Categorías
Reza

Détox: La Dieta Comienza Rebajando el Peso del Alma

Détox: La Dieta Comienza Rebajando el Peso del Alma

Detox

Meditar una vez al día reduce considerablemente los niveles de ansiedad y stress

La obsesión con nuestro cuerpo puede volverse uno de los estreses mas grandes de nuestra vida. La presión social y sus parámetros de belleza puede ser fuerte, pero a veces la presión que nos provocamos nosotras mismas es aún peor. “Más flaca, más curvas, más músculo, menos flacidez, debo ser sana, debo hacer la intermitente, la de proteínas, la de ser vegana, la, la, la” y nunca, por más que hacemos y tratamos, nunca estamos conformes con lo que vemos en el espejo.

Cuando llegamos a la frustración, nos volvemos obsesas de las dietas y el ejercicio, muchas veces haciéndonos mas mal que bien por la inconsistencia, y no un profundo cambio de vida, o por el contrario no rendimos y compramos ropa mas grande para evadir la realidad. Pero ninguna de las dos elecciones ayuda, porque el estrés y la perdida de respeto propio sigues debajo de esas capas de tela, y nos cuesta caro.

La mujer está destinada a ver cambios en su cuerpo dado a la edad, a las hormonas, a la procreación, o por enfermedades, aun las mas estrictas y deportistas verán que su piel, su metabolismo y con ello su peso y físico, no es el mismo, y el mejor ejercicio que podemos hacer para estar lista para aceptar esos cambios con gracia y preparación es amar a quienes somos por dentro.

En una carrera contra el tiempo y la vida, comenzamos desesperadas a compartir dietas entre amigas, consejos, pastillas, fasting que hacemos a medias, mientras nos encerramos en el baño con una tarta de chocolate para que no nos vean romperlo. El estrés de intentar ser lo que hoy no soy nos pesa tanto que hasta nos deprime, y como resultado comemos mas, o menos y nunca llegamos a nuestros resultados.

Imagínate que mañana te desfiguras en un accidente, si solo amas quien eres por fuera, será muy difícil volver a vivir plenamente, y esto para irnos a un extremo.

Esto no significa olvidarnos, no significa que vamos a permitirnos rutinas insanas, y vamos a invitar al peso extra que nos hace daño para la salud a coexistir por siempre, pero este cambio físico debe venir acompañada de una limpieza interna. Esa liberación del exceso de grasa, kilos, agua, o incluso el no poder subir de peso, o tener un sistema digestivo complicado, o un metabolismo desbalanceado, no vine de fuera sino de dentro.

Somos lo que pensamos, los que queremos, y lo que comemos, y nuestro sistema digestivo no solo controla digerir los alimentos sino también las emociones, buenas y malas, y si esas emociones no son expulsadas correctamente, se tienen que quedar en algún lugar.

Así que también somos lo que guardamos dentro. Muchas veces, mas de las que pensamos, es nuestra vida emocional la que controla la balanza en la que vives obsesionada para medir, no solo tu peso en grasa, sino tu valor como mujer. Y si, no estoy de acuerdo con que nos vamos a tirar al abandono, porque lo que reflejas por fuera es como te sientes por dentro, así que por eso lo que digo es que busquemos esa belleza que queremos ver en nuestro cuerpo, en nuestra alma primero. Al bajar de peso emocional, bajaremos de peso físico.

¿Qué tal entonces si en vez de estar enfocándonos en lo externo únicamente, comenzamos a revisar qué pasa dentro?

Comenzamos a descubrir cuál es mi realidad interior que se está reflejando en mi cuerpo de esta manera. Comencemos una dieta emocional, y aprendamos a escuchar tu cuerpo. El estrés, la inconformidad, la tristeza, la culpa y la ira, puede alterar tu sistema metabólico, e incluso interferir con tu glándula tiroidea, además de aumentar el cortisol que es el responsable de todo el retraso o estancamiento que no te permite avanzar.

La ciencia ha comprobado que meditar a diario 20 minutos, puede cambiar considerablemente tus niveles y manejo del estrés y es eso lo que necesitamos antes de enfrentar una dieta mas. La dieta no nos ayuda a relajarnos ni cambia las situaciones que tenemos en el mundo real (miedo, estrés, ansiedad, etc), meditar tampoco, pero si te cambia la perspectiva antes las cosas y te ayuda a expandir tu ventana de tolerancia para que cada día menos cosas te saquen de balance.

¿Ahora puedes ver la importancia de hacer un reset de tu vida a través del Détox por lo menos una vez al año? Soltar la basura emocional que venimos arrastrando por años, de dentro hacia afuera es primordial para tu salud.

Cuando queramos rebajar, no nos quedemos en la superficialidad del cuerpo externo, sino antes de hacer cualquier cambio alimenticio hagamos un trabajo de détox simultaneo entre lo emocional, físico, mental, energético y hasta de tu espacio vital, porque hasta nuestro closet debe perder peso para que lo nueva tenga espacio para llegar a nuestras vidas.

No vivas tu vida en la superficie y esperes cambios profundo, significativos y permanentes, aprende a vivir con profundidad. Medita.

Categorías
Reza

Luna Veska, El Día que Buda y Jesús vienen a la Tierra

Luna Veska, El Día que Buda y Jesús vienen a la Tierra

Budismo Luna Vesak

Dos milenios y media atrás, en el año 623 B.C, Gautama murió, y con el nació Buda. Hoy en La luna de Vesak, última luna super luna del 2020, y la luna de astrológica de sol en tauro luna en escorpión, los Budistas por todo el mundo celebran el nacimiento, la iluminación y la muerte de Buda, en la luna llena mas ponderosa que témenos. También es conocida por los agricultores como la luna de las flores, porque es la luna del comienzo de la primavera, cuando salen las flores. Esta luna es la luna de cerrar ciclos y manifestar la vida que queremos.

Por lo consiguiente seguir los pasos de Buda es importante hoy: Compasión, amor, y amabilidad (love and kindness).

Según el budismo, la luna llena en mayo se llama Luna de Vesak o Luna de Buda. Ocurre en la cuarta luna llena del calendario lunar chino, y este año cae el jueves 7 de mayo.

Vesak te invita a la observación y la reflexión, te impulsa a ver nuestra sombra personal y colectiva, y ver nuestra conexión con todo y todos los que nos rodean. Te pide que para transcender la sobra busquemos la verdad con sinceridad hacia nosotros mismos, y prestemos atención a lo ocurre en nuestras vidas, para comenzar a vivir como el “Buda” de manera consiente y despierta.

El mes de mayo también es el mes de…

  • Venus: el líder espiritual de la tierra
  • María: la madre universal
  • Quetzalcoalt: le trajo la iluminación a los Mayas
  • Maya: madre de Buda

Pero Maya en el hinduismo es el termino que usamos para lo ilusorio, el pretender o vivir en la mentira o en el ensueño del velo que hay en frente de la verdad. Es el día de romper nuestro maya para poder empezar de nuevo como el ave fénix, desde las cenizas de nuestra oscuridad.

Por eso hoy es un día importante para enfrentar nuestra propia verdad, nuestra propia oscuridad, para iluminarla con la luz y el conocimiento divino de Buda. Es momento de enfrentar cara a cara lo que tememos que enfrentar, y es momento de sanar a través de la verdad… Aceptación Radical.

¿Pero cómo? Con los parámetros del Buda, love and kindness

Se dice que en este día Buda viene a colmarnos con la luz del conocimiento, y que Cristo su hermano, lo acompaña para esparcir el amor en la humanidad. Porque dice la leyenda que Buda fue el hijo de Dios que vino a darnos conocimiento y Cristo vino a darnos el amor. Y en este día trabajan juntos para traernos ambos. Y siendo el mes de la Madre, ella los apoya a ambos a regarlo por la tierra.

RITUALES

  1. Toma un baño de purificación.
  2. Siéntate en la naturaleza, o el algún lugar donde puedas crear un circulo protector.
  3. Medita en tu oscuridad.
  4. Escribe una carta donde aparezcan todos tus miedos, inseguridades, y lado oscuro.
  5. Rézale a quien crees: Buda, Cristo, La Virgen, tus ancestros, y pídeles que te guíen para poder eliminar esto de tu vida.
  6. Medita en tu luz.
  7. Escribe una carta de todo lo que si amas de ti.
  8. Pídele a la luz que te guíe siempre a esos lugares.
  9. Guárdala para que cuando olvides tu camino te ayude a encontrarlo.
  10. Comparte con los que amas desde un momento de máxima conexión e intimidad.

Así que HOY es día para dejar la oscuridad y abrazar la luz.

Categorías
Reza

VIPASSANA ENCONTRANDO LA LIBERTAD II

VIPASSANA ENCONTRANDO LA LIBERTAD II

Ile y su prisión autoimpuesta

Esta es la continuación de mi experiencia en el segundo Vipassana de mi vida, si quieres entenderlo todo puedes comenzar desde el día 1, y si ya lo hiciste, aquí sigue la historia.

DÍA 6 VIPASSANA: ESTÁ BIEN ABURRIRSE

Durante mis cuatro años de ser “la teacher” en España; siempre me impresionaba que los niños no sabían lo qué era estar sin hacer nada; simplemente estar tranquilos en sus pupitres mientras otros compañeros terminaban sus tareas.  Me decían: “pero teacher, ¿qué hago ahora?” y yo les decía “nada, solo descansa” Les era tan foránea esa idea de ¡hacer nada y descansar! Ahora piensa, ¿cómo llegaron a eso? ¿quién los ha convertido en pequeños monstruos del hacer?

Aquí ya con 6 días de encierro estoy que me trepo por las paredes. Nuestras tres escasas horas libres del día, las uso para escribir estos posts, bañarme, lavar y ver al techo. Al principio venía tan cansada de viaje que dormía en cada rato que teníamos libre, pero ya no estoy cansada, así que ya no lo hago. ¡Ayer lavé mi ropa a mano, más por matar el tiempo que por necesidad! Si tuviera este tiempo con un libro en las manos al menos, estaría en el cielo. Nos hemos vuelto seres de hacer, en una constante rueda de hámster donde no sabemos ni descansar, ¡necesitamos ruido constante! Empecemos a reeducarnos y ayudar a nuestros hijos a saber que el “hacer nada” también tiene un puesto valioso en nuestras vidas.

¡Hoy ando como animal enjaulado, hasta cuando tengo los ojos cerrados!

DÍA 7 VIPASSANA: CONSIENTE ES MEJOR

Somos unos animales reactivos. Si algo huele rico, nos da hambre. Algo huele feo, ponemos mala cara. Alguien dice algo desagradable, lo insultamos o nos defendemos.  Les pongo un ejemplo que a mí me pasa a menudo: Lo primero que hago al abrir los ojos es ver mi teléfono – ¡mal hábito que pienso erradicar! -, y claro, ¡directo al WhatsApp!. Allí veo un mensaje y lo leo medio dormida, y ¡zas! dice algo que no me gusta… ni siquiera lo he terminado de leer, mucho menos releerlo, cuando ya yo respondí feísimo, y claro, se arma un rollo. ¡Al rato decido leerlo de nuevo, después de tomar café y comenzar el día con un follón que creé yo y todos mis condicionamientos!

Y ¡ay Dios!… ahora que lo vuelvo a leer la cosa no era para tanto… pero qué carrizo, ya no me queda otra que seguir el drama, ¿no? O que tal mejor decir: “Perdón, ¿sabes qué? Me adelanté a responder y la verdad ahora que lo leo de nuevo, veo exageré”, esa sería una genial manera de evitarnos horas de peleas: menos orgullo y más responsabilidad.

Por otro lado, qué tal si antes de responder cualquier cosa que te cause molestia, respiras, cuentas hasta 100, la dejas reposar a ver cómo te sientes en una hora o en un día, quizá lo consultas con alguien que sabes es objetivo, le preguntas al péndulo, a tu terapista, a tu perro que para contestar “si” mueva la cola; lo que sea que te ayude a ¡no responder en seguida!… ¡Ayy, la de veces que he pasado por eso y no aprendo! Pero esa es mi meta para este año que apneas comienza, ser menos reactiva.

No podemos ir por la vida saltando cual culebra, mordiendo primero y preguntando después; porque una vez que el veneno está adentro… ¡no hay manera de devolverlo! Y esta es la otra cura al sufrimiento. De esto va el Vipassana, darnos una herramienta llamada: «meditación de observación” donde simplemente nos sentamos a observar lo que pasa dentro del parámetro de nuestro cuerpo y ver cómo todo llega, y también como todo pasa, y hoy en meditación lo comprobé.

Después de tantos días sentada por tantas horas, hoy lo que me dolía el pompis no tenía nombre. Así sería que con lo que me desespera como canta Goenka, yo solo podía pensar: “anda hombre, canta de una buena vez que mi culo no aguanta mas”. Lo minutos eran eternos, hasta que decidí probar la técnica, peor esta vez de verdad. Me dediqué a observar el dolor, a no odiarlo, a no putearlo, y sólo observarlo: ¿dónde estaba localizado? ¿cómo era, por qué era? No habían pasado 10 min, les juro cuando la molestia había desaparecido, así como vino, al darle espacio a ser, se fue.

El dolor tiene dos partes: la física y la mental, ya se imaginarán cuál lo hace peor, ¿no? Por ejemplo: “me dejo Pepit@”, esto nos crea un dolor físico, pero es la maraña mental lo que lo hace realmente trágico y duradero; y si a eso le agregas venganza, ¡bingo! bella combinación para años de sufrimiento. Tribu ¿adivinen que? ¡El libre albedrío es cierto, existe, tenemos la libertad de asumir las cosas de muchas maneras ¡unas nos harán miserables, y otras felices! Nuestra elección lo es todo, por eso es por lo que hay que vivir con conciencia, amar con conciencia, crecer con conciencia y hasta ¡sufrir con conciencia!

En los días que me quedan, si sufro, al menos seré consciente que la del drama, ¡soy yo!

DÍA 8 VIPASSANA: CONTROLANDO LA REACCIÓN

8:00 AM

¡Qué mal llevo yo los cambios repentinos! ¡Qué mal llevo romper mi palabra a mi misma! Y hoy fue un ¡dos en uno!

Estoy entrando al cuarto, después del desayuno, para escribir y enviar lo que iba a compartirles del pensamiento de la mañana (que incluye que hoy la comida estuvo muy rica finalmente), y veo que hay un mensaje en el WhatsApp. Solo mi socia tiene este numero y ella no me escribiría; y entonces recordé que la única otra persona que lo tiene es la amiga que me inspiró a meterme en esta batalla colosal con mis demonios por segunda vez. Así que era ella, y me había dejado un mensaje que decía urgente. Lo abrí algo preocupada porque era muy raro que me escribiera porque ella también está en un Vipassana en Malasia y acaba al mismo tiempo que yo, y ella si no es de romper las reglas.

El mensaje era para decirme que ella no pudo seguir más y que estaba camino a India para juntarse conmigo. Ella pensaba que yo me iría al quinto día, así que imagino que creyó que ya estaría afuera y le respondería. Claro, genial, ¡lo que necesitaba!, como si yo estuviera pasándola bomba, y no tuviera suficientes ganas ya de irme, ¡para que la que me mete en el rollo se vaya de la cárcel y me quede yo aquí con mis locos monos mentales!

Llevo mal los cambios repentinos; me reintegro rápido, pero los llevo mal. Su llegada anticipada a India significa: cambiar reservas de hotel, para lo cual debo meterme en mis e-mails, lo que me tenía prohibido y no había hecho en ¡7 días! De pronto entro en Gmail y con la misma quiero cerrarlo: ¡mil mensajes!, la mayoría basura, pero siempre tienes ESE que te jode, y allí estaba, el que me prometía descontrolar la mañana, uno del banco con información de ¡fraude! ¡Man! si digo que es fraude, me bloquean la tarjeta y me quedo sin tarjeta en India, si digo que no, alguien va a sacar dinero de mi cuenta y yo no puedo hacer nada. ¡Segundo drama!

No encuentro la reserva del bendito hotel, finalmente la consigo, pero el e-mail no se baja porque es pesado y mi Internet casi nulo. Consigo hacer un forward, y salgo huyendo de la jungla de información. Rápidamente decido que el tema del hotel lo tendrá que resolver ella, y el tema del banco, le pido auxilio a mi Mamá y ya ella verá que hacer, y hago lo inimaginable; ¡suelto! Dos menos en la lista, pero mi rabia por haber tenido que traer mas estrés del que necesito al romper mi propia promesa de mi con mi, me tiene mal. Luego me daré cuenta de que fue un buen entrenamiento.

Pero… ¿qué significa todo esto? ¿Por qué ella que iba hacerlo todo, así le costará la vida, se va, y yo que me había prometido solo estar cinco días de los diez, me quedo? Ella es súper estricta y exigente consigo misma; yo, no de esa manera. Ella sigue las reglas al pie de la letra, yo invento las que me funcionan a mi para conseguir los resultados que busco.

Por ejemplo, si yo no estuviera compartiendo esto con ustedes, aunque sea fuera de las reglas, creo que ya me hubiese ido. Pero siempre busco la manera que me funcione a mí más allá de las reglas prestablecidas, porque ¿de qué me sirve hacer algo si no voy a disfrutar el proceso, ni mucho menos entregar resultados? Ella está algo frustrada por haberse ido, yo en su lugar estaría tan contenta, me hubiese dicho: ¿sabes que? no puedo más, lo intenté, pero hoy llego hasta aquí; la próxima llegaré más lejos. Creo que eso es algo que he aprendido en mi yoga mat: está bien el empujarse un poco más, pero no tanto que te rompas.

Finalmente llegué a la conclusión que la enseñanza para cada una es diferente; ella necesitaba por una vez renunciar sin el “éxito” esperado; sentirse bien con lo que sí logró, que fue mucho, y no quedarse pegada en lo que no se pudo. Y yo por mi parte, necesitaba no renunciar, no sucumbir ante la incomodidad de no ser mi propio jefe.

Con la agitación de mis únicos 20 min de conexión con el mundo, en los últimos siete días, me senté a intentar meditar. Me dediqué a observar cómo todo mi cuerpo había cambiado con el estrés, cómo latía mi corazón de rápido, cómo se me cerraba la tráquea; fue interesante contemplar como mi cuerpo respondía a los problemas, después de pasar una semana de détox de agentes externos. En un día normal, hubiese estado solucionando los problemas, y estos cambios físicos ni los hubiese registrado, pero aquí lo único que puedo hacer es observar, y eso hice.

Como no tenia a mi amiga al frente no podía reaccionar contra ella, que es lo primero que hubiese hecho; algo así como: “te voy a matar desgraciada”. Pero esta vez por la distancia y la incomunicación, pude observar todo lo que me pasaba internamente, analizar porque pasaba todo esto, digerir las cosas y sacar conclusiones con mente clara, antes de poder hablar… ¡que diferencia! Porque, aún cuando pasemos por situaciones similares, no significa que la enseñanza y la razón sea la misma. Debemos conocer nuestra naturaleza para comenzar a identificar las enseñanzas. Todas las naturalezas son buenas, la del líder, la del colaborador, la del creador, la del realizador, la del seguidor, todas, solo debemos identificar cuál es la nuestra para poder desarrollar nuestra vida personal y profesional con más fluidez y más alineado a quien somos.

8:00 PM

¿Eres muy devoto? ¿Súper devoto? ¿El mas devoto? Sí, claro yo me paro todas las mañanas, rezo, le pido a Dios por mi familia, ¡hago mis rituales etc…. ¡Ahhh! Bien, ¿y cuando alguien te hace algo en contra de lo que esta bien para ti, ¿cómo reaccionas? Bueno, depende, pero seguramente me enojo. ¿Y si tu pareja te deja? Pues, seguramente sufro o hago que sufra, o ambas. ¿Y si te chocan el carro? Bueno, seguramente me molesto por su imprudencia. ¡Ahhh! Y, ¿cómo crees que reaccionaría a cualquiera de estas situaciones Jesús, o Buda, o Moisés, o Krishna, o quien sea que tu Dios sea? Ummm, seguramente con compasión hacia el otro, con ecuanimidad, con amor…. ¡Aha! Entonces, ¿eres devoto o eres un simple parásito que pide y pide, en lugar de aprender a ser eso que es, a quien tanto le rezas?

La fe mueve montañas, si tú crees que puede moverlas, pero nadie las moverá por ti. Tu camino aparece en frente a ti cuando tu comienzas a caminarlo, no cuando lees como otros lo han hecho, y los elogias por ser tan arrechos. Jesús no necesita que nosotros confirmemos quien es y le prendamos velas, y lo carguemos en el cuello, él necesita que nos pongamos a caminar el camino que nos contó, que él mismo hizo para su liberación, porque ¡él también tuvo que ir a encontrase en meditación! Buda nos ha regalado un sistema práctico para llegar a ser Buda, porque, según él mismo, todos podemos serlo. Si quieres ser devoto de alguien, entonces intenta copiar sus cualidades, especialmente cuando te da la receta. ¿Es fácil? Hell fucking no!!! ¿Es imposible? No, si tienes fe en ti, en la técnica, y lo quieres mas que nada. ¿Yo me voy a liberar en esta vida? Lo dudo, pero si trabajaré día a día para por lo menos tener un foco mas encendido. ¡La fe y la devoción ciega no sirve para nada mas que guerras! ¡Y si, esto también lo aprenderás aquí!

Por cierto, quiero aclarar que hay centros en todas partes del mundo, yo me vengo a India porque soy loca o masoquista. Lo que pasa es que para mi estar aquí lo hace aun mas especial ¡pero esa soy yo! Todos los centros en el mundo trabajan por donación, así que el dinero no es excusa.  Vipassana.org

DÍA 9 VIPASSANA: DESCUBRIENDO UNA LUZ

6:50 AM

– ¿Y qué de la fe? ¿Tienes fe en tú Dios?

– ¡Sí, claro!

– ¿Y cómo es esa fe?

– Bueno, yo se que Él está ahí para mi, murió para salvarme de mis pecados (así yo no tengo que hacer el trabajo). Si lo necesito puedo acudir a Él.

– ¿Sí?  ¡Ah! Y ¿cómo acudes a Él?

– Bueno, por ejemplo: si necesito de su ayuda le hago una promesa.

– ¡Ah! Y eso ¿cómo va?

– Bueno, le digo: “Dios, si me ayudas en mi examen, curas a mi mamá, etc., yo te prometo que dejo de beber, que te llevo cinco velas y te hago tres misas. Que no vuelvo a robarle los dulces de la vecina…”

– ¡Ahh ya!, o sea, ¿es algo así como tenerle fe a tu perro cuando lo entrenas?

– ¿Que dices? ¡Por Dios!

– Bueno, cuando yo entreno a mi perro le digo que se siente, y si lo hace le doy una galleta, sino no… ¿es algo así no?… Tengo fe en ti si me concedes algo, de resto no. Hago algo bueno por intercambio de algo que quiero, sino no.

¡Es así nuestra fe! Si me das, si me haces, si me ayudas, entonces creeré que existes y por consiguiente te daré un montón de cosas que claramente: ¡Dios no necesita! O ¿de verdad crees que Él necesita misas, velas, flores, vaticanos, o que tus dejes de beber? ¡el que necesita dejar de beber o ser un jackass eres tú! Y si le vas a dar algo porque disque tienes fe, ¿porqué no se lo das antes de que te conceda lo que quieres? Con toda esa fe, creería yo que sabes que te lo va a conceder, y de no hacerlo sabrás que es por tu bien, ¿no?

Dios es la naturaleza y sus leyes son el universo, la bondad, la alegría, la paciencia, la compasión, la paz. Un hijo de Dios o un devoto de Él, es aquél que cultiva estas cualidades, por las que deberíamos tener devoción. Un acto divino es cuando llego a mi cuarto, y mi pobre compañera, que está más enferma que yo -con fiebre, la regla, dolor de cuerpo, y pasando tanta hambre que todos los días entra a sus suministros de galletas-, ha dejado en mi cama una bufanda, un suéter y un vic vaporub, porque se ha dado cuenta que no tengo mucha ropa para este frío que me cogió desprevenida y resfriada. Ese pequeño gesto me regaló ¡tanta esperanza por el ser humano! Y que NADIE se haya ido del curso, ¡aún más!

Hay mucha gente que está buscando la Luz. No importa cómo la encuentres mientras sea por tus propios méritos, trabajo y experiencia. Que estudies la iluminación de otro ¡no cuenta! Recuerda, ¡sólo podrás ver el Coliseo si tú te montas en el avión a Roma! ¡Sólo tú te puedes sacar del lodo y su oscuridad! Y así comienza mi día 9.

4:00 PM

Después de dos días del mensaje que se iba, hoy, en mi penúltima noche, mi amiga me dejo otro mensaje para explicar porque se fue: “Después de 7 meses dando vueltas en India y Bali no entendía cuál era el punto de otro curso que me decía cosas que ya había aprendido en esos meses; pero con una estructura que realmente no me ayudaba en nada con mi historial de salud” me dice, y continuó con: “la mayor de las realizaciones aquí fue, que no debo seguir poniéndome en situaciones extremas porque eso me hace caer de nuevo”. 

Mi respuesta fue corta y simple: “¿Te parece poco?” Sin pasar esa última prueba, de no revivir su vida pasada, ahora en el camino de la espiritualidad (siempre dando más de lo que podía, trabajando como un burro, y sin cuidar lo que debía cuidar) no estaría del todo lista para soltar y comenzar algo diferente.

Y para cerrar solo agregué:

Tú necesitabas estar en una situación extrema y me habías jurado que llegarías hasta el final porque no dejas nada a medias; me criticaste cuando te dije solo me comprometería hacer cinco días, casi me matas cuando te dije que metería el teléfono, y al final, ser tú la que se fue y la que me hizo romper mi promesa de no ver para nada el WhatsApp para resolverle lo del hotel, es irónico. Creo que pasó para que realmente entendieras que debes soltar el apego a la perfección, al «éxito» ciego, a llegar a la meta sólo por llegar, y a ser la niña que acata todas las reglas no importa que eso le cueste su verdad, su salud, o su vida. Necesitabas hacerlo y también necesitabas irte, e incluso ¡sentirte culpable después por mi! ¡Ese fue tu Vipassana!”

El Vipassana no nos enseña nada completamente nuevo, el que tenga algo de camino espiritual recorrido, por cualquiera de las muchas vertientes, conseguirá lo que aquí se aprende conocido y familiar. Lo que lo hace diferente es la intensidad de su practica.

Uno olvida pronto, y necesita estar en constante estudio para mantenerse en forma. Así como detesto como canta Goenka, amo oírlo hablar, porque valida tanto mis pensamientos y me reafirma que tanto he entendido la lección durante estos años.

Mi primer Vipassana fue difícil, pero tuve muchos momentos de éxtasis, full flow, porque yo necesitaba soltar mis deseos, entonces eso era lo que me daban, deseo tras deseo. Ahora necesito soltar mis desagrados, porque me he llenado de mucha ira y por eso este Vipassana ha estado lleno de rabia y meditaciones terribles y obscuras.

El Vipassana no es un viaje intelectual y filosófico, no se supone que deba ser mentalmente entretenido; es un viaje experimental, y sí, de extremos. El Vipassana de mi amiga fue todo un éxito porque consiguió hacer exactamente lo que para ella era más difícil “rendirse”.

El mío lo fue, porque hice lo que para mí era más difícil, “seguir”. Yo siempre he puesto el amor y el disfrute sobre cualquier cosa, llámese carrera, dinero, casa, bienes; nada importa si siento que mi corazón está sintiendo. Yo necesitaba enfrentarme conmigo misma, necesitaba quedarme, aunque me aburriera, aunque me diera ira, fuese lo que fuese necesitaba quedarme; porque mi trabajo es aprender que para lograr lo que sea uno tiene que ponerle foco a eso, tener consistencia, y no salir corriendo.

Tuve que buscar miles de trucos para lograrlo, pero lo conseguí. Así que ambas logramos ser exitosas en conseguir de este trabajo lo que se esperaba, y encontramos la respuesta que nos ayudará en nuestro continuo despertar.

Categorías
Reza

Es la queja un ente de cambio o un mal hábito

Es la queja un ente de cambio o un mal hábito

Ileanna Simancas Vietnam

“Quiero salir y darle un abrazo a alguien, ver a mis amigos en un café y conversar cara a cara, salir a un parque o a la playa y ver el mar, caminar por la montaña, en fin, vivir fuera de la casa y la pantalla de Zoom y WhatsApp”.

Si me dieran un $1 por cada vez que leo esto en las redes, ya tuviera el dinero para cubrir un mes mas de vida, seguramente. Pero ¿qué pasaba cuando podíamos hacer todo esto libremente? Te lo recuerdo: mientras tu amigo te hablaba de su dolor, tu conversabas con otros en el WhatsApp, o estabas muy ocupado para un café después del trabajo que nunca acaba, o ibas al mar y la montaña y solo contemplabas la pantalla de tu iPad.

Por un lado, siempre queremos lo que no tenemos, por el otro, siempre despreciamos lo que hay. Quizá si empezáramos a disfrutar de verdad lo que hay y no lo que quisiéramos, el mundo lograría tener algo mas de sentido. Si pudiéramos parar este deseo insaciable de que “fuese diferente”, sobre todo en aquellos momentos donde el cambio u otra alternativa, no son una posibilidad, nuestra constante insatisfacción y busca de culpables por ella, acabaría y esto no me lo inventé yo, solo me lo contó un tal señor Buda. Mientras mas tiempo tomes en aceptar “lo que hay”, mas tiempo pierdes en apreciar lo que tienes, y crear un sistema de vida que se apoye de la realidad y no de los deseos.

Mucha gente sigue pensando en teorías conspirativas con respecto al COVID-19 por ejemplo, mi pregunta es: ¿estas teorías te van ayudar a ti a cambiar algo, a estar mejor, a ser parte de la solución o por el contrario te hace parte del problema? ¿Es tu campo de experticia en el área de la epidemiologia? Si no lo es: ¿Quién te dijo que sabes mas que ellos? Zapatero a su zapato. ¿Crees que todo lo que pasa en el mundo es un espionaje? Quizá es hora entonces que te busques un trabajo en la política, el FBI, la CIA o como mínimo detective privado, para que comiences a hacer algo realmente productivo con esa necesidad de resolver misterios, si no, invierte tu tiempo y necesidad de resolver acertijos en indagar en ti, en quien eres y que puedes hacer para ser mejor, porque eres lo único que realmente y a profundidad puedes cambiar.

¿Creer que hablando sin parar y con total ira descontrolada que, si China fue o no la causante de esto, va a cambiar la realidad de que el virus tomo su propio camino el cual nadie puede predecir o controlar? ¿Crees que, odiando a TODOS los chinos, al punto de que ya ni comer el delicioso arroz chino quieres, y aborrecer al vecino que es más nacional que tú pero que tuvo la “mala suerte hoy” de tener la descendencia que le dio ojos rasgados, va a retroceder el tiempo y darte de vuelta lo que ya no está, y que es evidente que ya no te correspondía o no se hubieses escapado?

¿Seguir hablando de la ineptitud de algunos lideres va a hacer que el virus desaparezca, o que ellos consigan ser mejores de lo que ya han demostrado que pueden ser? Si es cierto que donde pones tu energía es lo que crece, ¿qué crees que estas alimentando, soluciones o el problema? ¿Crees que vas a pasar lo días de mejor manera a punta de quejas? ¿Crees que eso te ayudará a transcender las circunstancias? O, por el contrario, estas usando toda esta critica externa como excusa para no hacer tu trabajo, igual que cuando te quejas de tu familia, tu trabajo, tus amigos, y tus enemigos. Todo este apuntar hacia afuera te esta impidiendo ver todas las enseñanzas que el “volver a casa”,  volver a las bases, nos esta dejando.

Si te quejas día y noche de la cuarentena perderás el momento de parar y ver el cielo, oler las rosas y bajarte de la rueda del hámster, peleando por tu preciada libertad que mal gastabas en la pantalla de un teléfono. Ahora que tienes todo el permiso del mundo de estar en una computadora, un iPad y un teléfono, te quejas de que eso es todo lo que puedes hacer, cuando antes era lo único que te interesabas.

Hay un cambio, ábrete a vivirlo, deja de negarlo, nadie que pueda de verdad sentarse a pensar puede creer que esto fue “una conspiración de todos los países del mundo para colapsar un sistema económico”, que ninguno quiere que cambie, para empezar.

Esto no es de partidos políticos, ni poderes económicos, aunque fuese cierto que así empezó e incluso cuando sabemos que será cierto que gente, empresas y gobiernos se aproveche de la situación. A este punto el COVID-19 vino a hacernos crear conciencia de muchas cosas, a confrontarnos y ver lo que nos volvimos como sociedad, familia e individuos. De alguna manera, este virus, es un gran maestro. Si logramos realmente entender eso, al acabarse este transito en el tiempo, este mundo podría llegar a ser un poquito mejor de cuando todo comenzó.

Ahora, siempre puedes seguir apuntando dedos hacia otros para que tu nunca tengas que hacer el trabajo que te corresponde, eso también es una elección.

Así que esta semana haz una lista de tu verdad de hoy, cualquiera que ella sea, y saca el mayor provecho de esa realidad, cambia o transforma lo que, si tenga posibilidad de transformación, y lo que no, cambia tu perspectiva y actitud hacia aquello que por ahora ha de ser, a ver que pasa. Como enfrentas el COVID-19 es como enfrentas todo en la vida, así que obsérvate de cerca y mira que llego el momento de cambiar.

Categorías
Reza

Vipassana desde mi prisión autoimpuesta

Vipassana desde mi prisión autoimpuesta

Vipassana desde mi prisión autoimpuesta

Lo que leerán a continuación es la bitácora del segundo Vipassana que hice en el 2018; una mirada rápida de lo que viví en esos 10 días de prisión autoimpuesta, y un tanto diferente a la que compartí en posts anteriores sobre mi experiencia diez años atrás, por la sencilla razón que esta no la redacte después de que todo acabara, con la neblina del tiempo volviendo la historia más romántica y menos verdadera, sino que lo hice mientras tomaba cada paso a la libertad; el tiempo borra los pequeños detalles que sí cuentan al contar una historia.

Mientras el mundo en ese entonces no sabia si quiera de la posibilidad de una cuarentena, yo vivía una un aislamiento voluntario, una experiencia intensa de autoconocimiento y autocontrol. No fue fácil, como podrán leer más adelante, pero bien dicen que las cosas que valen la pena son las que más trabajo nos dan.

No existe un fast pass para salir de la zona de confort, y por muy abiertos que estemos, siempre va a ser un trabajo complejo, de nuestro interior, salir de ella. Y es aún más difícil cuando creamos que ya somos los seres más adaptables del mundo, que estamos listos para lo que venga, cuando nos abofetea un “vipassana” y pone a prueba nuestra capacidad de tolerancia y adaptación.

Todos en algún momento nos vemos enfrentados con un “Vipassana”, unos aprovechamos el momento para crecer y otros corremos a escondernos en lo conocido y familiar, en el ruido y el escape. Para el que decide enfrentar y experimentar el autoconocimiento y la introspección, le cuento que habrá días buenos y días malos, pero sin duda se dará cuenta que al final siempre valdrá la pena vivir el proceso. Y cuando lo hagas, anótalo, porque un día voltearás a ver el pasado y tus nuevos ojos no logran reconocer lo que allí pasó.

Los amantes de Vipassana se horrorizarán al leer la historia, porque sabemos que no esta permitido escribir, y muchos menos contrabandear un móvil para hacerlo, pero las razones eran las que eran para mí, y si lo volviera hacer lo haría igual de nuevo, porque después de compartir mi experiencia 6 personas se inspiraron y se anotaron a hacerlo, uno de mis mayores alegrías y triunfos cibernéticos.

Como el cuento es largo lo dividiremos en dos, así que esta historia continuará…

Del día 1 al día 5: HOY SI ME VOY

DÍA 1: DÉJALO TODO

Empezar es lo más difícil. El tener que forzadamente ser despojada de tus pertenencias e independencia es lo mas rudo de este día. Por 10 días te dirán a que hora comes, duermes, meditas o caminas. Somos seres libres y tener cuarteada la libertad es muy intimidante. Las caras de todos dejando sus móviles es un poema. Creo que en general, para todos soltar el contacto con el mundo es lo que más cuesta. Estamos tan acostumbrados a ese cordón umbilical que no sabemos que hacer sin él. Aún sabiendo que rompía las reglas para poder compartir este trabajo con ustedes, saber que solo podría prenderlo por 5 min al final del dio y a escondidas me creaba ansiedad. ¿Qué le va a pasar al mundo sin mi presencia por estos días?

Hay gente de todas partes del mundo, eso me encanta, y todas con las que hablé están tan asustadas ¡como yo! Pero tengo la ventaja de saber que ha de venir porque es mi segunda vez… ¡ellas no! Y la ignorancia es un regalo a veces. Este centro no es de los más lindos, pero está en una bonita zona… ¡Ah sí! El agua caliente va a ser un problema, hay solo un pequeño tanque que no alcanza ni para una persona… Tocará bañarse menos jajajajaja o pararse muy temprano, o sea tipo 3:45am para lograr ducharme, en un frío de 10 grados C, con agua caliente…. No sé qué será peor: si no cenar o el agua. ¡Nos hicieron dejar ¡hasta anillos y zarcillos! Despojado de todo solo te queda una cosa, ¡tu respiración! En la que te concentrarás para que te guíe en este reto, ¡y tu cabeza llena de crazy monos! Esto será vivir literalmente como un monje. Honestamente, no sé si lo logre esta vez.

DÍA 2: LOS CUESTIONAMIENTOS

2:00 AM
¡No puedo dormir! Me meto debajo de la cobija para que no vean la luz. Es sin duda la pérdida de mí libertad de decisión lo que más me pesa, aunque perder mi autonomía haya sido mi decisión. ¡Cuidado con las cosas que deseas!

¿Se acuerdan cuando se iba el agua y había que bañarse con un balde? ¡Imagínalo a diario!

4:00 AM
Sentada en una sillita bañándome a punta de tobito… ¡Ya extraño mi ducha! Además, me tocó baño público, así que tengo que despertar temprano para poder hacerlo sola.

La primera meditación es de 2 horas ¡ETERNAS! especialmente cuando Goenka comienza con su chant desafinado y poco melodioso. Goenka es el Gurú, pero ¡canta fatal! Nos torturan toda la mañana con su voz de agonizante durante la meditación y luego en los parlantes mientras desayunamos. ¡Mátenme!

En esta primera meditación del día, pensé mucho en lo culpable que me siento por romper las reglas y escribir en estos 10 días; pero después reflexioné que, por un lado, es la única manera que tengo para lograr terminar este reto sabiendo lo difícil que es. Conociéndome, debo dejar un hilo de decisión propia para no sentirme prisionera.

Por otro parte, ponerme la responsabilidad de compartir este momento con otras personas para que entiendan de que ser trata un retiro Vipassana, y con suerte se animen a intentarlo, me da más coraje para seguir cuando quiero volver a casa. Siento qué es más importante hacerlo, aunque no sea al pie de la letra, que salir corriendo el día 2. Mi compañera de cuarto, a la que no puedo ver porque una cortina nos separa, pero a quien, si logro escuchar, se come a escondidas las galletas que trajo de casa, y debo admitir que eso me alivia, y me da un poco de envidia.

Por otro lado, tener el celular para escribir y enviar esto para que sea publicado, y tener que hacer todo en no mas de 10min diarios, antes que nos apaguen la luz, me complica la vida aun mas, porque de verdad me obliga a practicar un autocontrol que creí imposible en mí. Nadie más que mi socia tiene el número del WhatsApp por donde mando estos posts para ser publicados, pero yo sí tengo en mis manos la posibilidad de ver mis e-mails, redes, y comunicarme si quisiera. No lo hago, ese fue el pacto conmigo misma para permitirme compartir éste momento. ¡Tener el diablo al lado y no sucumbir ante él, ¡eso si es un reto! Es cómo tener la emoción y no dejar que ella lleve el control de tu vida.

Tengo una compañera a la que no le puedo hablar, un celular que no puedo usar… y, ¡un vibrador que menos! Hay mucho autocontrol que trabajar aquí y es sólo día 2.

2:00 PM
Me encantaría contarles que la estoy pasando bomba, que estoy a un paso de la iluminación…
pero no es así. Estoy a un paso de salir corriendo, o matar gente (un decir), comenzando con la chica que se sienta detrás de mí y no para de eructar en plena meditación, o la de al lado que ¡se queda dormida y ronca! Esto es cómo un roller coaster. ¡Esto es terrible! Estamos todos como en un hospital mental… Todos con caras de zombis inexpresivos. No creo que haya ni uno que la esté pasando ni medianamente bien hoy.

Para colmo, como soy estudiante veterana, ¡me tocó una hora más de meditación y la noticia que mi cena es ¡agua con limón! Sin duda, otra regla que tuve que discutir porque a mi estomago y su acidez no le va a gustar eso; batalla que gané y me dejaron tener la sofisticada cena de ¡una banana y Chai!

Hay algunos momentos buenos; les cuento que también por ser veterana me toca meditar solita, en una de las celdas de meditación en la Pagoda que es súper bonita. Sin embargo, la verdad es que prefiero estar en el salón con todos porque la energía del resto ayuda un montón; pero es cool poder entrar a meditar en la Pagoda, te sientes algo especial.

Durante el break una familia de monos enormes jugaba en nuestro jardín, entreteniéndonos ¡por una hora! Fue bueno ver sonrisas dibujadas en los rostros por un rato. ¿Por qué nos estamos torturando? Me pregunto, y me respondo a la vez: Porque vinimos a hacernos una cirugía mental, abrir la mente en dos para indagar y reiniciarnos.

Vinimos a aprender a vivir con lo que es y no con lo que queremos que sea. No hay religión adjunta a la práctica porque aquí sólo se trabaja con verdades universales. La respiración y su proceso de inhalar y exhalar es una verdad universal. No hay respiraciones católicas o judías, ni americanas o italianas; la respiración es una verdad que todos compartimos, como el sufrimiento o la aberración y las expectativas.

Otra cosa que aquí se aprende es a vivir en el presente, la respiración no tiene pasado ni futuro ¡es solo hoy! Y no hay ninguna verdad, al menos que tú la experimentes, la observes y obtengas tus propios resultados.

Así que pasamos horas simplemente observando nuestra respiración y los patrones locos de nuestra mente que no se puede quedar quieta, saltando del pasado al futuro sin querer asumir el presente. La mía anda (arrecha) molesta, pensando en la deliciosa comida que me he comido todos estos meses, y la que, sin duda, comeré al salir de aquí. Mi mente también está fastidiada de que le digan que hacer. Para colmo de males, cada vez que cierro los ojos me siento en una celda. Dicen que mañana es ¡uno de los peores días! Y yo me pregunto: ¿PEOR? A este paso ¡no llego ni al 5to día!

¡No será que puedo hacerle cirugía a la mente con una buena copa de vino! (?)

DÍA 3: LA DUALIDAD INCONFORME

Ecuanimidad según Vipassana: No querer que aquello que no nos gusta acabe, no desear que aquello que nos gusta permanezca. ¡Ok… estoy frita! Ya saben cómo iba ayer la cosa de regular, y ahora acaba de ir ¡a peor! Como hace frío, ¡me he resfriado! Asimismo es, ¡eramos muchos y parió la abuela! Tengo esa gripe fastidiosa de nariz aguada, justo cuando tengo que pasar todo el día enfocada en, no mejor parte de mi cuerpo que: ¡la nariz! Algo así cómo que te pises el dedo con una puerta y te manden a enfocarte todo el día en el dedo; pero no en cualquier dedo, ¡no! eso sería muy fácil, eso seria evadir; enfocarte justo y exclusivamente en el dedo que te acabas de volver carne molida.

En el minuto que me dieron el número de cuarto “#13” ¡yeah! ¡13! Sabía que el universo se la iba a pasar muy bien conmigo aquí. Así que hoy he intentado poner en práctica lo de observar: observarme cómo reacciono a toda ésta incomodidad; y la respuesta es: ¡Salir corriendo! Puedo aguantar cierta cantidad de incomodidad, pero no toda al mismo tiempo, y ¡la gripe es la cereza! Pero aquí sigo, mi meta personal eran mínimo 5 días de los 10, ya veremos.

Lo otro que he practicado hoy ha sido a no apegarme como tabla de salvación a lo placentero. Una prueba aún más compleja. La meditación de la mañana fue ¡de las mejores de mi vida!, un estado de paz, de calma, de mente bajo control que jamás había experimentado antes, fue ¡tan increíble! que no corté en el break y medité las 3 horas seguidas para no perder lo que había conseguido. ¡Ah, que dicha! pensé, ¡ahora si lo logré!… ¡vaya trampa!

Ya en la sección de la tarde, yo estaba lista para disfrutar ese paraíso de nuevo…pero… imagino que ya sabrán que no pasó, todo lo contrario, claro esta, y así le decía adiós a mi plan del día. Le prosiguió una tarde de pesadilla: un concierto de mocos y estornudos que me hacían difícil hasta respirar. Me dejaron vivir la gloria cómo un gran castigo, porque ahora solo quiero el paraíso.

Mañana amanecerá y veremos. ¡Necesito dormir! Hasta ahora el mayor de mis logros es no conectarme al Internet teniendo el poder de hacerlo. ¡Good night para mí!

DÍA 4: LOS DESCUBRIMIENTOS

6:50 AM

Apenas sale el sol y ya hice lo que en mi vida cotidiana me tomaría por lo menos la mitad del día:  me bañe, medité dos horas y “comí”. La comida de hoy me invitó a cuestionarme lo siguiente: ¿Realmente comemos por necesidad o por puro placer? La gente que practica vivir del Prana o la energía, aseguran que si tenemos una vida balanceada no necesitamos comer para vivir, sólo los líquidos son necesarios, específicamente, el agua. Yo conozco a alguien que dice vivir del Prana y luce perfecto. Estando aquí creo que algo de cierto tendrá.

Yo soy una gordita, amo comer, pero mi estómago es sin duda más pequeño que mi amor por el placer. La comida aquí es bastante regular, (en mi primer Vipassana el cocinero se lucia algo más) … así que no como mucho, lo necesario para no escuchar a mis tripas en el salón, y añadir un instrumento más a la orquesta de eructos, estornudos, bostezos, sollozos, y demás expresiones humanas. Además, ya les conté que no ceno sino agua con limón, y con mí triunfo en contra de las regulaciones, una fruta. Sin embargo, realmente no tengo hambre. Así que otro descubrimiento acerca de mí: ¡Como por pura gula!

Cada noche hay una clase de Dharma; anoche hubo dos cosas que me gustó oír de nuevo.

Primero: Buda es todo aquel ser que se ilumina, y según Buda todos podemos seguir el camino del Dharma y a la iluminación, el camino esta disponible para todos nosotros y una vez lo comienzas el universo conspira para ayudarte; pero nadie puede hacer el camino por ti, tú debes tomar cada paso a la meta.

Yo te puedo contar todo lo que vivo aquí y puedo compartir todo lo que vaya descubriendo; puedo hasta escribir un libro y entretenerte intelectualmente, pero jamás podré hacerlo por ti, y sólo leer no va hacer que lo logres. O sea, te puedo decir las conexiones para llegar a Roma, pero hasta que decidas montar esos aviones por ti misma, nunca podrás conocer el Coliseo. El camino es él camino pero cada quien vivirá ese camino de una manera diferente y esa es la belleza de esto. Quizás a algunas personas el Vipassana se les haga menos difícil, quizá otro tenga que intentarlo varias veces antes de terminarlo, pero cada paso que des hacia el gol, cuenta.

Segundo: todo iluminado nos deja el mismo mensaje: “Conócete a ti mismo”, ¡pero cómo nos cuesta eso!… Yo te juro que he trabajado por años conocerme de mil maneras, cursos, terapias, Gurús, meditación, experiencias, etc., y nunca dejo de sorprenderme. Una cosa que estoy conociendo aquí es que puedo más con los retos emocionales que con los físicos. Ya les contaré más sobre eso, debo dormir antes de mi próxima meditación.

2:00 PM

Creo que el Vipassana lo diseñaron para que logres pasar del desagrado profundo a la incomodidad física. No te alimentan el intelecto de ninguna forma, no te dejan leer, ni escribir, ni hablar, y la única clase que hay es la última actividad del día cómo para que no te quedes pegada en ella. Los retos emocionales, (por lo menos yo) los padezco, pero luego los estudio, los analizo y busco soluciones y respuestas. Aquí sólo puedes sentir, observar y dejar que pase lo que tenga que pasar; dejar a la naturaleza hacer su parte.

¿Cómo vives el desagrado cuando no tienes manera de cambiarlo o solucionarlo? Eso es lo que me paraliza aquí, el poco poder que tengo para hacer algo que mejore mi situación en un momento en el tiempo.

Con las caídas emocionales busco ayuda, trabajo a diario para salir de ellas; pero este trabajo es más tener una enfermedad sin cura, de la queda más que entregarse y observar, mientras el cuerpo se te parte en pedacitos sentada por 12 horas y media diarias. (Para las nuevos son dos horas menos).

8:00 PM

¡Wow! Si Vipassana pretende que entendamos la impermanencia de las cosas, ¡hoy fue mi día! Las meditaciones fueron de buenas, a regulares, a malas, a mejores.

Cómo cuando dices: ¡Siii, listo ya lo tengo!, para que la próxima se vuelva una total tragedia. Pero lo que quiero compartir brevemente, (porque esto merecería un largo artículo) es que ¡ya entiendo que hago aquí! A parte de que el universo me escuchó cuando le dije que necesitaba tiempo para aburrirme, y aquí puede que haya un tanto de dosis de aburrimiento (qué mal se nos da hacer nada), la razón por la que el universo (y el péndulo) me enviaron a este calabozo, es para que entendiera que es hora de salir de la teoría y entrar en la práctica.

Cuántas de ustedes saben que no deben comer cómo comen, que no deben tener el tipo de relaciones que tienen, o el trabajo donde se han quedado estancadas, o lo que sea; que tenemos el conocimiento para hacerlo diferente ¡pero no ponemos en práctica lo que sabemos! ¿Por qué? Porque el cambio a la transformación es arduo y no llega de gratis; es un trabajo de hormiguita.

Entonces, preferimos un dolor conocido que tomar los pasos para salir de él. Cada día estoy más segura de que ¡alguien me esta guiando! Esto es muy lleno de detalles para contar aquí, pero si nos quedamos sólo en el intelecto nada pasa. Es en el experimentar cada una de las cosas por nosotras mismas, atrevernos a dar ese paso, aunque sea doloroso, lo que nos llevará a nuestro destino. Eso no significa que me la estoy pasando genial, esto es extremadamente doloroso y frustrante, solo significa que ya entendí en mis entrañas qué demonios hago aquí ¡otra vez! Todo está en constante cambio, la Ile de hace 10 años que hizo Vipassana en una montaña del Himalaya, nada tiene que ver con la de hoy, por lo que la experiencia no puede ser la misma! Good night!

DÍA 5: ES POSIBLE TRASCENDER

Hoy es el día 5 en el centro, pero en realidad es sólo el día 4 de trabajo… mañana sería mi último día según el pacto de mi con mi, y créanme, ese es un pácto que me encantaría mantener. Sin embargo, es ley de la naturaleza que, si plantas una semilla de tamarindo, ni que le reces a todos los Dioses vas a recibir mangos dulces ¿verdad? El que planta tamarindo recibe una fruta amarga. Esta regla va igual con los humanos… recibimos lo que sembramos, en ésta vida y en la que sigue (para los que creemos en la reencarnación).

Otra ley de la naturaleza es que: toda acción nace de la mente, de un pensamiento, así que toda nuestra vida está determinada por nuestra mente. Siendo esta una verdad tan grande como del la India, digo yo, que todos deberíamos desde niños aprender a controlarla. ¡De ella nacen las palabras y las acciones que cambian vidas para bien y para mal!

La tercera ley de la naturaleza es: todo está en constante cambio, cada segundo lo que era ya no es, no importa qué tanto queramos cambiar esa realidad, nada es para siempre, y nuestra insistencia en querer que lo sea es el comienzo de todo sufrimiento humano. Esta enseñanza la aprendí muy bien después de mi primer retiro, de hecho, la llevo tatuada en mi espalda, y aunque a veces se me olvide, puedo decir que he aprendido a ser bastante desprendida tanto con cosas como con personas. Cuando están las quiero y cuando no pues no pasa nada (mucha gente no entiende esto muy bien). Entonces con todo esto dicho, mi reacción tan fuerte al llegar aquí y verme enfrentada a tantas cosas que no me gustan, me muestran sólo una cosa: ¡que estoy en el lugar perfecto para mi y para trabajarlo!

Soy una persona muy reactiva, y eso me hace pasional, pero también me ha costado mucha pena hacerle daño a gente que amo. Así que, si ya estoy aquí, ¿que más da mentar madre (o intentar no hacerlo) 6 días más, si eso me pone un paso más adelante de ser cada día una mejor versión de mi misma?

Que el día que muera pueda sentirme feliz de que hice todo lo que tuve en mis manos para hacer y ser lo mejor posible y sembrar un árbol de mangos dulces para que los que vengan después de mi puedan sentarse bajo su sombra a leer y comer; algo bonito que deje atrás. Tengo mucho tiempo para disfrutar todas las maravillas de India, por ahora debo contemplar mis maravillas dentro de mí. Por cierto, la meditación de hoy estoy segura, que a un científico estudiando los átomos le hubiese encantado experimentar. Poco a poco fui sintiendo cómo cada parte de mi, era energía, así como cuando se te pegan a la piel los suéteres, pero triplicado; no se ni cómo explicarlo, pero fue tan fuerte que me dieron ganas de vomitar, ¡me asusté y paré!

 ¡Tenemos todas las respuestas del universo dentro de nosotros, pero siempre vamos buscando en el lugar equivocado! Así que 6 días mas! Anisha…

Categorías
Reza

Vipassana: La dieta que tu mente busca

Vipassana: La dieta que tu mente busca

Vipassana

¡Estoy gorda necesito hacer dieta! ¡Ando con el cuerpo muy raro, necesito hacer un cleansing! ¡Mi piel es un desastre, voy hacerme una limpieza! ¡Mi casa necesita espacio, voy a regalar un montón de cosas! ¡Mi cabello necesita que lo recorte un poco para que crezca más fuerte! ¿Cuántas de estas frases has oído o dicho en el pasado? Estoy segura que ¡todas! Entonces porque te suena tan extraño que diga, “me voy a un retiro silencioso”. Un retiro silencioso no es más que la dieta para el cerebro y los sentidos.

Hace veinte años atrás, trabajaba en un restaurante muy concurrido en la ciudad de Los Ángeles California, “The Coffee House” que además de ser un lugar muy agradable, tenía la virtud de que todo el que lo conocía se volvía adicto a él. Era el café anfitrión de las reuniones diarias de Alcohólicos Anónimos de Hollywood, por lo que estaba siempre lleno de muchas de sus estrellas. Me acababa de mudar a la ciudad para cumplir lo que había sido mi gran sueño hasta ese entonces, convertirme en una actriz de cine.

Un día en mi turno, que siempre era temprano en la mañana porque toda la vida he sido como las gallinas, una compañera me contaba que no estaría en el restaurante por 10 días porque se iba a un retiro silencioso, y aún recuerdo como si fuese ayer, mi cara… ¿¡Un retiro silen… que!?. “Silencioso” dijo ella, siguiendo tranquila con lo que hacía, y sin prestar mucha atención a mi cara de acertijo…  ¿¡por 10 días vas a estar en un lugar donde no puedes hablar!?” seguí indagando. “Si, no podré hablar, ni escribir, ni leer, ni tener contacto visual con nadie, ni hacer ejercicios, ni…” … “¿¡WHAT!? ¿Y tu teléfono?” pregunté horrorizada; “lo tienes que entregar al llegar” fue su respuesta mientras yo seguía fraccionando mi mandíbula con cada palabra que ella decía. “¡¿A ver, si no puedes hablar con nadie, ni dentro ni fuera del retiro, y no puedes hacer nada… entonces qué haces allí, duermes todo el día?! exclamé casi sin aire!».

“No, medito 10 horas diarias” dijo ella aún ignorando mi cara, pero a sabiendas de lo que me pasaba, porque claro que no era la primera vez que ella tenía esta conversación con alguien… “Amiga de verdad no entiendo, tú estás loca, yo me voy a eso y creo que me transformaría en una troglodita, perdería el control” le dije, sin saber a ciencia cierta, si quería seguir indagando sobre esta tortura china que ella se autoimponía. Antes de cerrar mi boca y volver a mis mesas, dio por terminada la conversación diciendo: “Esto lo hago una vez al año, es algo así como una limpieza mental, un lavado y engrase del cerebro.” En esa época estaba comenzando mis veinte, y de este camino que recorro ahora no tenía ni medio dedito en él, ni siquiera conocía el yoga, y lo más cerca que estaba a todo esto era mi amor por la comida Hindú y los bufetes de los templos Krishnas, donde mi mamá hippy me llevaba desde pequeña a comer todas esas delicias y bailar descalza como loca.

Pasaron 9 años antes que yo recordara esta conversación que tuve con ella cualquier día del siglo pasado. Pero como la vida es como es de extraña, un día era yo la que montada por una montaña de la cordillera del Himalaya terminé diciéndole a mis amigos que hacia un “cambio y fuera” por diez días porque me iba a un retiro silencioso llamado Vipassana; y ahora eran ellos los que me vieron con cara de sorpresa, o mejor dicho me escribieron porque estaba muy lejos para que me vieran, y en esa época aún no existía el WhatsApp, el Facetime, Skype o video llamadas. Con suerte me comunicaba con los míos por chat e e-mail, que tenía que revisar en un cibercafé una vez por semana… Bueno, al menos no eran las cartas escritas a lapicero, con sobre y estampilla con las que había tenido que mantener comunicación con amigos en el extranjero durante los 90.

Así que el 22 de noviembre del 2008 me sumergí voluntariamente, por primera vez en mi vida, en una dieta mental, en un pueblo en India llamado Daramshala, mejor conocido como el hogar del Dalai Lama, en un retiro que lleva el nombre de Vipassanna Meditation Retreat. La historia y filosofía de este lugar me llamó la atención en lo que comencé a leer sobre él.

Para empezar, es un retiro no dogmático o religioso y aunque que está basado en la meditación que según dicen usó el Buda para lograr la iluminación, no está diseñado bajo doctrinas, creencias o ceremonias religiosas, sino más bien en técnicas muy simples de respiración y observación del cuerpo, técnicas que te ayudan – sin importar tu Dios- a aprender a estar en el presente y aceptar “lo que es” sin querer modificarlo o darle un significado, sin aborrecerlo o apegarnos a él, sino simplemente aceptarlo por lo que es y apreciarlo mientras esté porque lo único que tenemos seguro en la vida es que ni ese momento ni ningún será eterno… El Vipassana intenta enseñarnos en nuestra propia experiencia corporal que la única certeza que tenemos es el cambio inminente de nuestras circunstancias, tan mutables e impredecibles como la naturaleza misma.

Esta técnica de meditación es una de las más antiguas del mundo y fue practicada por Buda hace 25 siglos, quien para entonces se refería a ella como una técnica antigua que estaba re-descubriendo. La razón por la que el retiro es laico y no se adhiere a las prácticas Budista es porque el mismo Buda no era Budista; así como Jesús no era Católico sino Judío, Buda era Hindú. Era un Hindú que se negaba a seguir su religión porque quería que la gente entendiera que Dios no estaba en estatuas y escrituras humanas, que Dios estaba dentro de cada uno de nosotros y si solo guardamos silencio podríamos escucharle. Buda estaba en contra del dinero indiscriminado que se gastaba en ceremonias, templos, estatuas y demás (católicos, ¿se les parece en algo esta historia?). Así que Buda, quien era un Príncipe, renunció a todos sus bienes materiales y dedicó su vida a buscar el antídoto contra el sufrimiento para luego poder enseñar a otros cómo hacerlo; su gran descubrimiento fue que el apego y el aborrecimiento eran los dos grandes causantes de todo dolor humano, por lo cual es lo que debemos aprender a dominar o mejor aún a transformar, y darnos herramientas para lograrlo es la gran misión de los centros de Vipassana.

La gente erróneamente piensa que lo que el Buda nos enseña a que no es bueno aspirar a tener objetos o una buena vida material… no es así, solo nos invita a entender que cuando lo tengamos lo disfrutemos y cuando no también, porque las estadísticas demuestran que desde que el mundo es mundo, NADA es para siempre, ni siquiera la vida. Al igual que ¿para qué perder el tiempo aborreciendo algo si igual eso tampoco va a durar?, como dice el Dalai Lama “si tiene solución ¿para qué te preocupas?, y si no la tiene, ¿para qué te preocupas?” Si nos mantenemos ecuánimes (la gran palabra del Vippassana) a las circunstancias, llámese tráfico, problema, pena, agobio, o incluso la alegría, estaremos erradicando la principal causa del dolor.

¿Es esto fácil? Claro que no, es de naturaleza humana sentir terriblemente todas estas cosas. Recuerdo que, durante mi primer retiro, el día cuatro rompí el voto de silencio para hablar con mi guía, y decirle que me iba, que esto era muy duro y no podía hacerlo. Ella sabiendo que era lo que yo estaba viviendo me dijo… “muy bien, si crees que debes irte hazlo, pero vete mañana después de la primera meditación”, lo dijo con tal convicción que parecía que ella sabía un secreto que no me podía decir pero que me urgía que confiara en ella y retrasara mi partida 24 horas. A regañadientes me quede, pero sufriendo todo el día con cada meditación y con la partida de mi compañera de cuarto, a la que no hubo manera de convencer a quedarse pasados los tres días de estar sentadas en nuestras nalgas 10 horas diarias.

Ya empacada para partir, esa maña a las 4:30 am, como es el comienzo de cada día en el retiro, me fui al salón de meditación segura que sería la última que haría en este lugar. Cual fue mi sorpresa que fue ese mismo día, en aquella “última” sesión, que tuve mi primer momento extrasensorial en una meditación, tan increíble que no voy a contarlo para que luego no vayas a estar esperando el mismo resultado el día que te toque a ti y comiences a juzgar tu proceso porque no se parece al mío. Y mientras lo vivía, me decía “oh wow, que increíble esto, no soy mi cuerpo, no soy lo que pensé que era” y en la primera señal de que se me iba la conexión con quien fuera que estaba conectada, me vi batallando en mi mente de esta manera: “ay no, que no se vaya, que se quede” y la otra parte más elevada de mi ser superior decía: “¿de verdad? ¿qué pasó con el desapego?”. Por supuesto que el apego gano, y solo por sentir, aunque fuese algo similar una vez más, no me fui, y terminé mis diez días de retiro silencioso, y mi cerebro rebajo como un kilo diario. Por una vez el apego no era tan malo, me ayudó a mantenerme allí hasta el final.

Una de las cosas maravillosas que amo del Vipassana es que es “gratis” o lo que llaman por donación, la cual no es controlada por nadie más que por ti mismo. Te dan techo, comida y clases por el tiempo del retiro para que puedas trabajar en tu salud mental y espiritual, y solo aceptan la donación de aquellos estudiantes que terminen el programa, porque la filosofía es que tu no estas pagando por tu curso sino por el nuevo estudiante el cual deseas que pueda conseguir lo mismo que tu conseguiste allí, y algo en lo que no crees y/o no conoces, no lo puedes propagar. A quien debemos nuestro agradecimiento por haber extendido centros de Vipassanna alrededor del mundo en nuestra era no fue Mister Gautama, alias Buda, claro está, si no el prestigioso empresario S.N Goenka. Mr Goenka, nacido en Myanmar, después de hacer su primer retiro de 45 días (como eran antes que llegara él), se convirtió en un devoto estudiante.

En 1969, se conocería a Goenka como el maestro con terrible voz para cantar pero con un conocimiento infinito, y una capacidad de entrega al Dharma (enseñanzas) tan inigualable como su sentido del humor; ese que todos sus estudiantes reconocemos con cada respiración para comenzar la práctica que siempre parece su última y cada chant una súplica de eutanasia. Goenka dejó todos sus negocios en manos de su familia y se dedicó a expandir el conocimiento de esta práctica por el mundo, abriendo centros gratuitos en donde lo permitieran. Es de esta manera que hoy Vipassana imparte 1000 clases anuales por todos los continentes de la tierra, y se ha convertido en un gran transformador del ser humano y de nuestra sociedad.  Al Vipassana se le ha otorgado la “culpa” de curar las enfermedades, adicciones, depresiones, traumas, desequilibrios, etc. de sus estudiantes, incluyendo las terribles y constantes jaquecas que sufría su famoso maestro Goenka.

Mi experiencia fue como la de todos, increíblemente difícil, pero gratamente satisfactoria. Batallar con tu loca mente que salta como mono de rama en rama entre pensamiento, recuerdos y proyecciones, es una de las cosas más difíciles que he tenido que hacer en mi vida. El ruido de tu cerebro cuando todo lo demás no está, es más atormentador que cualquier concierto de reguetón; pero, así como tu cuerpo se siente después de hacer un cleansing (ayuno), o luego de una buena clase de deporte, o como tu casa te agradece la limpieza de primavera donde sales de todo aquello que no necesitas y te quedas con lo que de verdad tiene cabida, o tu cara queda bella y lúcida después del pilling que te acabas de hacer, asimismo se siente tu cabeza al salir de este retiro. Con tantos días para procesar, mucho se organiza, se alinea, se balancea.

El ruido de los primeros días comienza a volverse un murmullo más distante, y la tortura que eran las diez horas de meditación se convierte en algo que extrañarás el resto de tu vida… o por lo menos el tiempo que pase hasta tu próximo retiro.

En Vipassana, entre muchas cosas, aprendí la belleza que existe en el silencio. Antes de ir ya había abandonado la tradición de tener televisión en casa, o mejor dicho, ya solo usaba el aparato para ver películas como quien va al cine, y no mantenerlo prendido como un compañero constante que te nutre el miedo a la soledad y el silencio. Después del Vipassana entendí completamente cómo usamos el ruido, incluyendo la música, como un escape a nuestra propia voz, y nuestro propio ser. Desde entonces tengo poca tolerancia a conversaciones banales, y ruido sin propósito más allá de cubrir el silencio. Si mis oídos o mi vista van a ser usados para llenar mi cerebro de información, será con cosas que valga la pena, y en los momentos y las maneras elegidas por mi. Otra cosa que aprendí fue a que jamás dejaremos de pensar, pero lo que si logramos hacer es no ser esclavos de esas voces en nuestra cabeza, porque ellas son como un niño malcriado, y así mismo debemos tratarlo, “sí amor, entiendo que quieres atención, pero ahora no es el momento. Así que deberás esperar tu turno con paciencia”. 

Por último, y el regalo más preciado, fue poder realmente entender el concepto de impermanencia, porque al sentirlo en tu propia piel de una manera consciente, cada vez que la pierna se duerme y así como se durmió, sin tener que levantarte se despierta, o la picazón de la nariz si la dejas pasar simplemente se va, las olas de sueños se convierten en energía, y muchas otras experiencias que te harán entender que así mismo pasa con todo en la vida… No es que no vamos a hacerle caso a nada de lo que sucede alrededor al contrario, a todo le damos su atención y debida importancia, y luego solo podemos dejar que la vida tome su curso. ¿Fácil? Nada lo es, pero sin duda más fácil que vivir en un constante sufrimiento, así que yo sigo practicando cada enseñanza que aprendí allí porque la practica hace el maestro.

La última cosa que recuerdo con mucho cariño de esa primera experiencia, es que en la penúltima meditación antes de partir, nos permiten finalmente hablar y conocer a todos los compañeros que han compartido este viaje contigo y de los que no conoces ni sus nombres. Eso fue como darle comida a un hambriento, no paramos de hablar por horas y amistades instantáneas nacieron, de las cuales aún guardo una muy preciada. Esa misma noche un grupo de chicas decidimos que al acabar nuestro retiro a la mañana siguiente después de tanto pensar en no pensar y eternas horas sobre nuestras nalgas, era hora de regalarle movimiento al cuerpito y al Himalaya nos fuimos, y en esa subida de pronto ¡extrañaba tanto mi sala de meditación!

Por mucho tiempo después de este retiro, entrar en estado meditativo se hacía muy fácil, pero como todo músculo en la vida sino lo ejercitas se atrofia, así que, si decides sumergirte en esta experiencia alguna vez, ten en cuenta que los famosos 10 días son solo el comienzo de un nuevo camino. ¿Lista para la batalla?

Categorías
Reza

ISRAEL PARTE II: Y LLEGUE A LA “CASA DE DIOS”

ISRAEL PARTE II: Y LLEGUE A LA “CASA DE DIOS”

Encontré a Dios en Israel

EL PASADO ESTÁ EN EL PRESENTE

“En un lado piso el pasado (2000 años atrás), en el otros el presente; pero siempre con mi vista al futuro. Sin conocer y entender nuestro pasado estaremos destinados a cometer los mismos errores ¡una y otra vez! Esto es tan cierto en un país, como en la economía mundial, como en nuestras propias vidas. Pensar que estoy en un lugar donde tanto ha sucedido me llena el corazón de agradecimiento por poder ser unos pies más que caminan por estas calles”.

Me gradué de Historiadora, y mi preparación universitaria me ayudó a entender que lo que vivimos hoy no es muy diferente a lo que se vivió ayer; se repiten los errores una y otra vez porque la gente es terca, y nadie aprende en cabeza ajena, y porque la vida como la naturaleza es cíclica, nace, crece se reproduce y muere… y allí va otra vez a empezar. La niña de mamá soltera, quien quedó embarazada a los 15, va y comete el mismo error de la madre.

Países colapsan por gobernantes que han hecho paso a paso las mismas estrategias destructivas de monstruos del pasado; y uno ciego a la historia del mundo repite el mismo error, para después quejarnos como lo hicieron nuestros ancestros. Si ni siquiera aprendemos de nuestros mismos errores y caemos mil veces con la misma piedra, que podemos esperar de los que cometieron otros. Una de esas grandes cosas que aprendí en mis años de universidad fue, la formación de religiones desde un punto de vista histórico, y cómo han sido creadas y usadas una y otra vez para controlar comunidades, cuando las leyes laicas aún no existían.

Jesús no nació el 24 de diciembre, de hecho, no se sabe a ciencia cierta cuando lo hizo, pero cómo se celebraba el solsticio de invierno por esas fechas en las creencias paganas, pues la iglesia se montó en esa ola, y de esa forma detener la adoración a otros Dioses que no fueran los de ellos. Y así podemos hablar de tantas cosas de la religión.

Todo comenzó a darme vueltas en éste viaje. Yo venía de Bali con una cercanía a la Divinidad tan grande y de pronto me empezaba a sentir tan lejos de ese sentimiento, atacada por todo mi viejo cuestionamiento. Repentinamente me vi envuelta en religiones, vestidos negros, culpas y rezos sin sonrisas, en lugar de corazón y alegría; en leyes que algún humano escribió, en divisiones que nada tiene que ver con el amor que profesa Dios. Comencé a sentir esa rabia que me producía la palabra “Dios” desde niña, en lugar de la certeza que había tomado poder de mi alma en los dos últimos años.

“Cada día mi única petición a Dios es que me permita vivir con mi corazón abierto y que no pierda la certeza que he conseguido conocer. Siempre he estado en una constante búsqueda por entender quién es Dios, cómo funciona la vida, cómo es que hay odios y muerte en un mundo con tantas religiones que, en lugar de predicar amor e igualdad, tarde o temprano terminan matando a otros seres ¡en nombre de Dios! ¿Porqué si todos tenemos tanta necesidad de creer en un Ser Supremo, no tenemos la misma necesidad de creer en nosotros mismos y formarnos lógicas conclusiones de las lecciones que aprendemos en libros y aceras?

He visitado la mayoría de los lugares sagrados a este punto: el Vaticano, Jerusalén, Constantinopla, India, Bali, el Camino de Santiago…. he leído y estudiado… Voy a esos lugares tratando de sentir la conexión desde el corazón y no desde el cerebro. Ahora estoy en éste triángulo de amor-odio entre tres de las más importantes religiones del mundo. Y si, me siento privilegiada de tener una oportunidad única de estar en la meca de la historia del monoteísmo, y al mismo tiempo recuerdo que son éstas tres mismas sagradas religiones las que han sido protagonistas de una manera u otra, de las peores tragedias humanas en la historia del hombre… Y aún no aprendemos la lección, y estamos tan cerca a repetir desgracias que dejaron lecciones que creímos aprendidas… ¿Cuanta sangre tiene el hombre que derramar para entender que de esa última palabra nos tenemos que quedar solo con «Amar»? … Y en lugar de conseguirme llena de fe en éste triángulo de poder religioso, me consigo mas perdida, vacía, sola y confundida que ¡nunca! ¿Dónde está… dónde estás? 

Y LLEGUÉ A “LA CASA DE DIOS”

En mi ignorancia pensé que conseguiría aquí los orígenes del cristianismo y finalmente lograría conectarme con ese hijo de Dios que siempre pensé vino aquí para todos. Nunca imaginé que donde lo crucificaron, o donde lo limpiaron antes de meterlo en la catacumba de donde resucitó -según lo cuenta la historia y como lo describen las películas- nada existiría allí. En lugar de un monte, o una cueva, o unas estacas de crucificados de hace más de 2000 años, todo lo que conseguí fue una calle llena de artículos hechos en china y una iglesia dividida en parcelas, cuyos tres propietarios son la iglesia ortodoxa griega, la armenia y la romana… Sorry, los protestantes dicen que se fueron a otro lugar porque los católicos no les quisieron dar un pedacito de tierra en éste centro comercial llamado “El Santo Sepulcro”.

Estos vecinos, o como me explicó el “amable” Cura a quien le pregunte desesperada «¿cómo hace para seguir creyendo en una iglesia tan corrupta?», “bueno te explico, viven en la misma casa que sólo tiene un baño, y bueno se pelean por él pero son amigos” contestó. Con la diferencia que ése «baño» es la base de todo lo que debería ser el ejemplo de una religión que se basa en el amor y el compartir.

Yo quería insistir en encontrar esa conexión, así que durante mi visita fui varias veces, incluso a las 7:00 AM tratando de conectar con ese Dios de mi niñez. Me metí en la famosa catacumba a meditar a ver si en lo más crudo del lugar despojado de brillo y gente, podría conseguir ALGO que me encendiera el lazo, pero no fue así. Me fui de allí aún más distanciada que como entré. Y mi larga conversación con otro cura en mi último día de intento, no me dejó mucho mejor. Lo que sí me quedó claro es que las cosas únicamente pueden funcionar con una fé ciega en esta (y creo que en toda) religión. Tantas discrepancias, tanto… «pero ¿cómo sabemos que es aquí donde ocurrió todo si no queda nada de ello?”. Obteniendo respuestas como: «porque a Santa X Y o Z se lo dijeron en un sueño”.  Yo me quedé con tantas preguntas sin resolución, que realmente decidí entender que no vale la pena desviarme del camino en donde si encuentro sentido a mi conexión con la Divinidad y alguna que otra respuesta.

¡No dudo la existencia de Jesús y su gran y hermosa enseñanza! Pero el resto lo tengo como un gran dilema, que mi religión no logra contestar, y por el contrario me muestra día a día lo opuesto de lo que pregona. De verdad, me crea angustia no poder escuchar a Chucho… Así que en donde supuestamente fué crucificado me arrodillé y le pedí que me hablará claro a través de alguien. ¿Qué necesitaba hacer para poder conectarme con Él?  Vi a un Padre italiano que se a parecía Pepeto y me acerqué, él sin mucho interés me mandó a uno boliviano que era igualito a Pepe Grillo. Me acerqué y le dije:

Yo: «Padre yo tengo algo así como una angustia. Yo crecí católica, pero por más que lo intento, por mucho que viajo a los lugares sagrados, por mucha conexión que hoy día siento que tengo con Dios, no hay manera que pueda conectar con Jesús dentro de mi religión materna. Voy al Vaticano y lo único que puedo ver es lo ladrona que ha sido la iglesia, y cómo mantienen toda esa riqueza en lugar de usarla para ayudar a tanta gente necesitada. Estudio las cruzadas y sólo me recuerda el Holocausto. Vengo aquí y mientras veo en el lado judío, piezas arqueológicas que demuestran la existencia de su presencia en ésta tierra desde antes de Cristo, y con ello muchas cosas que confirman algunas de las historias del viejo testamento, aquí en cambio, no consigo nada que haga lo mismo con la historia católica, aunque sea un poquito, de lo que nos cuenta el nuevo testamento. Un lugar lleno de pelea, de poder, es lo único que logro ver, luchando a ver que tipo de cristianismo es el mejor”

A lo que respondió:

Él: «no juzgues y no dejes que tu relación con Dios se base en los demás, en nadie más que tú. Tu siempre antes que todo, ahí esta la respuesta. Cristo sólo vino a ayudar a los descarrilados, a los afligidos… si tu sientes que estás bien, que estás en el camino, no tienes nada que buscar en los demás.«

Yo: » Pero yo he estado afligida y no me he conectado con Dios a través de Jesús. Yo voy a un templo budista o hinduista y me conecto, ¿por qué no en una iglesia católica?»

Él:  «Cada uno tiene un camino, mira sólo hacia ti, no juzgues y sigue, que si un día necesitas a Cristo él estará. Un día si lo pierdes todo entonces, es cuando comienza el camino hacia Él.»

Quería volver a explicarle que ya lo he perdido todo, y ni así ha sido su voz la que he encontrado a mi lado, sino la de otros maestros que tratan de darte medicina preventiva, maestros que no necesitan que estés vuelto nada, para hablarte… ¿Qué significa esto? ¿que el «hijo de Dios» es sólo para los jodidos? Eso me pareció un extraño concepto. “No mires afuera, a los otros, todo esta en ti»… Con eso sí logramos entendernos a lo que le respondí: «entonces vamos bien»… y por primera vez sentí que Jesús me habló y me respondió claro y alto. Me fui ese día con esta conclusión: Vírgenes, ángeles, dioses, muros, templos, budas, son sólo diferentes tipos de teléfonos móviles que según lo que se identifique contigo te lleva a escuchar la misma voz que al final del cuento se parece mucho a la tuya y tu propia naturaleza divina.

Imagino que pensarán a veces que yo vivo en La La Land, en un mundo donde sólo me interesan temas que me desarrollen como mejor ser humano, que estoy convirtiendo en mi negocio o medios de sustento, el compartir eso que consigo con otras mujeres en mis viajes de grupo, y que sólo pocas podemos darnos ese «lujo» sea por dinero, familia, responsabilidades o todas las anteriores. Debe parecerles a algunos que no me entero de lo que pasa en el mundo mientras yo «me busco» y «busco a Dios» e incito a otras a comenzar un camino «egoísta, hippy e irresponsable» de búsqueda.

Bueno, resulta que si en lugar de mandar a nuestros hijos a hacer posgrados y clases de ballet, mandarín, robótica y todo lo que les puede servir para sus carreras, los iniciáramos en clases de yoga, de meditación, de kabbalah para jóvenes, o algo que los conectara a Dios a través de ellos mismos en lugar de penas y castigos, o simplemente les pusiéramos una mochila antes de ser abogados y médicos, y les enseñáramos qué hay detrás del lujo y la comodidad, de qué están hechos por dentro de verdad, que conocieran su voz en el silencio, les enseñáramos que la soledad es buena compañía para poder apreciar lo opuesto, los guiáramos a elegir carreras que les ayudaran a desarrollar su misión de vida y no la que les dé más dinero, el mundo sería otro.

No creo que haya NADA más importante que el conocerse, quererse y encontrarse con uno mismo, ¡donde sea y cómo sea! Así que no me pierdo de nada de lo que pasa; no me deja de doler el mundo externo, pero todos estamos aquí para cumplir una misión, y yo pienso no sólo conseguir sino ¡desarrollar y compartir la mía! ¡Gracias a todos los que mueren tratando de forjar la suya para ellos y el mundo!

¿Por qué nos creemos tan especiales y pensamos que las cosas deben pasarles a otros y no a nosotros?… buenas y malas; «es que para los otros siempre es más fácil», «a mi siempre me toca lo peor», ¿que nos hace creer que eso es verdad? Estoy segura de que, si ves a tu alrededor, mucha gente está peor que tu… y mucha otra, mejor… O, ¿por qué crees que tú eres el único capaz de hacer eso que crees hacer tan bien? te apuesto que hay muchos otros tan buenos como tú aunque quizá aún nadie los conozca. O, ¿por qué crees que es tu camino o tu palabra o tu cultura, religión, color, país, ideología, preferencia sexual o Biblia la correcta? Recuerda que una vez se creyó que la tierra era plana, recuerda que hace 3000 años habían muchos Dioses y no uno solo, que la mujer era un ser inferior (aún muchos lo creen)… Recuerda que eso que creímos con toda seguridad que era la verdad absoluta, después descubrimos que no lo era.

Es más, para volver al tema, recuerda que Jesús fue un rebelde igual Steve Jobs. No eres ni más ni menos especial que el hombre que por miles de razones terminó en la cárcel. Dios no lo quiere ni más ni menos, simplemente le tocará trabajar más para conectarse con la luz, con 99% de nosotros que no desarrollamos porque no sabemos ni por donde empezar.

Bájate de la nube que eres arrecho, que sin ti tu familia no saldría adelante o tu empresa colapsaría, o gente no se iluminaria, porque tu  familia tiene más fuerza de lo que le permites que desarrolle porque a ti te hace sentir mejor ser necesitado; en la oficina, el office boy mira de cerca todos tus pasos para un día caminar en tus zapatos, y si tú no eres maestro de ese grupo alguien más lo será. Todos somos reemplazables, todas las creencias transformables, todos vamos al baño y huele mal, y ¡todos nos vamos a morir tarde o temprano!

Cuanto más pronto te enteres que todos somos uno, más rápido dejarás de compararte, competir y deprimirte por lo que crees no tener, porque ya sabrás que ese al que envidias está deprimido por alguna otra pendejada similar que tu. ¡Todos somos uno y extraordinariamente iguales, y hoy por eso ¡celebro! Pregúntale a mi conductor en Bali, Gede dice que no logra diferenciarnos porque en sus ojos todas somos igualitas. ¡y nosotros creemos que son ellos los que lo son!

Mientras más viajas más te das cuenta de que lo importante no son los monumentos sino la vida de verdad: la calle, los mercados, la gente, los olores, los colores, los momentos simplemente siendo, las conversaciones inesperadas, los encuentros fortuitos. Mientras más viajas más te das cuenta de que Tel Aviv podría ser Madrid, que Madrid te recuerda a Caracas, que Caracas se parece a los Ángeles, que Hanoi es New York, y que en Marruecos te sientes en el desierto de California. Yo a donde llego me siento en casa y cada vez que me voy me quiero quedar, y cuando toca volver, también me quiero quedar, un alma gipsy es libre, pero sin puerto de pertenecía… de todos y de nadie… de si y de Dios.

Categorías
Reza

Israel parte I: Buscando a Dios

Israel Dios

INTRODUCCIÓN DE UN VIAJE A DIOS

La vida corre y se encarama. La vida no para, sigue tan deprisa que cuartea mi inspiración… mi musa de letras… Los días se vuelven noches, y no llego a un teclado que me mira soñando con ¡volver a escribir!… lejos del móvil y más cerca de ésta computadora que tanto me ha servido para crear y compartir mi vida.

Hace una semana (cuando comencé a escribir esto… ya hoy hace muchos días) estaba en Tierra Santa, un país que, aunque estaba en mi lista de “must visit” algún día porque “se supone” que ha de ser así, mas allá de que fuera un sueño o prioridad. Ahora que me siento aquí, a hacer mi proceso de introspección para poder compartir algo de lo vivido, me doy cuenta cómo todo va engranando hasta hacer una gran cobija de remaches donde el tejido que las empata se hace más obvio ante mis ojos cada día que pasa. El 2016 fue el año en el que me rendí ante la fuerza creadora del Universo o llámese más comúnmente “Dios”. Fue el año donde dije “ya está, yo no puedo más sola, no se que hacer, no sé a donde ir, no tengo más fuerzas, así que si estás allí en algún lado, si me estás escuchando, por favor ayúdame, yo hago lo que sea pero ayúdame…” es muy difícil respirar cuando te estas ahogando un tu propio llanto, por ser poéticos y no llamar las cosas por su nombre, porque en donde me estaba ahogando era en mi propia ¡mierda!. Es allí donde empezó mi camino a Israel, sin siquiera aun saberlo.

Mi peregrinaje a Dios se remonta a 17 años atrás en un mat de yoga, en algún “fancy” estudio de la ciudad de “Los Ángeles”pero digamos que ese momento que llamaríamos “the turn of events” pasaría 15 años más tarde viviendo en la casa de una amiga, después de la primera ruptura con mi pareja de entonces, que llevaría a una definitiva algunos meses después, en la misma ciudad donde con la bienvenida del nuevo siglo (2000), todo comenzó.

El 2016 fue un año muy rudo, un año de poder mirarme de frente y decir, “¡man! estás vuelta un asco”, pero también de finalmente reconocer mi valor como mujer, como profesional, como ser humano, y como ser espiritual; a punta de superar una serie de retos descomunales ( o por lo menos para mi). Me acuerdo tanto de ese comienzo del año, chateando con una de esas amigas que llegan cómo enviadas de cielo, cómo salvavidas divino, cómo otro espejo para poder separarte de tu historia y entender lo que te pasaba a través de la historia de otro; al tratar de salvarla a ella me salvaba a mi misma, y al tratar de salvarme, ella también rescataba los pedazos regados por su casa recientemente vacía. Pasábamos horas hablando (bueno, chateando por WhatsApp); desde que abríamos los ojos hasta cerrarlos, y a veces hasta en sueños, tratando de descifrar lo que nos pasaba, ¿por qué nos habían puesto en el camino de la otra con historias tan similares, pero siendo los polos opuestos en nuestros cuentos? (víctimas, victimarios, victimarios, víctimas bla bla bla).

Buscábamos el sentido a todo; de la vida, de las caídas, de los espejos que conseguimos por el camino disfrazados de amor. Leíamos Pema Chodron, hacíamos el Camino del Artista, y ‘estolqueábamos’ a @MiaAstral (una astrologa paisana), -quien parecía que fuese ella quien nos estuviera espiando por las esquinas-; nos guiaba a través de los astros con consejos diarios que nos servían para reponer esperanzas perdidas.

No se consiguen respuestas si no hacemos primero las preguntas pertinentes. No podemos conocer de qué estamos hechos si no nos ponen en situaciones de donde sólo nosotros mismos nos podemos salvar, y finalmente comenzar ese cuestionamiento que nos hace indagar adentro, muy dentro. Así que poco a poco durante todo ese año a través de libros, clases de Kabbalah, meditaciones, amigos, y sueños; una vía de comunicación se empezaba a abrir con algo o alguien que me iba guiando a no desesperar y vivir un día a la vez; como si ese alguien hubiese estado esperando a ver si es que en algún momento yo sucumbía ante mi ego y me dejaría ayudar. Esperando a ver si algún tortazo sería lo suficientemente fuerte para que dejase yo espacio para esa mano extendida hacia mi. A pesar de que sí estaba lista para escuchar, yo entraba y salía de esa sintonía porque pensaba, que aún algunos pedazos de mi vida pasada podían ser rescatados. Ruido… siempre el ruido de otros, el ruido de tantos a tu alrededor te calla la voz que más importa.

Finalmente, en el 2017 me quedé en silencio… no había más gritos, ni miedos externos, ni llanto, ni pesadillas constantes, ni angustias… No había inseguridades, envidias, celos, intrigas, ni misterios… No había culpas, ni culpables, ni malos ni buenos… No había ya más ruido, y entonces comencé a oír a Dios, tan alto y claro que a veces parecía que estuviera teniendo una conversación con Él, con mi taza de chai en el jardín de mi casa. Yo se que todo el que no haya vivido la experiencia “sobrenatural” del encuentro con la Divinidad (y mira que odio todos estos términos, y me cuesta horrores escribirlos) estará pensando: “la perdimos, Ileanna se volvió testigo de Jehová”. Pero no, Ileanna tuvo ese momento que tanto había buscado, que tantos de nosotros queremos experimentar; esa conversación con Dios. No fue así como que me habló ¡habló!; nunca me tomé el té con Él mientras contemplaba su larga melena y sus ojos azules, o por lo menos no hasta el 2018 cuando llegué a Israel.

Escribo esto sin saber que lo escribiría, honestamente intentaba sólo crear una pequeña introducción para poder juntar algunos posts de Instagram que ilustraron mi viaje cual diario, pero mientras lo hago me lleno de lágrimas al darme cuenta de pronto, la magnitud de lo que éste viaje ha significado para mi. Llegué a Jerusalén dispuesta a encontrar conexiones y respuestas, unión y fe, y porqué no religión (?), a fin de cuentas ¿vieron como describí a Dios? ¿no?: “Hombre guapo, rebelde, pelo largo de ojos azules”, que se parece mucho a todos los retratos de Jesús. Necesitaba poder retomar y reencontrarme con el Dios de mi infancia ahora que lo sentía tan cerca. Aunque no conseguí lo que buscaba cómo quizá me imaginaba sería, conseguí exactamente lo que necesitaba para saber que estoy andando en el camino que fue escrito para mi.

Y el viaje comenzó algo así según lo recuerdan los post de Instagram que si escribí en el momento:

LLEGADA A JERUSALÉN

“No me robe la foto… la acabo de tomar! Hace un mes mi astrólogo me dijo que yo me estaba preparando para en unos 8 años comenzar una vida ¡monástica! Puedo ver como mi Papá, por ejemplo, fue de estudiar en el seminario para ser Cura a ser quien es (actor guapo, casanova empedernido) … pero pasar de ser “yo” a ser Monje, aún no lo visualizo… sin embargo, ya me empiezo a cuestionar: ¿porqué no me manda a lugares como Mikonos, Paris, Berlín? ¡¿Porqué mis viajes terminan siendo en lugares con gran concentración de espiritualidad y contrastes culturales y religiosos?! Se me salieron las lágrimas al ver ese letrero “Jerusalén” y eso no me lo esperaba… Aunque criada católica, poco sigo ese de tantos caminos a la luz. Lo que más me ha llamado la atención en el camino a” la tierra de Dios”, es que todos los carteles están escritos en hebreo, inglés y árabe… Pronto estaré visitando el Muro de los Lamentos, así que, si quieres que ponga tu petición allí en tu nombre, escríbemela aquí y con gusto la ¡comparto! Eso si, no voy a poner algo como: “que x o z me quiera” el amor no se suplica… así que ¡piensa bien lo que vas a pedir!”

Tanto se habla en las noticias de lo malo, que uno poco sabe de lo bueno. Mi primera impresión al llegar a una nación en constante guerra fue de unión, a través de tres idiomas en una pequeña área de tierra para ayudar a la integración. Esto me dejó impresionada, y un poco confundida porque nada tenía eso que ver con la guerra en la que se supone éstas culturas viven. No digo que esa parte no sea también verdad, pero hay mucho más allá de las armas. Los ves haciendo negocios en el mercado, uno al lado del otro, quejándose del vecino cómo lo hacemos en cualquier lugar, pero también compartiendo un café o un shawarma, que cocinan delicioso en ambos lados. Son como primos peleones que no pueden vivir ni juntos ni separados.

Mi oferta de compartir mi momento en el famoso Muro de los Lamentos significó tener que escribir unas 150 peticiones de gente que necesitaba una mano, pero de ésto lo que más me lleno el corazón fue, leer que la mayoría no pidió por un bien personal sino por el bien colectivo de un país destruido por la oscuridad como es el mío, Venezuela. Una y otra vez me llegaba la misma petición, “que se vayan los gobernantes de Venezuela para que sea libre”; y así me di cuenta una vez más, que tan lejos está mi patria de serlo. La esperanza de recuperarla pertenecía solo a un grupo pequeño que parecía entender lo que significa tomar responsabilidad de nuestro entorno, reestructurando la petición de manera proactiva y no formulada desde la misma oscuridad e ignorancia que la que deseamos destituir.  Sin darnos cuenta alimentamos con nuestro propio odio a quien creemos es el único enemigo. Ese grupo pedía algo así: “Dios, llena al país y al corazón de todos sus ciudadanos de luz y sabiduría para que todos los venezolanos podamos juntos y en comunidad encontrar el camino a la libertad, el progreso, y la hermandad, sin odio, ni viveza”. ¡Ah! ¡Eso si es una petición!, pensé. Si no logramos ver nuestra propia oscuridad en éste asunto y en cualquiera que enfrentemos, nunca podremos salir de él… como siempre digo; mientras otro sea el culpable de todo, no tendremos ningún control sobre la solución. Sin embargo, escribí todos esas peticiones y deseos, y me sentí muy afortunada de poder ser la voz de los corazones de tantas personas, y hasta deseé que muchas más pudieran acceder a saber que pondría su pedacito de corazón en éste lugar tan significativo para dos de las religiones monoteístas más importantes del mundo. Llegué al Muro primero por casualidad, casi me lo topé en el camino y entré sin mucha expectativa.

LÁGRIMAS EN UN PRIMER ENCUENTRO

“Hoy sólo me acerque al sagrado #MuroDeLosLamentos, a darle las gracias a #Dios por todo lo bueno y lo malo que me ha traído hasta aquí… !y de pronto me invadió una lloradera inesperada! Estar aquí es realmente algo que nunca espere. ¡Gracias, gracias, gracias! ¡Mañana vuelvo a por las peticiones!”

No lloré porque sintiera una energía especial, (o quizá si), pero si lloré por mi fortuna de estar en un lugar donde tantos sueñan estar. Lloré por ver tanta gente joven con fe sentadas rezando a su Dios. Lloré por ver dos religiones unidas en un solo lugar; aquí no importaba si Jesús era o no el hijo de Dios, sólo importaba que en éste sitio histórico, por miles de años, generaciones tras generaciones han venido a conectarse con el creador y pedir ayuda divina. A eso se ha simplificado la fe, a una línea de rescate cuando estamos en problemas, un 911 al que únicamente recurrimos en emergencia.

Sin embargo, me gustaba saber que lo que me había traído aquí era agradecimiento y no una carencia. Mi compañero de viaje tenía algo maravilloso que agradecer: “la libertad y las alas”, y yo, la bendición de conseguir mi camino. Y los dos la dicha de conocer el verdadero amor en la amistad incondicional. Entonces mis lágrimas en éste muro fueron de pura felicidad, de venir feliz y agradecida a éste lugar sagrado; para mi “El Muro de la gratitud” y no de los lamentos. Pero fuese como fuese, yo, criada católica, estaba en uno de los lugares judíos más sagrados del mundo, totalmente recibida y acogida sin distinción alguna.

TODOS SOMOS UNO

“Si lográramos entender todo lo que nos une. Si pudiéramos escuchar la historia del otro con ganas de buscar similitudes y decir: “Wow, mi vida, mis pensamientos, mis valores, mi religión ¡se parece tanto a la tuya! que curios, ¿no?” Si eso sucediera se acabarían frases como: “mi Dios es mejor que el tuyo”, “mi religión es el único camino a Dios”, “mi manera, mi opinión es la única que cuenta”. Hoy te invito a que escuches a los otros con la intención de buscar en sus palabras, en sus historias, en su alegría o tristeza lo que los hace igual a ti y no diferentes. Te dejo un ejemplo tangible: en un divorcio las dos partes sufren, y si te concentras en eso y no en quien hizo que, consigues compasión en lugar de odio.  Feliz día desde el centro de las religiones y la separación del mundo… Estoy segura de que tú Dios, ¡cómo el mío, solo quiere que lo veamos a Él reflejado en tu prójimo!”.

El hombre ha insistido desde sus comienzos en alimentar más al Ego que al Amor, y las religiones han sido una maravillosa arma separatista. Aquí en éste lugar donde todos “parecen” vivir en una dividida armonía me cuestioné tanto y tanto cómo poder creer en Dios viendo tanto ego, tanta insistencia a decir “lo mío es mejor”; Católicos Romanos, Griegos, Protestantes; Judíos ortodoxos, moderados y reformados, hasta judíos amigos de Cristo (que esa si no la conocía), y luego claro los musulmanes y también sus divisiones extremistas, Islam y no se muy bien cuantas más. División dentro de la división. Por todo eso me empezaba a hervir la sangre y prefería devolver mi foco a este hermoso lugar desde una visión histórica y poner a un lado el rollo religión por un momento.

CONTINUARÁ…

Categorías
Reza

Volviendo a la energía femenina

Energía Femenina Ileanna Simancas

El mundo en la era de Piscis, que comenzó hace unos 100 años antes de la llegada de Cristo, o hace 2.160 años (saca tú la cuenta), ha sido un mundo dominado por la energía masculina, un mundo donde la energía femenina que emerge desde el corazón y no la mente, desde la intuición y no la lógica, desde la flexibilidad, renovación y creación, mas no la dominación, la imposición y la destrucción, no ha sido bien vista ni respetada. De hecho, ha sido renegada y tratada de mantener en la penumbra de las cosas que dan vergüenza. Ha sido una era donde las cualidades femeninas se ven como debilidades o incluso como “talentos” peligrosos y si no, véase quién es la que lleva la culpa, según la iglesia, del desastre en que vivimos en lugar de estar en el paraíso, o cómo Magdalena es una prostituta y no una discípula… La representación de la mujer dentro de la religión que ha dominado al mundo en esta era de Piscis es la de la mártir o la puta, la cual ninguna de las dos personifica la verdadera realidad de la mujer o su energía. 

A la mujer había que dominarla, porque su conexión directa con la luz podría convertirla en un ente comprometedor dentro de una sociedad que intentaba usar la religión (creada por hombres) como medio de regulación más que de conexión con la divinidad y el amor, ese que reina dentro de cada uno de nosotros y esto llevaría al mundo a la “perdición”, manejándonos desde otro nivel de vibración que no suponía estar en pro a los intereses políticos y económicos de esa época, como también las muchas otras que le siguieron. 

Tanto la mujer como la energía femenina, han sido cuarteadas dentro de hombres y mujeres por igual. Hombres sensibles y vulnerables son considerados débiles. Las mujeres a su vez, para poder luchar dentro de un mundo dominado por la fuerza de Marte, tenían que alimentar su lado masculino, fuerte, luchador y rudo para poder sobrevivir y conseguir un espacio propio y así su libertad; una feminidad transformada en un feminismo construido bajo parámetros masculinos ¿Resultado? un mundo de extrema derecha -y no hablo políticamente-.

El lado derecho del cuerpo refleja la energía masculina. A su vez, el lado izquierdo la femenina y así como lo vemos en la política, ninguno de los dos lados puede irse al extremo o se vuelven tiranos. Lo mismo pasa dentro de nosotros, un desbalance entre ambas energías y lo único que consigue crear son seres desbalanceados, incapaces de conectar desde su verdadera naturaleza. 

¡Pausa!

Ahora ¡Mira a tu alrededor! La energía de la mente, la lógica, la producción, el obtener, el “cazar y ganar”, la batalla, el éxito a expensas de lo que sea; esa es la energía que controla al mundo y no importa si eres hombre o mujer. El mundo se convirtió en un proveedor descontrolado y a toda costa, una maquina de hacer y olvidó su lado creador, su lado de pausa, de nutrir, de florecer en silencio y calma, ese lado controlado por el corazón, la intuición y el amor.

Sólo se espera ver resultados en lugar de compartir con los que amas. Sólo se quieren ver estadísticas en lugar de horas de descanso. Sólo se quieren más y más cosas materiales, en lugar de más y más momentos importantes. Vemos a los millennials que han decidido que no es obtener cosas lo que los hace felices, sino vivir con menos para poder jugar más, hacer cosas que aman y que le den libertad para hacer más cosas que aman y que los hagan reír, carreras que parecen a simple vista vacaciones, sin martirios ni culpas ajenas porque se tomaron en serio el dicho: “Ama lo que haces y no trabajaras un día en tu vida”… y por mucho que todo extremo es extremo, hay algo que aprender de ellos. 

¡La gente no se enamora con la mente, pero en la era de Piscis es la mente la que lleva todos los laureles y hemos convertido este mundo en una máquina de producción eterna donde no hay tiempo para recordar lo que es ser sino hacer!

Sin embargo, hoy estamos viendo la caída de un imperio y el final de una era, pero todo proceso de cambio es doloroso y esta no será la excepción. Pero ya se siente el nuevo camino a seguir. Ya se ve algo más claro hacia dónde vamos y eso lo podemos notar hasta en la manera de transformarnos. 

¿Qué están pidiendo de nosotros en este periodo de revolución? 

En otras épocas, el llamado sería una batalla, una guerra, armas y muertes violentas, unos contra otros, razas, religiones, clases y sexo; todos contra todos y todos enemigos. Pero no en la Era de Acuario. Esta guerra no la ganan las armas sino el ¡amor! Esta guerra la gana el “nosotros”, la gana la empatía hacia el otro, la conciencia y el respeto, ¡esta guerra la gana la luz!

No estamos unos contra otros y nuestras diferencias, sino es un llamado a ver todo lo que se nos une para conseguir un punto de encuentro. Por eso, la raza humana se ve unida contra un ente externo que promete destruirla si no logra la coalición. Se nos ha llamado a transformarnos de adentro hacia afuera, no conquistar más cosas, más tierra. Nos han hecho parar y reflexionar ¡No nos piden regar sangre! ¡Nos piden no hacerlo! ¡Los héroes hoy no son los generales, sino los médicos!

Dejemos de pensar en Netflix y la próxima serie o quejarnos del cambio o el aburrimiento y observemos de cerca lo que está pasando: Estamos presenciando el final de un mundo como lo conocemos y el nacimiento de una nueva realidad en donde debemos hacer las paces con Gaia, la Pachamama; la Madre Tierra que vive en ti. Todos hemos huido a “casa”, pero para de verdad apreciarla y disfrutarla. Hasta la manera de producir y crear ingresos será diferente si lo permitimos. 

Los proyectos que nazcan ahora, lo harán con la conciencia de ofrecer algo que haga este planeta un lugar más consciente, más humano y más en contacto con Dios; La era del “fuerte” y el inteligente acaba para darle espacio a la era de la consciencia y el amor ¡La más poderosa arma nuclear!

El equipo de Lilith’s Travel y yo, desde que comenzamos a darle forma a nuestra visión en forma de viajes con propósito, ya estábamos claras que lo que fuésemos hacer tenía que tener varias características:

1- Tenía que ayudarnos a nuestra evolución personal.

2- TENÍA QUE HACERNOS SENTIR ORGULLOSAS DE NOSOTRAS MISMAS.

3- Tenía que estar alineado con nuestros valores, placeres y misión a futuro.

4- Tenía que ayudar a otros a alcanzar lo mismo.

Así nacieron nuestros viajes, con la idea de alejar a las mujeres de este mundo externo y sumergirlas a interno, un viaje al alma, del que no sólo te llevabas recuerdos, sino herramientas y consciencia de vuelta a casa.

Luego proseguimos con retiros cortos y retiros urbanos porque queríamos seguir propagando las raíces de la consciencia a las personas que no disponían ni del tiempo ni del dinero para un viaje largo. Y hoy, con los cambios mundiales, tomando la flexibilidad como la más importante de las cualidades para sobrevivir en tiempos de crisis, seguimos creando nuevas maneras de compartir, aprender, enseñar y trabajar.

Es así como nacerán nuestros viajes al alma en línea. No somos tan rápidas como quisiéramos, ni tenemos tantas manos para hacer las cosas en tiempo récord, pero sí somos flexibles y si algo yo he aprendido en esta vida es a reinventarme en momentos de crisis, si algo puedo compartir es cómo levantarte de una.

Así que pronto les compartiré alguna de nuestras ideas. Quizá esto las ayude también a aprender a reinventarse dentro del caos y poner en momentos de reconstrucción su energía, tiempo y esfuerzo en desarrollar un futuro donde sus sueños, anhelos y misión personal vayan de la mano con su pan nuestro de cada día. Sólo cuando se rompen las viejas bases podemos edificar nuevas, ¡APROVECHA!

¡Conéctense al corazón y lo que creen de ahora en adelante que sólo salga de allí!

 
Categorías
Reza

El Yoga Nidra: un salto a la observación interna

El Yoga Nidra: un salto a la observación interna

Yoga Nidra

El Yoga Nidra es una técnica tántrica de meditación y relajación profunda cuyo fin es abrir camino hacia nuestro interior para disolver posibles bloqueos o traumas. El trabajo comienza con una relajación física y mental para inducir a estados de interiorización consciente.

El viaje del Yoga (unión) Nidra (sueño)

Esta práctica también es conocida como la técnica del sueño consciente, pues todo está dispuesto para alcanzar una relajación profunda: se procura un ambiente oscuro y silencioso, el cuerpo se tiende sobre una superficie en la que pueda estar alineado y al mismo tiempo cómodo e, incluso, suelen proporcionarse mantas porque es común que la temperatura corporal baje un poco y se sienta frío. El objetivo es crear un ambiente propicio que ayude a la inducción de estados de interiorización y meditación.

Se trata de un método de autoexploración en el que el practicante, luego de haber trabajado la relajación física y mental, está preparado para hacer observación de su subconsciente e inconsciente. La idea es que, con la guía del facilitador, la persona pueda acceder a estos lugares de sí mismo en estado de vigilia y conciencia plena, pero sin la intervención de sus pensamientos ni emociones.

El fin de este proceso es poder observarnos como testigos, desde el desapego por las vivencias propias. Cuando esto se logra, los traumas y bloqueos (además de ser identificados) pueden ser leídos como lo que son: experiencias, sin que nos impacten, y es así cómo se logra la liberación.

Meditar para ser testigos, no protagonistas

Una vez que hemos logrado hacernos testigos de nuestros procesos internos significa que hemos podido trascender los límites de nuestra mente. Con ello dejamos de estar a merced de nuestros miedos y de nuestras emociones. Esta apertura de visión nos regala no sólo una mayor comprensión de nosotros mismos sino del mundo que nos rodea.

Desde luego que una sesión no basta para resolver todos los patrones que tenemos instalados pero, sin duda, como práctica es un buen inicio para empezar a poner en orden nuestros cuerpos espirituales, emocionales, mentales y físicos.

No apto para todo público

El Yoga Nidra puede ser una práctica intensa. Este trabajo es profundamente experiencial y trae consigo una liberación emocional desde lo energético, es por eso que no se recomienda a personas con historial de enfermedades mentales, así como tampoco se recomienda a todo aquel que quiera seguir siendo cómplice de todos esos patrones que lo alejan del bienestar integral.