar que se queda en el fondo de la tetera.

No intentes servir tu mismo más té si lo deseas, sólo el anfitrión tiene el derecho a tocar la tetera. Y si tu eres el anfitrión comienza a servir el té cerca del vaso y luego eleva la tetera lo más alto que puedas sin derramarlo por todos lado… todo un arte.

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Marruecos: ¡Mucho más que una Publicidad!

El domingo es el espacio para contarles las aventuras en las que ando, o todo lo que poco a poco he ido aprendiendo en éste camino; pero hoy quiero compartir con ustedes esto que es mucho más que una “publicidad”, porque no sólo me comunico por las letras, sino también con mis videos, ¡¡y por supuesto con mis viajes!!

El video que van a ver es una publicidad, es verdad; pero en realidad es lo que aprendí y vi en Marruecos, los momentos más especiales y lo que sueño compartir ¡contigo! Cada imagen fue especialmente escogida y horas de trabajo se pusieron detrás de éste; quizá si no lo sabes, sólo parece un comercial sin más, pero no lo es… es una forma más de expresarme y compartir contigo.

Bali es mi bebé; el primer viaje que creé y donde poco a poco mi idea de ser una organizadora de viajes con propósito, diseñados especialmente para nosotras y nuestras necesidades como una herramienta de crecimiento personal; ha ido tomando cuerpo. Pero, este verano me fui a Marruecos, siguiendo las señales, con la esperanza de desarrollar un segundo destino. Es aquí donde preside mi tercera manera de regalarte un pedazo de mí. En cada viaje que esbozo dejo mi esencia y cada aprendizaje que esos lugares me han brindado. Cuando haces un viaje “Lilith’s” haces un viaje a mi corazón.

Marruecos no podría ser más opuesto a Bali; así que tenía que buscar cómo mis tres pilares: «ComeRezaViaja»… o Placer, Búsqueda, Aventura, podían ser reflejados aquí. ¿Cómo nos mantenemos firmes en nuestros principios, pero moldeables a la vez para trabajar con nuestro entorno? Esto ha sido un gran ejercicio de irme hasta la base, a la raíz de estas tres palabras y la esencia de este místico lugar, que en nada se asemeja a una isla paradisíaca.

Marrueco me tocó fibras profundas porque su hechicera intentaba robarme ese espíritu libre, casi infantil que he tenido durante este año; sin lograrlo, pero lo que sí hizo fue enseñarme cómo mantenerlo en cualquier ámbito y circunstancia al mismo tiempo que lo adaptaba a una cultura muy distinta y especial… Marruecos te lleva adentro, a esos huecos desérticos de tu alma y le presta la intensidad de su luz para que brillen de nuevo.

Es por ello que decidimos dejar atrás a la Sirena que nos da la bienvenida en Bali para adentrarnos en el mundo de una misteriosa Hechicera, perdida en las dunas del milenario Desierto del Sahara. Cambiaremos el verde esmeralda de una isla remota, por el sol dorado y brillante del místico país africano abrazado por las orillas del mar Atlántico, “Marruecos”.

Cuando quieres algo profundamente y está dentro de tu real propósito de vida, el universo conspira para que lo consigas; es así cómo sumergida en la inmensidad del silencioso Sahara, encontrarás eso que buscas.

Con clases de yoga y/o meditación diaria, en conexión con la naturaleza y con la energía ancestral de esta legendaria tierra, podrás llegar a tocar nuevas puertas de tu subconsciente. Conocerás más de cerca una cultura mal entendida y te darás cuenta que los únicos que ponemos barreras somos nosotros mismos y nuestra incapacidad de encontrar lo que nos une en lugar de lo contrario.

El viaje al mundo introspectivo del desierto te regresará a tu vida agradecida del mundo en que vives, te hará apreciar lo que te ha tocado experimentar como mujer occidental y te dejará maravillada con el poder creativo de la naturaleza y la grandiosidad de este mágico país.

Después de un largo meditar en mis tres palabras para Marruecos, estas fueron las únicas que podrían describirlo.

 

ODISEA

Viaje largo donde abundan aventuras tanto adversas como favorables

Llegar a descubrir el tesoro que está preparado para nosotros al final del arcoíris, es toda una aventura, una odisea en la mayoría de los casos. Paso a paso descubrimos a través de las señales y las voces del universo, que hay algo único esperando nuestra llegada, algo por lo que debemos emprender un viaje sin boleto de regreso, aunque sea figurativamente.

Aquellos que se atreven a conquistar lo que para otros son quimeras; salen a combatir contra molinos de viento, mientras los que no, eligen el camino del letargo y el ensueño. El orgulloso hombre del desierto con sable y turbante se enfoca en el infinito que lo llama, pero después de varias batallas el sendero le revela que es en él donde está la llave de la búsqueda.

Es en los tropiezos, en los aciertos y desaciertos, en las personas que conocemos y en nuestra manera de enfrentar cada momento del camino, lo que revelará de qué estamos hechos; es en el descubrir de nuestra naturaleza oscura y brillante donde se encuentra nuestra mayor riqueza. El camino a tí comienza en Marruecos.

 

YOGA

Unión armoniosa de las tres partes del ser: mente, cuerpo y alma

Para estar en balance, cada una de estas partes debe estar direccionada a un mismo foco y llevar una misma intención, mientras que cada una de las piezas aporta al individuo su mayor fortaleza. Sabemos que esta unión existe cuando la vida fluye, cuando la calma guía y cuando la certeza es nuestra amiga.

Una disciplina ancestral pero que sigue vigente y con más auge que nunca, debe guardar en sí toda la sabiduría de su país materno. En las dunas del desierto, en los atardeceres frente al mar y en el despertar de las montañas; usaremos la práctica del yoga y la meditación cómo nuestra llave al inconsciente y al despertar de nuestra intuición.

​A veces sólo es cosa de estar presente y escuchar, todo lo que se necesita para conocer el siguiente paso a tomar en nuestras vidas.

 

TESORO

Marruecos es un país de tesoros culturales, religiosos, artesanales, gastronómicos y naturales. Nos lanzaremos a descubrir de la mano de nuestro guía local @bohemianspiritboy todo lo que esta cultura de turbantes, desiertos, tambores, miradas profundas y hijabs tiene para ofrecer.

Como mujeres, navegaremos entre arenas movedizas descubriendo el mundo desde otra perspectiva; sin juzgar, sino simplemente experimentar abiertas a las respuestas que encontraremos de nuestra propia cultura y nuestras propias libertades… estoy segura que algunas conclusiones llegarán a sorprenderte.

Al final del viaje un pañuelo en la cabeza y sus cómos y porqués, se convertirán en algo que también llevarás como souvenir en la maleta. Y al concluir de cada paso en esta odisea en busca del tesoro, el camino que esperabas comenzará a abrirse ante tus ojos.

Para las mujeres en especial, ir al mundo árabe puede ser una difícil pero exquisita experiencia que sin duda, te hará apreciar pero también cuestionar algunas cosas de nuestra propia cultura cómo: “no hay necesidad de mostrar toda la mercancía para poder venderla, que en la modestia hay mucha elegancia y belleza”.

¡En ser moldeables sin perder nuestra esencia está el secreto de la vida!

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¿Por qué Bali debe ser tu próxima aventura?

Hacer un viaje a un destino que tiene una cultura diferente a la occidental es toda una experiencia, y viajar a un lugar como Bali, donde los sentidos se desbordan, es una aventura que sin duda podría cambiar muchos aspectos de tu vida.

Hay muchas razones por las que viajar es una de las mejores inversiones que puedes hacer en tu persona; los beneficios son innumerables tanto internos como externos, pero hoy te quiero platicar por qué Bali es el destino que tiene todo lo que buscas a la hora de emprender una aventura:

1.  Es un lugar con mucho misticismo

A Bali se le conoce como la Isla de los Dioses. Celebran diferentes tipos de festivales en todas sus regiones. Los balineses consideran la danza y el baile como una de las mejores formas de entretenimiento. Anteriormente las danzas y el baile se vinculaban con ceremonias religiosas. En la actualidad aún se busca mantener este sentido, aunque cada vez más se le da un enfoque destinado para distraer  y entretener el espíritu.

En Bali, gran parte de la población es hinduista. El hinduismo que ellos practican es conocido como hinduismo balinés, donde existe un sincretismo de creencias en dioses y doctrinas hindúes junto con las animistas y budistas.

Los balineses tienen tres calendarios: el occidental, la saka y el wuku y aunque son diferentes entre sí, todos comparten la cultura de las celebraciones, rituales y ofrendas a sus Dioses, espíritus y por supuesto, la importancia de las fechas especiales.

2. Las actividades al aire libre

Hiking, Biking, Trekking, Surfing, Snorkeling, Diving o simplemente Resting … En Bali puedes hacer de todo para disfrutar la naturaleza desbordante.

Desde relajarte en alguna de las playas al atardecer, disfrutando un buen libro o escuchando ese podcast que nunca acabas. Si quieres algo más de acción, puedes ir en bicicleta al volcán, caminar por los campos de arroz, visitar y disfrutar las cascadas, admirar el amanecer, descubrir el mundo submarino o un baño en aguas termales… la lista es interminable.

3. También se puede ser turista:

Museos, baile tradicional, clases de artesanía y cocina, tiendas de ropa de diseño y para el hogar, y hasta visitar una isla donde dejan los cuerpos de sus fallecidos para los más atrevidos, Bali tiene todo lo que necesitas para una vacación perfecta con atracciones divertidas, relajantes, arriesgadas pero sobre todo, inolvidables.

4. Múltiples delicias culinarias

La gastronomía de Bali es muy variada y exótica. Tiene influencias culinarias de todo el mundo, más específicamente de Malasia, China, el sur de la India y Europa.

La base de su alimentación es el arroz, así como la pasta, los mariscos, las verduras y la carne de cerdo, pato o pollo. El pescado también es uno de los platillos preferidos por los balineses, como el pargo, la raya, el dorado y el pargo rojo. Una de las recomendaciones más populares son las frutas autóctonas de la isla, mi favorita es por supuesto el Dragon Fruit y los mamones balineses. No es poco común encontrar en cafés y restaurantes diferentes  zumos de frutas que se exprimen al momento. Además, la culinaria internacional es fantástica, y conseguirás restaurantes que nada tienen que envidiarle a Europa o cualquier zona metropolitana, ¡pero a precios del sur de Asia! Y ¿qué te digo de las alternativas veganas y vegetarianas? Hay tantas y tan deliciosas que no te será difícil seguir con ese estilo de vida; el jack fruit será tu delicioso aliado y las flores el acompañamiento perfecto.

5. El alojamiento es paradisíaco y muy económico

Las Villas, Compounds y Hoteles de Bali te dan una selección muy amplia de estadía.

Hoteles: Si eres un turista tradicional que te sientes más cómodo en un resort, Bali te ofrece innumerables de ellos, con un servicio excelente, beach clubs de ensueño, fiestas al atardecer y los mejores spots para fotos de envidia.

Villas: Si prefieres sentirte en casa «away from home”, te gusta la privacidad, el lujo y la comodidad de comer tu propia cocina, esta es tu mejor opción. Despreocúpate de todo y ocúpate de ti, siéntete como en casa y conviviendo de cerca con la naturaleza.

Compound: Si por el contrario quieres sumergirte en la vida de los locales, y sentirte parte de una familia, vivir en un compound familiar es la respuesta. Además es la mejor propuesta calidad precio, y para mujeres viajando solas la mejor opción. Es sin duda una opción muy segura para vivir una experiencia como local.

Si después de estas razones no te animas, puedo darte miles más, pero seguramente podrás comprobarlas fácilmente cuando estés conmigo en Bali viviendo al más puro estilo “Comer, Rezar, Viajar”. Atrévete a invertir en ti y únete a la tribu que te llevará a reconocer que entre todo lo bello que existe en el mundo, el destino eres tú.

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Un día te levantas y todo lo que tenías por sentado, todo lo que sabias que era y seria tu vida, ya no es ni será

En la mañana tenías tu carrera, tu casa, tu pareja y tus planes, y esa misma noche un incidente de 10min pone en marcha una serie de eventos que acaba con todas tus bases, con todos tus sueños y con el mundo que habías creado.

Comienzas a recoger los pedazos desde los escombros para recrear lo que había antes del terremoto, pero todo parece ser un rompecabezas incompleto y, por consiguiente, imposible de armar.

Lloras, te frustras, te preguntas ¿por qué a ti? Te peleas con Dios y con todos los que te dicen “Dios sabe lo que hace” “Seguro que es lo mejor que te podía pasar” “Todo tiene su razón”. Y tú lo que quieres es que se callen porque eso que a todos le parece que es lo mejor, a ti te ha dejado rota, asustada y sin camino.

¿Camino? ¡Ahí te das cuenta de la respuesta! ¡DEBO CREAR UN NUEVO CAMINO!

Cuando todo se derrumba, cuando tu carro tiene pérdida total, o tu casa sucumbe a un poder natural, o tu pulmón se lo come el cáncer, no hay reparo que valga, solo queda la ACEPTACIÓN RADICAL, que lo que era ya no es, y toca crear un nuevo camino.

Mi respuesta a esos momentos es: crearlo interno, pero para ello, mi mejor antídoto es remplazarlo de afuera hacia adentro. Si nuestro interior esta como un mar en huracán, y a veces respirar, meditar o hasta el yoga, solo lo agita más. No queremos aprender a correr de los problemas, pero si queremos ver como moviendo el foco de nuestra energía todo puede cambiar. Cuando todo nuestro foco esta en los escombros en ellos nos terminamos de hundir.

Así comencé yo a viajar con propósito: con el propósito de crear un nuevo camino. En estos viajes mi foco se enfoca en lo nuevo, en donde todo es posible, en lo hermoso, en lo inimaginable, en el amor, en la naturaleza y en lo inesperado. Todo esto crea nuevos surcos en nuestra psiquis y con ello, nuevos patrones que nos ponen en un espacio limpio desde donde comenzar a tener la fuerza de limpiar la maleza, fuerza de mirarnos y aprender para volver a empezar.

Con mochila, con maleta, con un bolso de un día, en carro, tren, avión o barco, nada cura el alma más rápido que la inyección de alegría que sumergirte en lo desconocido puede ofrecerte.

Así nació Lilith’s Travel. En estos viajes el destino es el vehículo que te lleva a ti. El aprendizaje comienza en el minuto que lo piensas y lo planeas, los maestros llegan a ti de muchas maneras y en miles de caras, y cada lección será la pieza que armará ese nuevo rompecabezas, que solo podrás armar si estas atenta.

Lilith’s te lleva a aprender lo que es viajar con propósito, y te da herramientas a través de sus retiros urbanos, retiros online y meditaciones para que ese nuevo camino se despliegue en frente de ti, diseñándolo más parecido a tu verdad, y para que cuando el próximo huracán vengan a llevárselo todo, tú puedas disminuir la perdida y volver a un camino nuevo cada vez con mucha más gracias y facilidad. Porque sabemos que las tormentas nunca dejaran de llegar.

Lilith´s cree que, sin apoyo, el camino es mucho más rudo, y por eso ha creado este grupo donde todas podremos ser Lilith´s y donde Lilith´s somos todoas. Somos esas a las que llaman locas, somos las guerreras, las rebeldes, las misteriosas, las aventureras y las que rompen las reglas, somos las caen, las que se levantan, somos las sensibles, las valientes, las que amamos ser mujer y asumimos la feminidad como nuestro súper poder. Somos las que creen en la hermandad femenina, las que cuidan a su amiga, a su hermana y le extienden la mano hasta a un extraño. Somos las que creen en el cambio porque lo hemos vivido en nuestra piel, creemos en brujas, duendes y hadas porque sabemos que no somos solo lo que se ve, somos las que se atreven hasta quintas oportunidades, porque todo es posible. Somos las que sueñan y las que hacen, las que buscan y las que encuentran, somos las que COMEN, REZAN Y VIAJAN porque sabemos que el gran maestro es el avión.

Juntas celebramos quienes somos y conseguimos nuestra voz y llegamos de la mano al destino final. 

Viaja con Lilith´s Travel y descubre que pasa cuando #ElDestinoEresTú

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¿Pero cómo terminaste en Bali? – Parte 2

La historia de ese viaje a la madre India, que les comentaba en la Parte 1 de este escrito, es muy larga y la dejaremos para otros dias. Pero les cuento que fueron cinco meses llenos de aprendizajes y aventuras, que culminó en enero del 2009 de vuelta a L.A., solo con tiempo suficiente para empacar y decirle adiós a la ciudad que había sido mi hogar por los últimos diez años. Realmente era más bien un hasta luego que duro muchos más años de lo que en un comienzo había planeado. En agosto de ese mismo año estaba yo ya instalada en España, país que sería mi hogar por lo próximos cuatro años. Así que ya yo había hecho mi Come y Reza, por ende me faltaba el ¡Ama! Y es allí donde viene la importancia de este viaje.

No, no seguí el libro como una receta de cocina, ni fue mi Biblia. Sólo me llegó en un momento crucial como una chispa que me incitó a seguir mi sueño. Viví muchas cosas similares y muchas que en nada se parecieron a la aventura de Mrs Gilbert, especialmente, que para nada pasé ni medio día de celibato autoimpuesto, como es de esperarse, ya que mi aventura iba por los seis años. Yo había vivido, rezado, comido, amado y disfrutado todo lo que estaba escrito y por escribir. Pero Bali para mi se había convertido en un puerto final, un cierre de una temporada, y la apertura a otra, algo así como la conclusión de un peregrinaje. Así que decidí que era allí donde pasaría mi cumpleaños número cuarenta, porque, ¿qué más significativo que llegar al cuarto piso?

Hablé, ahorré y planeé de y para este viaje por años. Puntos para el pasaje, dinero para mis gastos; pasé cuatro años obsesionada con ello. Cuando Telemundo me ofreció un contrato maravilloso de trabajo como Productora de Contenido Original en Miami lo tome bajo la condición que me dieran los 25 días para poder hacer mi viaje que ya tenía planeado, arriesgándome a perder el puesto. Si, así era de importante ese viaje para mí… Y mira que la vida también lo pensaba, por que accedieron en darme los días completos. Que poco sabía entonces que el Ama iba a ser lo que justamente retrasaría unos cuantos años más mi llegada a este puerto.

Cuando creí yo que ya me tocaba una jugosa remuneración por mis años de good behavior, por todo lo aprendido, por lo ilusoriamente “sabía” que creía me había vuelto, y toda esa paja que una misma se cree sólo porque fue capaz de coger sus peroles e irse a recorrer nuevos mundos, meterse a meditar por días, estudiar con un barbudo, ir a terapia, dar clases a niños de colegios rurales, y después hartarse de toda la paella y el vino de España… ¡me enamoré! No que enamorarse sea malo, para nada, amar ha sido mi razón de vida, pero es el cuándo, cómo, y dónde al que debemos estar atentos. Que el corazón no sabe de eso me parece genial, pero resulta que la cabeza sí, por lo menos mi cabeza ya era un poquito más consciente que antes, creía yo. Pero no, la verdad, mi verdad fue que me enamore, sincera, pero no ciega, ni locamente, era más bien como se quiere a alguien que has amado toda la vida, y se supone que debes amar sin siquiera saber ni por qué. Como algo que está escrito, un karma que pagar o un dharma que aprender. Es como que la vida me estaba preparando para este momento, pero al mismo tiempo era como un examen final. Fue así como de cuento, de eso que volteaste y sentiste de pronto un flechazo que aun puedo revivirlo en mi cuerpo tan vivamente como si fuese ayer. Es como las mujeres que dicen saber exactamente en el momento que quedaron embarazadas porque tuvieron una sensación física muy particular, bueno algo así fue. Algo así nunca me había pasado. Lo que lo hacía más extraño aún, es que los flechazos normalmente pasan con desconocidos, no con alguien que tiene años en tu vida. Un flechazo con una persona que ni en los más locos sueños se me hubiese imaginado amar. Pero, así fue, me enamoré de una manera absoluta, abierta, sin agenda, bondadosa y entregada; creí que tenía tanto para dar; y por lo menos por el primer año y medio fue así, después… Bueno, esa no es la parte de la historia que estamos contando ahora.

Me sentía tan llena, tan bien conmigo misma, encaminada en una nueva carrera, una casita divina acabada de decorar, un nuevo carro, una ciudad que me trataba bien, amigos geniales, de verdad mi vida había dado un vuelco en un año que era increíble, y poco tenía de qué quejarme. Fue en ese espacio que ella me encontró, y yo la encontré a ella. Pero, ¿y ella? ¿Estaba ella en el espacio apropiado para amarme de vuelta? Egoístamente solo me importo como estaba yo, que podía ofrecer yo, e ilusamente pensé que eso sería suficiente. No medí las consecuencias ni valoré qué pasaría cuando dije sí a abandonar el espacio que apoyaba mi estabilidad física, mental y económica, que no era otra cosa que el reflejo de mi estado interior, pero que al mismo tiempo me ofrecía un espacio seguro para seguir avanzando en un camino que apenas comenzaba a pavimentar. Viéndolo hoy desde fuera, era como el break que la vida me estaba dando para conseguir muchas metas en mi vida con un poquito más de gracia, pero en ese momento ni lo vi. No medí ni media consecuencia, no escuche mi voz interior, es más, la escuche y le dije – “calla tonta, tu que sabes de amar” –, decidí cegarme y como una teenager inconsciente me lancé y le devolví a la vida todos sus regalos para solo vivir ese momento con ella. Menosprecié cada uno de mis esfuerzos que me llevaron hasta donde había llegado solo porque pensé que yo tenía todo y más para hacerla feliz, hacernos felices, ¡vaya tamaño de ego! Al final de la historia, no sólo no la hice feliz, pero con mi inconsciencia destruí a la mujer de la quien ella se había enamorado, y la mujer que me había costado tanto trabajo levantar. A veces me pregunto, ¿qué hubiese pasado si lo hubiéramos hecho con más calma, con más conciencia y menos necesidad?

Lo hacemos, y lo volvemos hacer, y a veces somos conscientes mientras lo estamos haciendo, y lo vemos como una película frente a nuestros ojos, pero no podemos parar. Es como saber que viene el tren y no poder frenar a tiempo; tener el trago al frente y no poder contenerte; la raya que te da un amigo y no poder decir que no, es todo lo mismo. Nuestros hábitos, nuestros malos hábitos, funcionan como las adicciones. Primero no vemos el problema, luego entendemos que si lo hay, luego decidimos hacer algo para cambiarlo, luego trabajamos en él, y cuando mas o menos tenemos algo de control en el asunto nos confiamos, y ahí caemos de nuevo, y muchas veces no es hasta que tocamos fondo que conseguimos hacer cambios radicales… y a veces nos toca tocar varios fondos antes de decir: “¡hasta aquí!” Creemos que es romántico, que el amor debe de ser así, loco, espontáneo, descontrolado, dejarlo todo porque ¿qué puede ser más importante? A los 15 vale, a los 20 bien, pero ya empieza una etapa en que cada error pesa, y cada año cuenta, y que ya no estamos para estar comenzando de cero por lecciones que ya creíamos haber aprendido. El amor toma mucho más que solo amar, yo hasta el día de hoy jamás he dejado o terminado con alguien que haya amado, por falta de amor. Y no es que piense que no debemos amar con entrega, todo lo contrario, pero es saber medir las consecuencias de nuestros actos y los pasos que damos, porque mientras más grandes estamos el precio a pagar es más caro, la caída más profunda, y el fondo que me hizo tocar este amor fue sin duda el más duro. No fue un fondo de amor infantil, de esos de “me corto las venas porque no estás conmigo”. Sino un fondo de “me corto las venas por, a conciencia, haberme perdido en el camino”.

A los seis meses de enamorarme, el glorioso día de mis cuarenta llegaba, y con el mi famoso, esperado, planeado y prometido viaje a Bali. Me enamoré de otra y me desenamoré de mí, olvidando la cita tan importante que tenía conmigo misma. Puse las necesidades y posibilidades del otro antes que las más importantes, las mías. El otro no hizo más que proponer un cambio de planes según sus posibilidades y circunstancias, pero fui yo la que me traicione a mí misma, y así di pie a una constante que solo empeoraría con el tiempo y la confianza. Nadie me metió la aguja en la vena, yo solita tomé la jeringa que me ofrecían y volé… y ¡Dios como volé! Dos años y medio después, cuando finalmente parecía que quizá podría venir un intento de hacer las cosas bien y retomar mi promesa junto con la persona amada, volví a caer en el juego de tú antes que yo, y gasté casi cada centavo guardado por años en un destino hermoso, pero que seguía sin ser el mío, ni mucho menos mi promesa a mí.

Todo este preámbulo lo hago con la intención de tratar de explicar lo que la voz de desaprobación de mi mamá significaba para mí, y que Bali no era solo un capricho o una locura, sino el puerto desde donde debía zarpar hacia una nueva vida. No tenía casa, trabajo, dinero, no tenía un plan, una dirección, una idea. Por muy caótica que mi vida les parezca a los otros desde fuera, la verdad es que yo siempre tengo mínimo tres planes andando en mi cabeza. Por muy saltamontes que crean que soy, siempre he ido tranquila, por lo seguro. A España me fui con trabajo, a la India con dinero que me entraba todos los meses, y una cuenta que lo podía sustentar, y así muchas otras de mis hazañas han sido planeadas y pensadas, aunque parezca lo contrario.  Pero esto no, este viaje lo hacía en el mejor de los peores momentos, pero con una extraña convicción que ahora sí había llegado la hora, ahora sí era el cierre de época, de etapa, de un ciclo de vida, el puerto final de la historia que empezaría ocho años atrás. Y es así como en la 10 East, un cuatro de Noviembre, camino a Louisiana, bajo una terrible tormenta, llame a American Airlines para que me llevara de vuelta a donde me dejé, como una máquina del tiempo.

Milagrosamente conseguí un boleto que pagaría con todos esos puntos que había ahorrado por años, y aun así lo puse en reserva por 24 hrs para darme tiempo de pensarlo un día más. Entre tanto me metí en Airbnb a buscar donde quedarme, y fue allí cuando no dudé más. Un apartamento que tenía la mesa perfecta, con la vista perfecta para escribir todas estas líneas lo hicieron. A eso siempre fue que quise llegar aquí, esa siempre fue la misión, escribir, pensé. Y sin dudarlo más, le avise a mi mamá que una vez más, no llegaría para navidades. Mi viaje a casa aún no había concluido, y esta era la parada obligatoria antes de continuar.

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¿Pero cómo terminaste en Bali?

Y he aquí la respuesta a la pregunta que he oído sin parar en los últimos años…

– Mamá, ¡¡mira mi casa por un mes!! – Emocionada y un poco asustada, le envié un Whatsapp a mi mamá con unas fotos de un lugar paradisíaco.

– ¡Que bello!, ¿dónde es eso? –  preguntó.

– Bali – respondí. Se rió. Ella sabe que vengo con el -tiquis miquis- de irme a Bali desde hace ocho años, y por lo menos seis ahorrando para hacerlo. Pero claro, no pensó que ésta vez hablaba en serio.

– Ma, I’m sorry pero no llego para navidad, (y no es que yo llegue para navidad, pero este año ella tenía la esperanza de que sí lo haría). De su boca solo conseguí escuchar un – Ajá –. Proseguí a contarle como metralleta tratando de sacarle alguna reacción más parecida a ella; que había conseguido el pasaje con mis puntos, lo barato de la casa, etc… Pero ella solo contestaba con monosílabos. Mi mamá es un ser muy efusivo, y cuando algo la hace feliz tu te enteras, pero cuando no, también te enteras por su silencio… y esto definitivamente no la estaba haciendo feliz, así que la llamé.

– ¡Maaa! ¡Me voy a Bali finalmente! ¿No te alegras? – le dije.

Mi mamá es de esas pocas madres que no te hacen sentir culpable, que te dejan vivir tu vida, la tuya, la que tu diseñaste, buena o mala, y no matter what, siempre está allí para apoyarte en lo que decidas. Nunca ha tratado que yo sea lo que no soy, no da consejos que no sean pedidos. No te dice que no le gusta con quién estás, hasta que la persona no está más en tu vida. Es de esas que mientras tu estés happy ella está happy, y que, si alguien te hace sufrir, sin pregunta alguna se vuelve su peor enemigo… al menos que como siempre hago, la contengas… Pero si te hacen feliz again, pues bienvenido será. Yo sé que dicen que todas las madres aman incondicionalmente, pero yo no creo eso, yo veo como otras madres usan la culpa para manipular la vida de sus hijos, o le traspasan sus miedos, o los quieren proteger tanto que los hijos terminan capados de su libertad, o les exigen seguir cierto camino sin respetar los deseos y sueños de su prole. Mi mamá no me pide explicaciones, ni me exige nada que yo no quiera dar. Ella me ha dejado ser, desde chiquita, con límites y guía, pero siempre confió en mí y me dejó crear mi camino. Quizá de pequeña debió haber sido un poco más exigente en que tuviese más constancia, quizá eso me hubiese ahorrado algunos problemas en la adultez, pero nadie es perfecto.

Mi mamá es de las que me diría, aún que no tenga con qué, ¿“necesitas que te ayude con algo para el viaje?” Quizá porque sabe que casi siempre la respuesta es “No, má!. Gracias”, pero preguntaría. Ahora mi mamá no estaba haciendo nada de eso y, por primera vez me sentí culpable de no ir a casa por Christmas. Además, generalmente nunca pido permiso o consejo, pero cuando a mi mamá no le gusta algo, me preocupo. No sé si es por aquel dicho -que las madres siempre tienen la razón-  ó si dentro de mí me es muy importante que mi mamá apoye mis a veces muy descabelladas decisiones; pero lo que sí sé es que su reacción me hizo pensar por un minuto que quizá había tomado la decisión equivocada una vez más, y yo no estaba en ese momento para más errores.

Hay que entender que un día yo estaba en un road trip, manejando desde Los Angeles camino casa – llámese casa donde mamá esté, en este caso Miami –. Ya llevaba tres semanas, y conociéndome, si se le pasó por la mente la posibilidad de que me quedara por el camino, pero esto de Bali la tomó de sorpresa. Para ser justos, no fue algo que yo pensara, hasta casi cuando iba poren Louisiana.

No todos los viajes son por placer y diversión. Si soy honesta, esos son los viajes que menos me interesan y tienden a ser los menos memorables. Son esos viajes que he hecho con el propósito de callar el ruido externo y tener tiempo de escucharme a mí, o al dios que hay dentro de mí, los que realmente busco vivir.  Para poder expresar lo que éste viaje significaba en mi vida tendríamos que remontarnos al año 2008. Mi obsesión con Bali comenzó… Ok… si, lo confieso, tiene todo que ver con Elizabeth Gilbert, y su pequeño Best Seller: Come Reza Ama.

Ese año andaba yo como USA y su primera campaña electoral donde se disputaban un Afroamericano y una mujer, la corona del partido Demócrata, en crisis existencial. Digamos que vivía una crisis de los 40 tempranera, tratando de buscar el significado a mi vida, o por lo menos una mejor manera de vivirla que fuese más coherente con la “mi” en la que me estaba convirtiendo. Me había divorciado hacía tres años y todavía tenía el alma en carne medium rare, sin haber podido superar por completo la pérdida de alguien que decidió tomar otro camino cuando yo aún lo amaba con locura. Andaba en un sí y un no con un hombre maravilloso al que no estaba lista para amar completamente porque nunca había dado espacio para sanar mi divorcio -andaba más herida que perro e’ carretera- y que, en toda justicia, él tampoco lo estaba; pero éramos tan conscientes de tanto potencial que lo seguíamos intentando. Él era mi versión masculina, y quererme a mí misma, aunque fuese extenuante, me gustaba, y a la vez me enervaba casi tanto como la misma crisis que llevaba por dentro.

Mis ya casi diez años en L.A., batallando con mi carrera como actriz, me había dado unas cuantas satisfacciones, y durante los últimos años había incluso logrado vivir solo de ello (gran logro para todo el que conozca la movida en L.A.). Pero el duro negocio del entretenimiento, había logrado cubrirme con el manto del miedo al fracaso, con el mal sabor de la injusticia, con la angustia de la inestabilidad eterna, poco a poco transformando mi visión, mi intención, mis sueños y mis ganas de seguir dedicando cada segundo de mi vida a esa carrera, a un amor/odio que todavía no terminaba de domar o entender qué hacer con él. Además, ya llevaba unos seis años metiéndome más y más en el mundo del yoga, explorando mi mente y corazón en formas que no había hecho anteriormente, y no estaba segura que era lo que tenía que cambiar, pero estaba segura que necesitaba moverme, cambiar el rumbo, shake my life a little.

Hacía un año había decidido mudarme a Madrid, quería volver a estar en una cultura que apreciaba las pequeñas cosas de la vida. Yo sentía que, en el trajín de acumular, lograr, obtener, brillar, llegar, me habían borrado del ADN el goce a simplemente vivir, algo tan integrado en la sociedad donde crecí. El mismo chico maravilloso y yo hicimos planes de hacerlo juntos, irnos a probar suerte en la madre patria, pero aún nada se materializaba, y yo solo estaba matando tiempo mientras esperaba la respuesta de una solicitud de visa que había introducido que se tardaba un mundo en llegar.

Entre tanto, iba religiosamente al Golden Temple a mis clases de yoga como quien va a misa, esperando que en una de mis idas ocurriera un milagro. Hasta que un día llegó a la escuela un Gurú que venía de un pueblo remoto en la India. Al terminar su charla, nos invitó a todos a visitar su ashram en un viaje que organizaría la escuela. Tomé la información porque me pareció maravillosa la idea de pasar una época en India, en un ashram con un barbudo de toga naranja.

Desde comienzo de año, varias amigas que sabían de mi crisis, inquietudes y mis futuros planes, me estaban dando la lata que debía leer un libro porque según ellas, era igualito a mí. En el mes de Abril, durante mi fiesta de grado, una de ellas me regaló finalmente el famoso Best Seller, y fue así que Mrs. Gilbert story llegó a mis manos.  No puedo decir que éste libro, el cual cabe destacar he leído unas ocho veces, “me cambió la vida”, porque eso sería decir que me hizo hacer algo con lo que nunca siquiera había soñado. Pero lo que sí hizo fue validar mis locos deseos de sacudir profundamente mi cómoda zona de confort. Saber que había alguien más que había sentido lo mismo que yo, que había tenido situaciones similares, y que buscaba solucionar sus inquietudes con un antídoto similar, me motivó, me alentó y me inspiró a dejar de esperar. Así que el cinco de Septiembre del 2008 estaba en un avión rumbo a India a vivir en el ashram del barbudo, y enamorarme loca y perdidamente de ese intrínseco país.

¡Continuara… en la segunda parte!

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Si hoy Cristo existiera, ¿cómo usaría las redes para la evangelización?

Si hoy Cristo existiera, ¿cómo usaría las redes para la evangelización?

Redes Liliths Travel

Finalmente entendí el verdadero poder de las redes. ¡Si sólo Buda viviera hoy!

El resumen de un mes de pandemia y retiro “forzoso”, que para mí de forzoso tiene poco porque estar en mi casa encerrada es el mayor de los placeres, ha tenido resultados más que impredecibles para mí y más allá de una karma, se ha convertido en dharma, porque dentro de este caos he conseguido mi lugar. Y ¿tú cómo lo llevas?

Cuando un año entra desajustando al orden preconcebido por cientos de años en el mundo y se ve empeñado en cambiarnos a todos a como de lugar, nuestra primera respuesta es llorar y aturdirnos, asustarnos o colapsar. Luego unos continúan rato largo en el mismo juego, mientras otros buscan conectar con su creatividad como nunca jamás. Yo soy de las segundas.

Por mantener mi sanidad, después de cancelar todos los planes del primer semestre del año, perfectamente organizados y creados con tanto amor a mediados del año anterior – antes de que Dios se riera en mi cara y quizá en la tuya – decidí comenzar a hacer un détox emocional y compartirlo con mi Tribu en redes todas las mañanas por 15 días, para soltar cualquier quejadera o “¿por qué a mí?” que se me pudiese cruzar por la mente decir.

Esos 15 días fueron ¡magia! Como comunidad todas lloramos, perdonamos, dimos gracias, sanamos, compartimos y terminamos por lo menos un poquito mejor que como empezamos.  Como individuo descubrí o confirmé otras cosas y vi algo más claro a donde me llevarían mis próximos pasos.

¿Qué cosas descubrí? Te preguntarás y si no te lo preguntas te lo cuento igual:

1- Me encanta despertarme a las 6 AM si tengo un buen ¿para qué?
2- Me encanta compartir mis pensamientos, reflexiones y mi mucho o poco conocimiento
3- Me encanta compartirlo porque me di cuenta en estos días que aporta
4- Me encanta meditar en grupo
5- Me encanta estar en contacto directo con los que están del otro lado de esta pantalla
6- Tengo que mejorar mi relación con la tecnología

A la semana de estar meditando me pregunté: “¿Y ahora qué más? ¿Qué más puedo dar?”. Así que decidí ofrecer lo que más amo compartir en el camino de búsqueda – después de viajar con propósito – Respiración de Transformación. Ahora que el mundo había descubierto que por Zoom se podía hasta enseñar a niños de kínder, ¿por qué yo no podría compartir esto con mi tribu? ¡WOW! ¡Qué maravilloso momento! Y él también me dejó un par de cosas más:

1- Sigo sin duda teniendo que mejora mi relación con la tecnología
2- Puedo compartir esto que tanto amo con gente en diferentes países y husos horarios al mismo tiempo
3- Es raro, pero tiene su encanto especial hacerlo a distancia
4- Algo que pensé imposible, fue posible
5- Cuando piensas que todo se acaba, algo nuevo empieza

Pero lo que más me ha gustado saber de todo esto es, cuantas personas le están dando un espacio importante al camino de descubrimiento y expansión en su vida, un espacio para conectarse y conocerse a sí mismas y para entender mejor el ciclo de la vida. 34 mujeres, de todas las edades, nacionalidades, clases y colores, respiraron anoche en un domingo de Palma y en mi primera clase en vivo por Zoom, por ellas, por su familia, por sus ancestros y por el mundo.

De pronto entendí el verdadero poder de las redes, de los apps, de la globalización y me di cuenta como todas estas herramientas pueden ser el estudio, el shala o la casa perfecta para todos aquellos que han caminado un poquitito más temprano al llamado de la conexión con la Divinidad que el mundo entero ahora está sintiendo. Estos portales de unión, “juntan al hambre con las ganas de comer” como dicen en mi país, aquí el estudiante y el alumno pueden bailar juntos no importa que tan lejos estemos. Aquí el alumno puede conseguir la voz y la energía personal con la que se conecta de alma a alma para abrirse y aprender, donde el alumno consigue a su maestro para seguir estudiando, indagando y creciendo; todos alumnos, todos maestros y así un ciclo de aprendizaje, crecimiento y conciencia mundial en masas, se vuelve ¡POR FIN! una gran epidemia.

Al contrario de épocas pasadas donde se quería mantener este camino secreto y guardado sólo para algunos pocos, una élite “iluminada” que quería al pueblo en la oscuridad y la ignorancia -así lo consiguieron por miles de años- hoy el mundo nos empuja y la tecnología nos ayuda a que esta toma de conciencia de lo que somos y siempre hemos sido, sea de uso popular.

La gente se queja porque la “espiritualidad” se está poniendo de moda y el yoga y meditar y tener un terapista y un coach y un guía espiritual y hasta tu bruja personal ¿Saben qué les digo? Es la mejor moda que jamás he tenido, mucho mejor que los jeans lavados en piedra, los reebots o las insufribles Kardashians. Habrán guías, facilitadores y maestros que usen toga, otros túnicas, otros jeans, o hasta saco y corbata, cada uno con su diferente tribu, pero todos y cada uno de ellos desde su manera y trinchera sin duda sólo buscan lo mismo que yo: vivir en un mundo donde uno no quiera rezar por morir de una vez de tanta pena que ve, sino un mundo al que queramos volver una y otra vez. Un mundo donde hayan más Luke Skywalker y menos Darth Vaders. Un mundo donde la espiritualidad que se ponga de moda sea una alegría y no una vergüenza. Un mundo donde le pongamos tantas horas a aprender a ser mejores seres humanos como se lo ponemos a tener una Carrera… ¡en fin!, un mundo más celestial y menos animal (ambos lados del ser humano).

Aceptar todo esto me ha tomado ¡añooooossssss!… Pero hoy no soy quien era hace 2 décadas, cosa que me comprueba que todo ser humano que realmente lo quiera SÍ puede cambiar. La espiritualidad no está en ser perfecto, beato, no reír ni disfrutar el placer, ni siquiera está en dejar todos tus bienes materiales (aunque ayuda hacerlo por periodos de tiempo para que te des cuenta de cuán feliz puedes ser sin ellos… sobre todo cuando es por elección).

La espiritualidad es, o por lo menos para mí, una ciencia, crear teorías y hacer pruebas para comprobar su veracidad o no. Experimentar de todo hasta conseguir tu propio método o vacuna. La espiritualidad es ser curioso con la vida y con los otros, pero sobre todo ser curioso de ti mismo y tu poder de volver a ser la luz de donde viniste. La espiritualidad es trabajo, es estudio y es práctica. No es incienso y mirra, o irte a un lugar hermoso a guardar silencio en bata de seda, sino es despojarte de tu mentalidad pequeña y limitante para ser la imagen y semejanza de ese que llamamos Dios.

Otra cosa fundamental que aprendí en estos primeros 15 días de retiro fue que ¡soy EXPERTA en crisis! Aún no sé si eso es buena o mala publicidad, pero la realidad es que en mis 45 años, he pasado por tantas de ellas, fuertes y livianas y por tanta reinvención que ya finalmente creo que tengo la técnica afinada para levantarme rápido y seguir andando en épocas de caos. Ver cómo algo que creíamos malo termina siendo una bendición. Por eso cada día estoy más segura de que mi camino es ese y es llevarme de la mano a cuanta persona quiera andar el camino conmigo, porque una tribu en la cueva siempre es más divertida que tu solito en ella.

Si hoy Cristo existiera, ¿cómo usaría las redes para la evangelización?

 
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5 razones para enamorarse de Rishikesh

Puente rishikesh

Las faldas del Himalaya esconden muchas sorpresas, pero la mejor de todas es Rishikesh, la capital mundial del yoga. El lugar escogido por santos, sabios y buscadores que llegan ahí con hambre de paz y encuentran alimento para el alma. Una ciudad como ninguna otra en el mundo de la cual te comparto mi top de las 5 cosas que me hacen amarla. 

Parmath Niketan

Es el rockstar de los ashrams de India ya que cuenta con más de mil habitaciones; es el lugar anfitrión de uno de los más prestigiosos festivales de yoga y entre sus actividades diarias puedes encontrar clases especializadas en Vinyasa, Hatha y Yoga Nidra. Está ubicado a las faldas del Himalaya y a las orillas de la madre Ganges donde gente de todo el mundo se reúne con una vibra increíble que se mezcla con la belleza de los jardines y la pureza de la meditación.

Neelkanth Mahadev

También conocido como Templo de Shiva es una visita obligada. Se encuentra a 32 kms de Rishikesh y a una altura de ¡1330 metros! Es uno de los más importantes del país porque se cree que ahí fue donde Shiva tomó el veneno que lo hizo azul. Neelkanth significa “el de la garganta azul”, en alusión a Shiva y su transformación de color. Como podrás imaginar, este lugar es muy concurrido y popular entre los turistas por lo que te debo advertir que te querrán vender ofrendas para el templo, pero no es necesario que las compres.

 

Templo Kunjapuri

A ver, aquí hay que empezar desde el principio… y me refiero ¡al amanecer! Despertar a la hora de la madrugada que sea necesaria y caminar entre la obscuridad de la naturaleza lo que haya que caminar ¡lo valen por mil! Admirar el amanecer desde este pequeño templo dedicado a la Diosa Guerrera Durga te robará mil suspiros y la imagen del sol subiendo entre la cordillera del Himalaya será algo que nunca olvidarás.

Trekking

Para completar esta experiencia única, te recomiendo que tomes el camino largo a casa ¡haciendo trekking! Esta actividad te tomará aproximadamente 4 horas pero podrás recorrer pequeños poblados y cargarte de toda la energía de la naturaleza. No te preocupes si te gana el calor, ya que al final podrás refrescarte en una de las hermosas cascadas mientras relajas tus músculos y tomas un pequeño pero muy merecido descanso.

Wish Tree

Esto si es algo que vas a querer hacer ya que según cuenta la tradición, en este árbol de los deseos se pone un lazo rojo y cuando el deseo que hayas pedido al ponerlo se cumpla, debes regresar a cortarlo.

Y como bonus…

Por favor, no te pierdas la intensa aventura de ¡montarte en un taxi! Después de ver el amanecer, meditar, pedir un deseo y hacer senderismo, el taxi te recordará en uno que otro sacudón que la vida ¡hay que disfrutarla!