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Vipassana desde mi prisión autoimpuesta

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Lo que leerán a continuación es la bitácora del segundo Vipassana que hice en el 2018; una mirada rápida de lo que viví en esos 10 días de prisión autoimpuesta, y un tanto diferente a la que compartí en posts anteriores sobre mi experiencia diez años atrás, por la sencilla razón que esta no la redacte después de que todo acabara, con la neblina del tiempo volviendo la historia más romántica y menos verdadera, sino que lo hice mientras tomaba cada paso a la libertad; el tiempo borra los pequeños detalles que sí cuentan al contar una historia.

Mientras el mundo en ese entonces no sabia si quiera de la posibilidad de una cuarentena, yo vivía una un aislamiento voluntario, una experiencia intensa de autoconocimiento y autocontrol. No fue fácil, como podrán leer más adelante, pero bien dicen que las cosas que valen la pena son las que más trabajo nos dan.

No existe un fast pass para salir de la zona de confort, y por muy abiertos que estemos, siempre va a ser un trabajo complejo, de nuestro interior, salir de ella. Y es aún más difícil cuando creamos que ya somos los seres más adaptables del mundo, que estamos listos para lo que venga, cuando nos abofetea un “vipassana” y pone a prueba nuestra capacidad de tolerancia y adaptación.

Todos en algún momento nos vemos enfrentados con un “Vipassana”, unos aprovechamos el momento para crecer y otros corremos a escondernos en lo conocido y familiar, en el ruido y el escape. Para el que decide enfrentar y experimentar el autoconocimiento y la introspección, le cuento que habrá días buenos y días malos, pero sin duda se dará cuenta que al final siempre valdrá la pena vivir el proceso. Y cuando lo hagas, anótalo, porque un día voltearás a ver el pasado y tus nuevos ojos no logran reconocer lo que allí pasó.

Los amantes de Vipassana se horrorizarán al leer la historia, porque sabemos que no esta permitido escribir, y muchos menos contrabandear un móvil para hacerlo, pero las razones eran las que eran para mí, y si lo volviera hacer lo haría igual de nuevo, porque después de compartir mi experiencia 6 personas se inspiraron y se anotaron a hacerlo, uno de mis mayores alegrías y triunfos cibernéticos.

Como el cuento es largo lo dividiremos en dos, así que esta historia continuará…

Del día 1 al día 5: HOY SI ME VOY

DÍA 1: DÉJALO TODO

Empezar es lo más difícil. El tener que forzadamente ser despojada de tus pertenencias e independencia es lo mas rudo de este día. Por 10 días te dirán a que hora comes, duermes, meditas o caminas. Somos seres libres y tener cuarteada la libertad es muy intimidante. Las caras de todos dejando sus móviles es un poema. Creo que en general, para todos soltar el contacto con el mundo es lo que más cuesta. Estamos tan acostumbrados a ese cordón umbilical que no sabemos que hacer sin él. Aún sabiendo que rompía las reglas para poder compartir este trabajo con ustedes, saber que solo podría prenderlo por 5 min al final del dio y a escondidas me creaba ansiedad. ¿Qué le va a pasar al mundo sin mi presencia por estos días?

Hay gente de todas partes del mundo, eso me encanta, y todas con las que hablé están tan asustadas ¡como yo! Pero tengo la ventaja de saber que ha de venir porque es mi segunda vez… ¡ellas no! Y la ignorancia es un regalo a veces. Este centro no es de los más lindos, pero está en una bonita zona… ¡Ah sí! El agua caliente va a ser un problema, hay solo un pequeño tanque que no alcanza ni para una persona… Tocará bañarse menos jajajajaja o pararse muy temprano, o sea tipo 3:45am para lograr ducharme, en un frío de 10 grados C, con agua caliente…. No sé qué será peor: si no cenar o el agua. ¡Nos hicieron dejar ¡hasta anillos y zarcillos! Despojado de todo solo te queda una cosa, ¡tu respiración! En la que te concentrarás para que te guíe en este reto, ¡y tu cabeza llena de crazy monos! Esto será vivir literalmente como un monje. Honestamente, no sé si lo logre esta vez.

DÍA 2: LOS CUESTIONAMIENTOS

2:00 AM
¡No puedo dormir! Me meto debajo de la cobija para que no vean la luz. Es sin duda la pérdida de mí libertad de decisión lo que más me pesa, aunque perder mi autonomía haya sido mi decisión. ¡Cuidado con las cosas que deseas!

¿Se acuerdan cuando se iba el agua y había que bañarse con un balde? ¡Imagínalo a diario!

4:00 AM
Sentada en una sillita bañándome a punta de tobito… ¡Ya extraño mi ducha! Además, me tocó baño público, así que tengo que despertar temprano para poder hacerlo sola.

La primera meditación es de 2 horas ¡ETERNAS! especialmente cuando Goenka comienza con su chant desafinado y poco melodioso. Goenka es el Gurú, pero ¡canta fatal! Nos torturan toda la mañana con su voz de agonizante durante la meditación y luego en los parlantes mientras desayunamos. ¡Mátenme!

En esta primera meditación del día, pensé mucho en lo culpable que me siento por romper las reglas y escribir en estos 10 días; pero después reflexioné que, por un lado, es la única manera que tengo para lograr terminar este reto sabiendo lo difícil que es. Conociéndome, debo dejar un hilo de decisión propia para no sentirme prisionera.

Por otro parte, ponerme la responsabilidad de compartir este momento con otras personas para que entiendan de que ser trata un retiro Vipassana, y con suerte se animen a intentarlo, me da más coraje para seguir cuando quiero volver a casa. Siento qué es más importante hacerlo, aunque no sea al pie de la letra, que salir corriendo el día 2. Mi compañera de cuarto, a la que no puedo ver porque una cortina nos separa, pero a quien, si logro escuchar, se come a escondidas las galletas que trajo de casa, y debo admitir que eso me alivia, y me da un poco de envidia.

Por otro lado, tener el celular para escribir y enviar esto para que sea publicado, y tener que hacer todo en no mas de 10min diarios, antes que nos apaguen la luz, me complica la vida aun mas, porque de verdad me obliga a practicar un autocontrol que creí imposible en mí. Nadie más que mi socia tiene el número del WhatsApp por donde mando estos posts para ser publicados, pero yo sí tengo en mis manos la posibilidad de ver mis e-mails, redes, y comunicarme si quisiera. No lo hago, ese fue el pacto conmigo misma para permitirme compartir éste momento. ¡Tener el diablo al lado y no sucumbir ante él, ¡eso si es un reto! Es cómo tener la emoción y no dejar que ella lleve el control de tu vida.

Tengo una compañera a la que no le puedo hablar, un celular que no puedo usar… y, ¡un vibrador que menos! Hay mucho autocontrol que trabajar aquí y es sólo día 2.

2:00 PM
Me encantaría contarles que la estoy pasando bomba, que estoy a un paso de la iluminación…
pero no es así. Estoy a un paso de salir corriendo, o matar gente (un decir), comenzando con la chica que se sienta detrás de mí y no para de eructar en plena meditación, o la de al lado que ¡se queda dormida y ronca! Esto es cómo un roller coaster. ¡Esto es terrible! Estamos todos como en un hospital mental… Todos con caras de zombis inexpresivos. No creo que haya ni uno que la esté pasando ni medianamente bien hoy.

Para colmo, como soy estudiante veterana, ¡me tocó una hora más de meditación y la noticia que mi cena es ¡agua con limón! Sin duda, otra regla que tuve que discutir porque a mi estomago y su acidez no le va a gustar eso; batalla que gané y me dejaron tener la sofisticada cena de ¡una banana y Chai!

Hay algunos momentos buenos; les cuento que también por ser veterana me toca meditar solita, en una de las celdas de meditación en la Pagoda que es súper bonita. Sin embargo, la verdad es que prefiero estar en el salón con todos porque la energía del resto ayuda un montón; pero es cool poder entrar a meditar en la Pagoda, te sientes algo especial.

Durante el break una familia de monos enormes jugaba en nuestro jardín, entreteniéndonos ¡por una hora! Fue bueno ver sonrisas dibujadas en los rostros por un rato. ¿Por qué nos estamos torturando? Me pregunto, y me respondo a la vez: Porque vinimos a hacernos una cirugía mental, abrir la mente en dos para indagar y reiniciarnos.

Vinimos a aprender a vivir con lo que es y no con lo que queremos que sea. No hay religión adjunta a la práctica porque aquí sólo se trabaja con verdades universales. La respiración y su proceso de inhalar y exhalar es una verdad universal. No hay respiraciones católicas o judías, ni americanas o italianas; la respiración es una verdad que todos compartimos, como el sufrimiento o la aberración y las expectativas.

Otra cosa que aquí se aprende es a vivir en el presente, la respiración no tiene pasado ni futuro ¡es solo hoy! Y no hay ninguna verdad, al menos que tú la experimentes, la observes y obtengas tus propios resultados.

Así que pasamos horas simplemente observando nuestra respiración y los patrones locos de nuestra mente que no se puede quedar quieta, saltando del pasado al futuro sin querer asumir el presente. La mía anda (arrecha) molesta, pensando en la deliciosa comida que me he comido todos estos meses, y la que, sin duda, comeré al salir de aquí. Mi mente también está fastidiada de que le digan que hacer. Para colmo de males, cada vez que cierro los ojos me siento en una celda. Dicen que mañana es ¡uno de los peores días! Y yo me pregunto: ¿PEOR? A este paso ¡no llego ni al 5to día!

¡No será que puedo hacerle cirugía a la mente con una buena copa de vino! (?)

DÍA 3: LA DUALIDAD INCONFORME

Ecuanimidad según Vipassana: No querer que aquello que no nos gusta acabe, no desear que aquello que nos gusta permanezca. ¡Ok… estoy frita! Ya saben cómo iba ayer la cosa de regular, y ahora acaba de ir ¡a peor! Como hace frío, ¡me he resfriado! Asimismo es, ¡eramos muchos y parió la abuela! Tengo esa gripe fastidiosa de nariz aguada, justo cuando tengo que pasar todo el día enfocada en, no mejor parte de mi cuerpo que: ¡la nariz! Algo así cómo que te pises el dedo con una puerta y te manden a enfocarte todo el día en el dedo; pero no en cualquier dedo, ¡no! eso sería muy fácil, eso seria evadir; enfocarte justo y exclusivamente en el dedo que te acabas de volver carne molida.

En el minuto que me dieron el número de cuarto “#13” ¡yeah! ¡13! Sabía que el universo se la iba a pasar muy bien conmigo aquí. Así que hoy he intentado poner en práctica lo de observar: observarme cómo reacciono a toda ésta incomodidad; y la respuesta es: ¡Salir corriendo! Puedo aguantar cierta cantidad de incomodidad, pero no toda al mismo tiempo, y ¡la gripe es la cereza! Pero aquí sigo, mi meta personal eran mínimo 5 días de los 10, ya veremos.

Lo otro que he practicado hoy ha sido a no apegarme como tabla de salvación a lo placentero. Una prueba aún más compleja. La meditación de la mañana fue ¡de las mejores de mi vida!, un estado de paz, de calma, de mente bajo control que jamás había experimentado antes, fue ¡tan increíble! que no corté en el break y medité las 3 horas seguidas para no perder lo que había conseguido. ¡Ah, que dicha! pensé, ¡ahora si lo logré!… ¡vaya trampa!

Ya en la sección de la tarde, yo estaba lista para disfrutar ese paraíso de nuevo…pero… imagino que ya sabrán que no pasó, todo lo contrario, claro esta, y así le decía adiós a mi plan del día. Le prosiguió una tarde de pesadilla: un concierto de mocos y estornudos que me hacían difícil hasta respirar. Me dejaron vivir la gloria cómo un gran castigo, porque ahora solo quiero el paraíso.

Mañana amanecerá y veremos. ¡Necesito dormir! Hasta ahora el mayor de mis logros es no conectarme al Internet teniendo el poder de hacerlo. ¡Good night para mí!

DÍA 4: LOS DESCUBRIMIENTOS

6:50 AM

Apenas sale el sol y ya hice lo que en mi vida cotidiana me tomaría por lo menos la mitad del día:  me bañe, medité dos horas y “comí”. La comida de hoy me invitó a cuestionarme lo siguiente: ¿Realmente comemos por necesidad o por puro placer? La gente que practica vivir del Prana o la energía, aseguran que si tenemos una vida balanceada no necesitamos comer para vivir, sólo los líquidos son necesarios, específicamente, el agua. Yo conozco a alguien que dice vivir del Prana y luce perfecto. Estando aquí creo que algo de cierto tendrá.

Yo soy una gordita, amo comer, pero mi estómago es sin duda más pequeño que mi amor por el placer. La comida aquí es bastante regular, (en mi primer Vipassana el cocinero se lucia algo más) … así que no como mucho, lo necesario para no escuchar a mis tripas en el salón, y añadir un instrumento más a la orquesta de eructos, estornudos, bostezos, sollozos, y demás expresiones humanas. Además, ya les conté que no ceno sino agua con limón, y con mí triunfo en contra de las regulaciones, una fruta. Sin embargo, realmente no tengo hambre. Así que otro descubrimiento acerca de mí: ¡Como por pura gula!

Cada noche hay una clase de Dharma; anoche hubo dos cosas que me gustó oír de nuevo.

Primero: Buda es todo aquel ser que se ilumina, y según Buda todos podemos seguir el camino del Dharma y a la iluminación, el camino esta disponible para todos nosotros y una vez lo comienzas el universo conspira para ayudarte; pero nadie puede hacer el camino por ti, tú debes tomar cada paso a la meta.

Yo te puedo contar todo lo que vivo aquí y puedo compartir todo lo que vaya descubriendo; puedo hasta escribir un libro y entretenerte intelectualmente, pero jamás podré hacerlo por ti, y sólo leer no va hacer que lo logres. O sea, te puedo decir las conexiones para llegar a Roma, pero hasta que decidas montar esos aviones por ti misma, nunca podrás conocer el Coliseo. El camino es él camino pero cada quien vivirá ese camino de una manera diferente y esa es la belleza de esto. Quizás a algunas personas el Vipassana se les haga menos difícil, quizá otro tenga que intentarlo varias veces antes de terminarlo, pero cada paso que des hacia el gol, cuenta.

Segundo: todo iluminado nos deja el mismo mensaje: “Conócete a ti mismo”, ¡pero cómo nos cuesta eso!… Yo te juro que he trabajado por años conocerme de mil maneras, cursos, terapias, Gurús, meditación, experiencias, etc., y nunca dejo de sorprenderme. Una cosa que estoy conociendo aquí es que puedo más con los retos emocionales que con los físicos. Ya les contaré más sobre eso, debo dormir antes de mi próxima meditación.

2:00 PM

Creo que el Vipassana lo diseñaron para que logres pasar del desagrado profundo a la incomodidad física. No te alimentan el intelecto de ninguna forma, no te dejan leer, ni escribir, ni hablar, y la única clase que hay es la última actividad del día cómo para que no te quedes pegada en ella. Los retos emocionales, (por lo menos yo) los padezco, pero luego los estudio, los analizo y busco soluciones y respuestas. Aquí sólo puedes sentir, observar y dejar que pase lo que tenga que pasar; dejar a la naturaleza hacer su parte.

¿Cómo vives el desagrado cuando no tienes manera de cambiarlo o solucionarlo? Eso es lo que me paraliza aquí, el poco poder que tengo para hacer algo que mejore mi situación en un momento en el tiempo.

Con las caídas emocionales busco ayuda, trabajo a diario para salir de ellas; pero este trabajo es más tener una enfermedad sin cura, de la queda más que entregarse y observar, mientras el cuerpo se te parte en pedacitos sentada por 12 horas y media diarias. (Para las nuevos son dos horas menos).

8:00 PM

¡Wow! Si Vipassana pretende que entendamos la impermanencia de las cosas, ¡hoy fue mi día! Las meditaciones fueron de buenas, a regulares, a malas, a mejores.

Cómo cuando dices: ¡Siii, listo ya lo tengo!, para que la próxima se vuelva una total tragedia. Pero lo que quiero compartir brevemente, (porque esto merecería un largo artículo) es que ¡ya entiendo que hago aquí! A parte de que el universo me escuchó cuando le dije que necesitaba tiempo para aburrirme, y aquí puede que haya un tanto de dosis de aburrimiento (qué mal se nos da hacer nada), la razón por la que el universo (y el péndulo) me enviaron a este calabozo, es para que entendiera que es hora de salir de la teoría y entrar en la práctica.

Cuántas de ustedes saben que no deben comer cómo comen, que no deben tener el tipo de relaciones que tienen, o el trabajo donde se han quedado estancadas, o lo que sea; que tenemos el conocimiento para hacerlo diferente ¡pero no ponemos en práctica lo que sabemos! ¿Por qué? Porque el cambio a la transformación es arduo y no llega de gratis; es un trabajo de hormiguita.

Entonces, preferimos un dolor conocido que tomar los pasos para salir de él. Cada día estoy más segura de que ¡alguien me esta guiando! Esto es muy lleno de detalles para contar aquí, pero si nos quedamos sólo en el intelecto nada pasa. Es en el experimentar cada una de las cosas por nosotras mismas, atrevernos a dar ese paso, aunque sea doloroso, lo que nos llevará a nuestro destino. Eso no significa que me la estoy pasando genial, esto es extremadamente doloroso y frustrante, solo significa que ya entendí en mis entrañas qué demonios hago aquí ¡otra vez! Todo está en constante cambio, la Ile de hace 10 años que hizo Vipassana en una montaña del Himalaya, nada tiene que ver con la de hoy, por lo que la experiencia no puede ser la misma! Good night!

DÍA 5: ES POSIBLE TRASCENDER

Hoy es el día 5 en el centro, pero en realidad es sólo el día 4 de trabajo… mañana sería mi último día según el pacto de mi con mi, y créanme, ese es un pácto que me encantaría mantener. Sin embargo, es ley de la naturaleza que, si plantas una semilla de tamarindo, ni que le reces a todos los Dioses vas a recibir mangos dulces ¿verdad? El que planta tamarindo recibe una fruta amarga. Esta regla va igual con los humanos… recibimos lo que sembramos, en ésta vida y en la que sigue (para los que creemos en la reencarnación).

Otra ley de la naturaleza es que: toda acción nace de la mente, de un pensamiento, así que toda nuestra vida está determinada por nuestra mente. Siendo esta una verdad tan grande como del la India, digo yo, que todos deberíamos desde niños aprender a controlarla. ¡De ella nacen las palabras y las acciones que cambian vidas para bien y para mal!

La tercera ley de la naturaleza es: todo está en constante cambio, cada segundo lo que era ya no es, no importa qué tanto queramos cambiar esa realidad, nada es para siempre, y nuestra insistencia en querer que lo sea es el comienzo de todo sufrimiento humano. Esta enseñanza la aprendí muy bien después de mi primer retiro, de hecho, la llevo tatuada en mi espalda, y aunque a veces se me olvide, puedo decir que he aprendido a ser bastante desprendida tanto con cosas como con personas. Cuando están las quiero y cuando no pues no pasa nada (mucha gente no entiende esto muy bien). Entonces con todo esto dicho, mi reacción tan fuerte al llegar aquí y verme enfrentada a tantas cosas que no me gustan, me muestran sólo una cosa: ¡que estoy en el lugar perfecto para mi y para trabajarlo!

Soy una persona muy reactiva, y eso me hace pasional, pero también me ha costado mucha pena hacerle daño a gente que amo. Así que, si ya estoy aquí, ¿que más da mentar madre (o intentar no hacerlo) 6 días más, si eso me pone un paso más adelante de ser cada día una mejor versión de mi misma?

Que el día que muera pueda sentirme feliz de que hice todo lo que tuve en mis manos para hacer y ser lo mejor posible y sembrar un árbol de mangos dulces para que los que vengan después de mi puedan sentarse bajo su sombra a leer y comer; algo bonito que deje atrás. Tengo mucho tiempo para disfrutar todas las maravillas de India, por ahora debo contemplar mis maravillas dentro de mí. Por cierto, la meditación de hoy estoy segura, que a un científico estudiando los átomos le hubiese encantado experimentar. Poco a poco fui sintiendo cómo cada parte de mi, era energía, así como cuando se te pegan a la piel los suéteres, pero triplicado; no se ni cómo explicarlo, pero fue tan fuerte que me dieron ganas de vomitar, ¡me asusté y paré!

 ¡Tenemos todas las respuestas del universo dentro de nosotros, pero siempre vamos buscando en el lugar equivocado! Así que 6 días mas! Anisha…

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