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¿Y te preguntas por qué vivimos en guerra?

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Me levanto en la mañana y leo. Leo al que piensa que la mujer independiente es esto o lo otro; que la dependiente tiene mucho que trabajar. Leo que el hombre que busca mujeres dependientes es un imbécil, y si busca mujeres independientes realmente lo que quiere es domarla.

Sigo leyendo…

Leo que la leche de almendras mata a las abejas, que hay que ser vegano para salvar el mundo, que hay que comer solo carne para preservar la salud, que hay que comer cada 3 horas, que hay que dejar de comer.

Leo que Italia necesita repoblar regiones por falta de nuevas generaciones, y leo que hay que dejar de reproducirnos sin control. Leo que estar soltero es la clave de la felicidad y a la vez que los casados duran más años vivos. Que la comunidad LGBT somos engendros del señor, y otros que opinan que, por el contrario, somos gente “elegida”. También leo que, según los LGBT, los hetero son todos unos hijos de madre, mientras luchan porque se nos respete… “No hagas lo que no te gustan que te hagan”, dice el dicho.

Leo gente diciendo que no saben por qué lloramos tanto porque los soldados se vayan a la guerra, mientras fotos invaden nuestra conciencia con familias que serán separadas una vez más en la historia de USA por razones que no son para lo que la mayoría se enlistó. Leo que gente ama y otra odia a la misma persona por las mismas razones. Leo de fuegos que destrozan y matan y gente que lo argumenta con que “Cristo viene y viene arrecho»… (Arrecho: sépase como expresión venezolana, sinónimo de molesto, bravo, encabronado, etc.).

Veo una serie de las que todos hablan, y que gana muchos premios, y a mí me parece horrorosa. Voy al cine y la misma película a mí me hace llorar, pensar, reír y al de al lado lo aburre, y para uno el otro no tiene corazón y para el otro no tiene mente.

Leo que no ser monógamo es para gente con otro “nivel de conciencia” y serlo es para gente con “principios”, ¡cada quien poniéndose en un pedestal por ser el más chingón! Leo que Cristo (o cualquier otro nombre que lleve según el lugar y la cultura) ama a todos menos a: Xs… ¡lista larga! Leo que los que piensan eso realmente no entienden la palabra, pero todos creen que la entienden mejor que el otro.

Leo de murallas construidas y no querer ser erguidas, mientras ambos lados hablan mal uno del otro porque ¡tienen culturas opuestas! Leo que la mujer debe ser libre de elección mientras elija lo que a mí y a mi cultura nos parece lo correcto… Mientras que si elige lo que quiere su cultura es solo porque está reprimida…

¿Y te preguntas por qué vivimos en guerra?

Nuestra verdad no es la única

No sé tú, pero yo insisto en que necesitamos empezar a entender que nuestra verdad no es la única, que no hay un solo camino. Necesitamos ver que la misma respuesta no nos sirve a todos como el mismo tipo de educación no es acertada para todos los niños. Que por algo hay leyes generales de convivencia que están desde que el mundo es mundo.

En el catolicismo se llaman los 10 mandamientos, pero tienen su versión en todas las religiones del mundo. Creo que podemos estar de acuerdo en que si todos siguiéramos estas pequeñas reglas básicas de comportamiento estaríamos un tanto más en paz, ¿no?

1- Amarás a Dios (que está dentro de ti, así que un poco de amor a él te daría mucho más amor propio).

2- No tomarás el nombre de Dios en vano (no harás barrabasadas en su nombre, o siempre podemos seguir derramando sangre diciendo que en la Biblia/Corán/la Torá dicen que “yo tengo razón y tú no”).

3- Dejarás la pachanga (llámese vida impura: drogas de todo tipo, abusos y extremos de toda índole, cosas que te anulan y te transforman en algo que no eres. Si no me crees, camina un ratito por las calles de LA para que veas que los abusos joden).

4- No matarás (tácito… y sí, también entran aquí animales y plantas, y esto será una discusión eterna en la que no me voy a meter).

5- No robarás.

6- No envidiarás (la verdad es que si lleváramos acabo solo este generalmente arreglaríamos la mitad de los problemas).

7- No pensarás cosas malas y feas (y pues este más, porque todo comienza con un pensamiento).
8- No mentirás (otro con líneas grises… “¿y las mentiras piadosas?”… ¿o debo decirle a mi amiga que el marido le está poniendo los cuernos y joderle la vida para yo no mentir?…).

9- Honrarás a tus padres (tácito, aunque creas que no se lo merecen, si piensas siempre cómo hacerlos sentirse orgullosos quizá tomemos algunas mejores decisiones; además, si logras verlos como seres humanos será tu primer logro de entender otros por lo que son y no por tus carencias).

No cometerás actos impuros (de nuevo, si hacemos solo esta pues ya está, nos ahorramos el resto… excepto que aparentemente actos impuros varían de persona a persona, así que por eso están las otras).

Como campaña pro LGBT nada dice aquí de: no tendrás sexo con personas de tu mismo sexo, y mira que la época en la que esto se escribió la bisexualidad era bastante abierta.

En fin, mi punto es: haz bien sin mirar a quien. Ocúpate de tu jardín y no del jardín del vecino. Entiende que cada quien tiene su razón, por lo que toca aprender a dialogar y aceptar las opiniones ajenas sin entrar en guerra para convertir al otro… Y sí, ya sé que entramos en arenas movedizas…

No son ni las 10am, necesito café. 

Más respeto, menos ego…

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6 comentarios

Gracias por compartir!! Me cuadra perfecto, siento que estamos ante una sociedad ambivalente, voluble, falsa, sin generalizar, que quede claro, que nos ocupamos de los demás, pero porque es más fácil juzgar que actuar sobre nosotros mismos.

Es mas fácil siempre ver lo que otros tienen y lo que otros no tienen, llorar porque no lo tenemos, o juzgar lo que no entendemos, mucho más fácil que mirar para dentro, mucho más que ponernos en los zapatos del otro, mucho más fácil dividirnos que unirnos. Gracias por leer, ¡un abrazo!

Todo sería mucho mejor.. si las personas cambiarán individualmente cuando todo esto pase.. todos haremos de nuestra vida la mejor obra de arte y las ciudades, los países, y el mundo sería distinto.. La pregunta sería ¿ si las personas serán capaz de transformar su luz interior?.

Capaces somos, porque todos somos eso: luz… pero si me preguntas hoy te dirú que no, por lo menos tu y yo no lograremos ver eso…. y creo que, de alguna manera, el ciclo de vida se basa en trabajar para encontrarnos con lo que ya somos. Si lo vemos desde el catolicismo, quizá el castigo por mal usar nuestra libre potestad ha sido olvidar que somos luz y por eso nos toca volver y volver para trabajar en recordarlo. No sé, no tengo una verdad, solo teorías, y en esa no consigo creer que el mundo entero conseguirá al unísono recordar quién es realmente… sin embargo, si creo que cada día seremos más de los que trabajan en ello. Besos

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