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El amor no es una tarjeta de San Valentín

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Valentines
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«Ile, ¿cómo va a llegar San Valentín y no vas a mandar nada a tu Tribu?», me dice mi equipo.

“¡Puta madre! ¡Que en estos momentos no siento amor en mi corazón! Llevó tres noches con pesadillas, estoy agobiada, tengo la regla y no me hallo. ¿Se puede entender que uno no siente amor todos los días? Que no es como: ¡Hoy es San Valentín, siente amor y escribe al respecto! No. De hecho, ustedes ya saben que hasta mi Gurú me mandó a trabajar el chakra del corazón. ¿Será por eso? ¿Será porque el amor debería ser una corriente de energía que fluye sin importar el lugar, las circunstancias y el momento que vivas?

El amor… Aquí vamos

El amor es complicado, es el tema MÁS complicado de la vida, ¡y de donde nace toda la paz real que busca el mundo! Nunca entendí lo de Jesús y poner la otra mejilla, siempre lo sentí tan patético… ¡¿Quién carajo pone la otra mejilla?! Y entonces llegó mi mamá de visita…

Mi mamá, durante diez días, se ha parado todas las mañanas con un firme compromiso: “voy a amar a mi hija por sobre todas las cosas y voy a hacer que ella lo vea, lo sienta y hasta lo huela. No importa lo que diga o haga, yo la voy a amar y la voy a consentir y mimar porque es mi hija y me hace feliz hacerlo, cueste lo que cueste”. No, ella no me dijo que hacía esto que les cuento, pero es que tendré el corazón cerrado, pero no los ojos.

Al principio de su llegada solo la quería matar: todo me engrinchaba, toda su alegría desbocada por verme me era como fastidiosa. Después, sus intentos de ayuda me sonaban a crítica y bueno, yo qué sé, un montón de otras cosas de madre e hija (levante la mano quien se sienta identificada), hasta que de pronto pasaron dos milagros.

El primero, llamémoslo, reconocimiento del espejo

Miércoles. Yo hago eso mismito que me irrita de ella y que es lo que mi pareja dice que hago y que la enerva… Pues sí, así mismito, lo que mi mamá estaba haciendo que me volvía loca lo estoy haciendo yo. Después me fijé que no solo era eso sino que además, mientras chismeábamos de la familia, nos dimos cuenta de que todo lo que criticábamos de las mujeres de nuestro clan, nosotras lo hacíamos igualito. ¡Wow, hablemos aquí de Constelaciones Familiares! Y el efecto espejo seguía hasta en cosas que le criticaba a mi pareja que yo también estaba haciendo. ¡Por Dios, qué mareo!… Les dejo un ejemplo:

Yo: Jope, creo que me va a dar frío

Mamá: Yo te dije que iba a hacer frío, pero como no quieres escuchar

Yo: (¡Respiro!) Mamá, por qué me tienes que criticar y decirme que no te quise escuchar. La realidad es que cuando salimos no sabía que íbamos a tener que hacer cola en la calle, por lo que no iba a pasar frío, y ahora sí. Sí te escuché, simplemente las circunstancias cambiaron.

Mamá: Ah, perdón hija, no quise decir algo para herirte, entiendo.

Resultado: todas escuchadas, seguimos nuestra noche en armonía.

¿CÓMO HUBIESE IDO ESTO MISMO CON MI PAREJA, SIENDO YO LA QUE LE METE EL AJÍ PICANTE DE QUE NUNCA ME ESCUCHA?

Veamos…

Pareja: Voy a pasar frío

Yo: Te dije que trajeras la chaqueta, pero como nunca me escuchas…

Pareja: Ya vas a empezar con lo de que no te escucho

Yo: Bueno, es verdad. Me canso de decirte las cosas

Pareja: No soy tu bebé, no tienes que decirme qué hacer

Pareja y Yo: ¡¡¡lkadjoakhjfoaeihfodvnlkDN!!!

Resultado: intentando mostrar quién es el más fuerte, más inteligente, astuto, sabio y quién tiene la razón, y quién lleva el mando, y cómo tú estás mal y yo bien, terminaríamos de vuelta en casa agarrándonos por los pelos y un día después diciéndonos: ¡Te amo!

¡Te amo mis ovarios! Te amo lleva consigo el gran trabajo de amar a la persona TAL CUAL es, como mi madre me ama a mí, tal cual soy. Sin rendirse, sin irse, sin condenarme, renunciando a ganar, intentando escucharme así sea estúpido lo que digo, porque lo que importa es amar… Y así no más me di cuenta de que yo NO TENGO NI IDEA de cómo amar a nadie…

Luego me senté a meditar al respecto, a pensar si de verdad soy incapaz de hacer esto, y me di cuenta de que eso no es verdad del todo, he hecho muchos avances, y sí he aprendido a amar a alguien en estos últimos años: ¡he aprendido amarme a mí!

Segundo milagro: comprendiendo las reglas básicas del amor

Este sería mi decálogo para el amor resumido en 4 simples puntos:

  • Comprometerse siempre con el amor
  • Renunciar a siempre tener la razón
  • No querer cambiar al otro
  • Tomando 100% de responsabilidad cuando una situación incómoda se presenta

He aprendido quién soy de verdad y a honrar ese ser. He aprendido a respetar esos lugares brillantes y maravillosos, y esos oscuros y apocalípticos porque ambos son parte de mí. He trabajado en alimentar los de luz, y en llevarle luz a la sombra, pero sin avergonzarme más de ella. Con todo mi corazón puedo decir que yo me gusto y no entiendo cuando otros no lo hacen. Me tomó años, me tomó trabajo, me tomó invertir mucho dinero en cursos, viajes, psicólogos, rezos y plegarias. Me tomó observarme y, sobre todo, sentirme. Me costó apuntar el dedo hacia mí una y otra vez. Me tomó respiración, ayahuasca, hongos, meditación, yoga, Ganges, Bali, lágrimas… Me tomó Dios y su ayuda, pero (aunque a veces me sienta insegura o perdida por las circunstancias de la vida) yo me siento bien con quien soy, hasta cuando la cago terriblemente. ¡Eso, señores, es un GRAN PASO al amor!

Ahora estoy incomoda porque me mandan de vuelta a unirme al mundanal ruido… porque es allí donde puedes aprender realmente a amar en el extenso sentido de la palabra. Una vez que te conoces, aceptas y respetas a ti, toca aprender a hacerlo con otros. Y sí, esto es aún más difícil. En la cueva y en el silencio aprendes mucho de ti, pero es solo en el contacto con los otros que aprendes tu capacidad de tener amor, compasión y humildad ante las verdades del resto del mundo que te rodea.

Hoy, San Valentín, voy a celebrar que sí aprendí un tipo de amor

 …Ahora puedo ver que no estoy tan perdida como me sentía al comenzar a escribir este mensaje. ¡Y que todos estos años me dieron un gran regalo: conciencia! Solo puedes ser consiente del mundo cuando eres consciente de ti.

Así que hoy, y cada uno de los días que han de venir, celebra el amor que de verdad te hace crecer y te empuja a esos lugares incómodos. Celebra también el amor incondicional, sin victimismo ni victimarios si tienes la suerte de conocerlo, como el de mi mamá, y celebra el amor al que todavía no sabes cómo llegar a él, pero sabes que existe.

Recuerda: la vida de verdad no es Instagram, en la vida de verdad aquellos que parecen ser la pareja perfecta quizá no sepan hoy “si besarse en la cara o en los labios”…

Ámate, tente paciencia, compasión y empatiza contigo misma… ¡Y luego aprende a darle eso al mundo!

Buena suerte y Feliz día de San Valentín,

Ile

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